Análisis en profundidad

E-learning: cómo las empresas y las universidades han iniciado la formación a distancia

Las clases en línea han sido una opción obligatoria para el aprendizaje en tiempos de cierre de las escuelas y universidades. Para las empresas, el distanciamiento social fue una oportunidad para abrir nuevos escenarios en la formación: el e-learning ha conquistado a las organizaciones, y el 40% seguirá apostando por lo online y lo digital durante 2020

10 Nov 2021

Patrizia Licata

e learning

El e-learning ha adquirido un nuevo valor estratégico durante la emergencia del Coronavirus. Las personas obligadas por la pandemia a permanecer en casa respetando el distanciamiento social tuvieron que continuar todas sus actividades a distancia a través de Internet. Sucedió con Smart Working y también con la enseñanza en todas sus expresiones: desde la escuela y la universidad hasta la formación empresarial y profesional.

Según el Barómetro 2020 del Observatorio Cegos, que encuestó a 250 profesionales de RRHH y 1.780 empleados en Italia, Francia, Alemania y España, el 86% de los especialistas en RRHH adaptaron la oferta formativa de su empresa durante el periodo de cierre, el 46% convirtió su formación presencial inicial en formación online y el 29% creó nuevos cursos de formación como consecuencia de la emergencia sanitaria. Así, el 77% de los empleados encuestados (frente a una media europea del 64%) ha asistido a un curso de formación a distancia.

Si el cierre no dejó alternativas en cuanto a la forma de hacer la formación, también fue una oportunidad para hacer comprender a las organizaciones el valor del e-learning, hasta el punto de convencerlas de que sigan utilizando lo digital. Como señala la encuesta “Decoding the Future of Learning: Post Lockdown”, realizada entre junio y julio por Cegos Italia, en la que participaron unas 400 personas que trabajan en Recursos Humanos y Formación, 4 de cada 10 organizaciones seguirán apostando por lo online y lo digital. Este año, el 59% de los casos se inclinará por un enfoque de aprendizaje mixto, que combina el método tradicional de clases con actividades en línea, con el objetivo de mejorar las habilidades blandas útiles para los desafíos del nuevo escenario.

Lo que ha hecho posible esta transición han sido las tecnologías digitales: desde hace algunos años existen numerosas plataformas para el aprendizaje electrónico porque, está claro, el aprendizaje digital, como el Smart Working, no apareció de la noche a la mañana. Muchas universidades ya estaban preparadas para la enseñanza a distancia, con herramientas que van desde Moodle, una de las plataformas de gestión de cursos más populares, hasta Microsoft Teams, e incluyen tecnologías multimedia, sesiones en directo, enseñanza interactiva y actividades de colaboración. Los empleados y profesionales de muchas categorías también podrían recurrir al aprendizaje electrónico antes del cierre.

Pero el paso de “opción” a “única vía posible” exigió rápidamente un ajuste organizativo y cultural y un cambio de estrategias para poner en marcha verdaderos proyectos educativos y de formación, lo que quizá fue el paso más difícil para profesores, alumnos y departamentos de RRHH de las empresas. Sin embargo, en lo que respecta a los métodos de formación digital, el 24% de los encuestados por Cegos en Italia afirma haber probado ya el aprendizaje activo a distancia (aulas virtuales y e-learning con momentos síncronos y asíncronos entre el trabajo y la formación) y más del 50% está dispuesto o interesado en experimentarlo.

Qué es el e-learning

El e-learning (o elearning) es un sistema de aprendizaje a distancia basado en plataformas web a las que se puede acceder mediante un ordenador o un dispositivo móvil y una conexión a Internet. Al superar las barreras físicas, el e-learning proporciona una formación con una accesibilidad y unos niveles de flexibilidad y personalización sin precedentes. El e-learning es por naturaleza multimedia (combina texto, audio y vídeo), interactivo (profesores y alumnos pueden interactuar entre sí, por ejemplo a través de chats o foros) y modular; permite una formación a gran escala y a la carta, conectando simultáneamente a personas y lugares de todo el mundo y compartiendo materiales y comentarios en tiempo real. El videostreaming y la videoconferencia pueden utilizarse para distribuir lecciones grabadas o en directo a un enorme número de usuarios, como en el caso de los MOOC, Massive Open Online Courses.

Cómo hacer e-learning

El e-learning no es la transposición online de la enseñanza presencial. Como en cualquier otro sector -desde la publicidad hasta la oferta de contenidos editoriales-, “comunicar” en Internet no es lo mismo que comunicar en el mundo físico. En la clase online la relación profesor-alumno pasa por la pantalla de un dispositivo y la conexión a Internet. La didáctica debe replantearse en función de las mayores posibilidades que ofrece la tecnología digital, pero también de las limitaciones que impone la distancia física, desarrollando proyectos educativos capaces de mantener viva la atención y la motivación del alumno y del profesor y de mantener, si no aumentar, la eficacia del aprendizaje. Los elementos de creatividad, multimedia, interactividad y colaboración son fundamentales en el aprendizaje a distancia.

Plataformas tecnológicas e-learning

La formación a distancia se basa en plataformas tecnológicas que permiten la creación de cursos y la organización de diferentes actividades formativas mediante la habilitación de aplicaciones como el intercambio de materiales multimedia, las aulas virtuales, los chats, los foros de debate y las redes sociales.

Muchas plataformas de aprendizaje electrónico aprovechan los portales de vídeo on-demand en Internet (principalmente YouTube) para impartir lecciones en streaming. Los más conocidos son:

  • Khan Academy (organización sin ánimo de lucro que ofrece cursos gratuitos en línea basados en lecciones de vídeo subidas a YouTube);
  • Coursera (creada por profesores de la Universidad de Stanford, cuenta con la participación de un centenar de universidades);
  • Udacity (lecciones de vídeo acompañadas de pruebas de evaluación y emisión de un certificado de asistencia de pago);
  • EdX (creado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard; similar a Udacity);
  • Iversity (con sede en Berlín y que ofrece cursos tipo MOOC a nivel europeo);
  • Moodle, que, a diferencia de los otros mencionados, es de código abierto.

También existen plataformas tecnológicas específicas para la distribución de cursos en línea, la inscripción y el seguimiento de las actividades, denominadas Sistemas de Gestión del Aprendizaje o LMS, a menudo disponibles a través de la nube, entre las que se encuentran -sólo por nombrar algunas- Docebo, Sap Litmos, TalentLsm, LearnUpon, Mindflash, eFront, TopHat.

E-Learning en la empresa, ¿el futuro es totalmente digital?

La formación en la empresa es una de las actividades más afectadas por la necesidad de frenar los desplazamientos. McKinsey informó de que, a principios de marzo, cerca de la mitad de los programas de formación presencial programados hasta el 30 de junio de 2020 habían sido aplazados o cancelados en Norteamérica, mientras que en varias partes de Europa y Asia los aplazamientos y cancelaciones se acercaron al 100%.

Sin embargo, la misma consultora destacó que las empresas no pueden permitirse el lujo de pausar las actividades de formación que apoyan y permiten la transformación digital, e identificó seis acciones a tomar para continuar y ampliar los programas de educación en línea. Entre ellas está la adaptación en la impartición de cursos mencionada en los párrafos anteriores. No hay límites a los programas de formación que pueden impartirse a distancia con sesiones virtuales en directo, como webcasts, aulas virtuales y videoconferencias, pero las plataformas tecnológicas suelen tener carencias cuando se trata de crear sólidas habilidades socioemocionales e interpersonales, por lo que es necesario introducir nuevas funciones para lograr una sensación “como en persona”, afirma McKinsey. Las herramientas para el compromiso directo de los participantes, como los chats, las encuestas y el envío de comentarios después de la conferencia, son fundamentales.

Según el Barómetro del Observatorio Cegos 2020, las modalidades digitales utilizadas para impartir formación durante el cierre fueron principalmente las aulas virtuales y los seminarios web (73%), seguidos de los módulos de e-learning (46%) y el e-coaching (29%). Trabajar eficazmente a distancia, gestionar equipos a distancia y dirigir proyectos a distancia fueron los temas más tratados. En general, con respecto a las metodologías utilizadas, mientras que a nivel europeo el coaching individual, la formación semipresencial y el aprendizaje en el aula tienen la misma importancia, en Italia la formación semipresencial sigue siendo la solución menos adoptada (29%).

En cuanto a las competencias que se deben potenciar a través de la formación, según destaca la encuesta de Cegos, para afrontar mejor los retos del nuevo escenario, las empresas se centraron mucho en las competencias blandas relacionadas con la gestión y el desarrollo personal, como confirman casi todos los encuestados (95%). Sin embargo, el 49% cree que también es importante aspirar a actualizar o alinear las competencias duras vinculadas a las funciones. Por otro lado, si nos fijamos en los temas en los que se mueven las organizaciones, destacan los modelos remotos y los estilos relacionales (49%), la gestión remota (46%) y el Smart Working (39%).

La pandemia también puso de manifiesto para muchas empresas la oportunidad de trasladar todas las actividades de formación a un formato totalmente digital, lo que implica un replanteamiento más profundo de la experiencia de aprendizaje con componentes sociales de colaboración e interacción. La tecnología que caracterizará esta oferta de formación digital más avanzada es la realidad virtual y aumentada, capaz de estimular el compromiso de los destinatarios.

Un año antes de la emergencia del coronavirus, Protom y Gruppo Ebano ya habían presentado conjuntamente el proyecto “ACT – Active Customized Training” en Connext, el primer encuentro italiano de asociaciones industriales de Confindustria. El punto fuerte de ACT es el uso de la realidad virtual y aumentada para activar el componente experiencial. La oferta se basa en el e-learning interactivo y personalizado y en las vías de aprendizaje social, y se dirige específicamente a las empresas, porque la formación continua de los empleados es el factor competitivo que determina el éxito.

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