Análisis en profundidad

Stablecoins: qué son y cómo funcionan

Las stablecoins son la criptomoneda del momento y tienen un elemento que las hace muy atractivas, la baja volatilidad. Examinemos cómo funcionan y las posibilidades de inversión que ofrecen.

28 Sep 2022

Redacción InnovaciónDigital360

Stablecoins

Las stablecoins son criptomonedas cuyo valor está vinculado al de un activo de reserva estable, como una moneda fiduciaria nacional o un activo externo. De hecho, el término stablecoin tiene su origen en la unión de las dos palabras stable y coin.

De ahí que su volatilidad, en comparación con las criptomonedas clásicas, sea reducida, al  ser más predecibles y medibles. Como resultado, constituyen una forma de moneda digital mucho más adecuada para el comercio diario, demostrando rápidamente ser uno de los instrumentos más utilizados y populares para la conservación del valor.

Basta con decir que Tether (USDT), la más relevante de las stablecoins, que tiene una relación 1:1 con el dólar estadounidense, fue llamada «el dólar digital de Estados Unidos» por Bloomberg en su Crypto Outlook de junio de 2021.

Para qué se utilizan las stablecoins

Las stablecoins se utilizan para realizar transacciones. La principal diferencia con respecto a las criptomonedas radica en la forma de utilizarlas. De hecho, las criptomonedas se utilizan principalmente como inversión, mientras que las stablecoins se utilizan como moneda de pago. Hacen que las transacciones sean mucho más estables e imparciales, por el hecho de estar ligadas a un medio de cambio estable.

Debido a su estabilidad, que hace que se las conozcan como el “anti-Bitcoin”, las empresas y los particulares pueden utilizarlos para los pagos cotidianos.

Las stablecoins pueden servir para proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos en países con economías muy inflacionarias. También se utilizan para operaciones de cobertura, ya que la venta o compra de uno o varios contratos de derivados cuyo valor se deriva del mismo activo. De hecho, la asignación de una parte determinada de una cartera en stablecoins es un método adecuado para reducir el riesgo global de pérdidas.

Los diferentes tipos de stablecoins

Las stablecoins no son una categoría homogénea y pueden agruparse en 4 grandes clases, según el activo de referencia subyacente:

  • con moneda subyacente
  • con productos básicos subyacentes
  • con la criptomoneda subyacente;
  • no colateralizado.

Las stablecoins con subyacente monetario son las más extendidas y conocidas y tienen como valor de referencia una moneda fiduciaria, que puede ser una moneda nacional o internacional.

Las stablecoins con materias primas subyacentes son aquellas en las que el activo de referencia es una materia prima con un valor estable que no está sujeta a grandes fluctuaciones de precio en el tiempo. Normalmente se utiliza el oro, el activo refugio por excelencia.

En este caso, la correlación surge del token que representa digitalmente un valor referido a una cantidad determinada de oro.

Un ejemplo de una stablecoin basada en el oro es Paxos Gold (PAXG).

Las stablecoins basadas en criptomonedas, cuyo activo es el valor de otra criptomoneda, se utilizan con la integración de contratos inteligentes.

Las stablecoins no colateralizadas, por último, son aquellas en las que opera una especie de «banco central algorítmico» para gestionar la oferta y la demanda y se rigen por códigos de contratos inteligentes, ya que no existe un activo tangible subyacente.

Cómo funcionan las stablecoins

La creación de una moneda vinculada al precio o al valor de un activo requiere un sistema de fijación, por el que su valor se vincula al de otra moneda que se considera fiable y muy estable.

En las stablecoins con una moneda subyacente, el proceso de emisión es bastante sencillo:

  • El capital se acumula en la moneda subyacente, que a su vez se deposita en un tercero;
  • el tercero asumirá el papel de custodio;
  • Se emiten fichas, que se venderán en el mercado.

Hay que tener en cuenta que la proporción suele ser de 1:1, es decir, un token vale 1 unidad la moneda que se utilizó como subyacente. Por ejemplo, TrueUSD, que utiliza el sistema de contratos inteligentes, mantiene actualmente esta proporción.

Los titulares pueden cambiar de fiat a stablecoin y viceversa al valor de anclaje correspondiente. En el caso de que el precio de la ficha se desvíe del valor fiat subyacente, los que arbitran suelen devolver el precio al tipo fijo.

En las stablecoins con materias primas subyacentes, el proceso de emisión es similar al descrito anteriormente. El custodio de la mercancía debe asegurarse de que la ficha coincida con el valor de la medida de la mercancía.

Las materias primas utilizadas son el oro y el petróleo. Cada depósito corresponde a un certificado digital que activa el contrato inteligente y, por tanto, el token. Quien posee el token puede convertirlo en la materia subyacente.

En las stablecoins con criptodivisas subyacentes, la emisión es similar a la descrita hasta ahora, con la única diferencia de que están respaldadas por una criptodivisa (crypto-backed).

Teniendo en cuenta que el mercado de las criptomonedas es muy volátil, las stablecoins respaldadas por criptomonedas tienen que sobrecolateralizar sus reservas para intentar mantener estables las fluctuaciones de precios.

Para gestionar las reglas de los distintos algoritmos de consenso distribuidos que rigen las cadenas de bloques en las que se basan las criptodivisas subyacentes y, de forma más general, para gobernar la inflación y la deflación de las propias criptodivisas, se utilizan contratos inteligentes que permiten a los usuarios controlarlas de forma autónoma.

Simplificando, podríamos decir que se trata de un «pagaré» de moneda tradicional: uno compra una stablecoin de moneda que más tarde se puede cobrar y canjear en la moneda original.

En las stablecoins no colateralizadas, en cambio,no hay un activo subyacente, sino un «banco algorítmico central» que administra la oferta y la demanda según reglas codificadas en un contrato inteligente.  Hay que tener en cuenta que se trata de una categoría bastante nueva y en evolución.

¿Por qué son importantes?

Las stablecoins son importantes porque pueden utilizarse como medio de intercambio y depósito de valor debido a sus características.

Nos referimos, en particular, a su baja volatilidad. De hecho, la vinculación a otro activo no responde a la lógica de la oferta y la demanda típica de las criptomonedas y la vinculación se implementa fuera de la cadena, es decir, fuera del circuito de la criptomoneda.

Además, tienen todas las características típicas de las criptomonedas, es decir, son siempre accesibles a través de Internet, son globales y pueden utilizarse en contratos inteligentes.

La tecnología de las stablecoins vinculada a la cadena de bloques (blockchain) permite realizar transacciones inmediatas, gozando de gran transferibilidad y facilidad de intercambio, en algunos casos incluso mucho más rápido que en el sistema bancario tradicional.

Y no solo eso, sino que son extremadamente versátiles, ya que pueden transmitirse a cualquier persona con un monedero digital que pueda guardar de forma segura las claves de encriptación privadas necesarias para realizar las transacciones, con un riesgo reducido de transacciones falsas.

Dónde comprar stablecoin

Uno puede comprar stablecoin en los intercambios o a través de los corredores de criptodivisas. Una vez que se ha comprado la moneda digital, se puede colocar en el monedero digital (cartera personal) de cada uno.

Los riesgos

Los riesgos de las stablecoins son, en particular:

  • ninguna garantía de mantener el anclaje;
  • necesidad de una mayor dependencia de una entidad central que mantenga las reservas;
  • la falta de transparencia. Tenga en cuenta que la mayoría de los emisores de stablecoin presentan sus declaraciones a través de auditores contratados por ellos, a diferencia de las grandes empresas que son auditadas por auditores externos para el cumplimiento de las leyes.

Por Mariangela Cistaro

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