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Confianza en el uso de la IA: Argentina supera la media global y proyecta más productividad



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El 73% de los trabajadores argentinos afirma sentirse capacitado para aplicar inteligencia artificial en su empleo, cuatro puntos por encima del promedio global. El dato refleja una adopción pragmática de la IA en el mercado laboral local, donde ya se la percibe como herramienta para mejorar la productividad y fortalecer la empleabilidad. 

Publicado el 13 de mar de 2026

Tomás Modini

Periodista experto en tecnología B2B



Trabajadores utilizando la IA en un ambiente laboral.
La confianza en el uso de la inteligencia artificial se afianza en el mercado laboral argentino

La confianza en el uso de la inteligencia artificial se afianza en el mercado laboral argentino. Según la última edición del Workmonitor 2026 de Randstad, el 73% de los trabajadores del país afirma que se siente confiado en su capacidad para utilizar IA en su empleo. El dato ubica a la Argentina cuatro puntos porcentuales por encima del promedio global, que alcanza el 69%, y muestra una adopción pragmática de esta tecnología como herramienta para mejorar el desempeño y fortalecer la empleabilidad.

El estudio releva expectativas, estados de ánimo y comportamientos de 26.824 personas en 35 países, entre ellos la Argentina. En ese marco, la inteligencia artificial se presenta para los trabajadores locales como una aliada concreta que impulsa la productividad y acompaña los procesos de transformación del mercado laboral.

 Infografía que muestra que el 73 por ciento de los empleados argentinos se siente confiado en el uso de la Inteligencia Artificial, basándose en un estudio de Randstad a más de 26.000 personas en 35 países.
El 73% de los trabajadores argentinos confía en su capacidad para usar IA en su empleo, superando en 4 puntos el promedio global del 69% según el estudio Workmonitor 2026 de Randstad.

¿Qué revela la confianza en el uso de la IA en la Argentina frente al promedio global?

El 73% de los trabajadores argentinos expresa confianza en el uso de la IA en su trabajo, un nivel que supera la media global. En la comparación regional, Argentina, Chile y México exhiben registros entre cuatro y cinco puntos porcentuales por encima del promedio mundial. En Uruguay, en cambio, el 69% del talento declara que se siente confiado en su capacidad para utilizar inteligencia artificial en el ámbito laboral.

Sobre estos resultados, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó: “Con cada vez más compañías incorporando IA en distintas etapas de su operación, automatizando tareas y optimizando procesos, esta tecnología ya no es percibida por los trabajadores como una promesa lejana, sino como una herramienta concreta que tiene impacto en su día a día laboral.

El nivel de confianza que muestran los trabajadores de la región es una señal positiva, en un contexto en el que el desarrollo de habilidades digitales y de IA será cada vez más importante para la empleabilidad de las personas. Esto plantea a las organizaciones un desafío no menor para asegurar la formación de la fuerza laboral en estas habilidades laborales, poniendo especial atención a la equidad para evitar las brechas de acceso”.

La lectura que surge del relevamiento resulta contundente: la expansión de la inteligencia artificial en los procesos empresariales encuentra a los trabajadores argentinos con una predisposición abierta y una mirada positiva sobre su incorporación a las tareas cotidianas.

¿Qué alcance proyecta la confianza en el uso de la IA sobre las tareas laborales?

La confianza en el uso de la IA convive con una mirada realista sobre su impacto. En la Argentina, el 52% de los trabajadores considera que la inteligencia artificial afectará una proporción significativa de sus tareas laborales, un valor muy cercano al promedio global, que se ubica en el 53%.

La visión del sector empleador va en la misma línea. En el país, el 65% de los empleadores estima que la inteligencia artificial tendrá un impacto relevante en las tareas laborales, un registro que supera la media global. Esta coincidencia entre talento y organizaciones refuerza la idea de que la IA actúa como una herramienta de apoyo para mejorar procesos, acompañar la evolución de los roles y fortalecer la competitividad. Al mismo tiempo, deja en claro que el escenario exige el desarrollo de nuevas habilidades en la fuerza laboral.

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Andrea Avila sostuvo: “Los datos de este año del Randstad Workmonitor muestran que el talento argentino está incorporando la inteligencia artificial desde una posición abierta y pragmática, en la que predomina una visión en la que esta tecnología tiene fuertes impactos en el mundo del trabajo, aunque no necesariamente negativos, y aparece como una aliada para potenciar la productividad, acompañar el desarrollo de habilidades y sostener la empleabilidad en un entorno laboral cada vez más dinámico”.

¿Qué brechas globales persisten pese a la confianza en el uso de la IA?

En los 35 mercados relevados por el Workmonitor 2026, la inteligencia artificial se afianza como un componente central en el proceso de adaptación de la fuerza laboral. A pesar de ese avance, persiste una brecha entre las expectativas de empleadores y trabajadores.

Mientras las empresas se preparan para una adopción extendida de la IA, uno de cada cinco trabajadores a nivel global, el 21%, considera que sus tareas resultan inmunes a las eficiencias que puede aportar esta tecnología. Al mismo tiempo, el 47% teme que la IA beneficie más a la empresa que a ellos mismos, lo que deja en evidencia ciertas reservas frente a su impacto.

El estudio también registra cambios concretos en el mercado laboral. A lo largo de 2025, las ofertas de empleo que incluyeron como requisito habilidades de “Agente de IA” aumentaron un 1.587% a nivel global, mientras que la demanda de “Formadores de IA” creció un 247%. Estos datos anticipan un escenario con mayor interacción entre trabajadores humanos y sistemas digitales, en el que las personas asumen el rol de entrenar a las máquinas.

En este contexto, el 65% de los trabajadores reconoce la necesidad de fortalecer sus habilidades digitales y vinculadas a la inteligencia artificial. Además, más de la mitad, el 52%, busca oportunidades para resguardar el futuro de sus competencias por cuenta propia.

Brechas globales en la adopción de inteligencia artificial

IndicadorDato del Workmonitor 2026Qué refleja
Trabajadores que creen que la IA no impactará en sus tareas21% de los trabajadores a nivel global considera que sus funciones son inmunes a las eficiencias que puede aportar la inteligencia artificial.Muestra que una parte relevante de la fuerza laboral todavía percibe la tecnología como lejana a su trabajo cotidiano.
Percepción de beneficio desigual47% teme que la IA beneficie más a las empresas que a los trabajadores.Expone dudas sobre cómo se repartirán las ventajas económicas y productivas de la automatización.
Demanda de “Agentes de IA”Las ofertas laborales que requieren habilidades de Agente de IA crecieron 1.587% durante 2025.Señala la rápida expansión de roles vinculados con la operación y supervisión de sistemas de inteligencia artificial.
Demanda de “Formadores de IA”Las búsquedas de perfiles dedicados a entrenar sistemas de IA aumentaron 247%.Refleja un mercado laboral donde las personas participan activamente en el entrenamiento y mejora de los algoritmos.
Necesidad de nuevas habilidades65% de los trabajadores reconoce que debe fortalecer competencias digitales y vinculadas a IA.Indica que la mayoría percibe la necesidad de adaptación frente a la transformación tecnológica.
Búsqueda individual de capacitación52% procura oportunidades para resguardar el futuro de sus habilidades por cuenta propia.Muestra una tendencia creciente hacia la capacitación autónoma para mantenerse competitivo en el mercado laboral.

¿Qué futuro proyecta la confianza en el uso de la IA en la relación entre tecnología y talento?

En la conclusión del informe, Avila afirmó: “Avanzamos hacia un rol de las herramientas de IA como un complemento y no como un reemplazo del trabajo humano. El debate sobre los sesgos, las alucinaciones y el consenso de la necesidad de regulación y control humano de la IA parecieran indicar que en el futuro de corto plazo esa seguirá siendo la dinámica dominante. Veremos un creciente avance de la tecnología actuando como copiloto de los trabajadores humanos y eso hará que las habilidades blandas se valoricen aún más a la hora de evaluar al talento”.

“La predisposición para la incorporación de la inteligencia artificial en las tareas laborales es un ejemplo concreto de un buen desarrollo de la capacidad de aprender y desapender. Las organizaciones valoran a los profesionales que aprenden a trabajar con estas tecnologías como aliadas, integrándolas a su día a día”, cerró.Los datos muestran que la confianza en el uso de la IA en la Argentina se apoya en experiencias concretas dentro del trabajo cotidiano, con efectos directos sobre la productividad y una mirada que prioriza la complementariedad entre tecnología y talento.

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