Análisis en profundidad

Economía circular: por qué conviene cuidar el medio ambiente

Hoy en día se dan las condiciones para que las empresas presten más atención a la economía circular. En un debate con Nicola Saccani y Gianmarco Bressanelli, del Laboratorio RISE de la Universidad de Brescia, y con Giulio Bonazzi, Presidente y Consejero Delegado del Grupo Aquafil, analizamos las razones y las oportunidades de desarrollo que se derivan de la creciente atención al medio ambiente por parte de los consumidores y los ciudadanos y de una mayor atención a las cuestiones ASG en el mundo de las finanzas y las instituciones.

26 May 2022

Mauro Bellini

Economía Circular

Una de las lecciones más importantes del confinamiento provocado por la pandemia tiene que ver, sin duda, con la resiliencia de las empresas y organizaciones, la capacidad de desarrollar formas de adaptación y cambio que permitan que las actividades evolucionen incluso ante los cambios drásticos de las condiciones del mercado. Entre los indicios que han llegado, dos en particular son una señal importante en un momento en el que nos cuestionamos cuáles son los activos y valores que pueden ser de referencia para la nueva normalidad: las empresas basadas en los servicios con una fuerte digitalización y las que han adoptado modelos de producción inspirados en la economía circular han mostrado una mejor resiliencia.

La elección estratégica de abordar la relación con los clientes y consumidores en una lógica de servicio y la adopción de modelos que permiten a las empresas un control «total» de sus productos y componentes mediante la aplicación de la lógica de la economía circular, han respondido mejor a los cambios drásticos impuestos por Covid-19.

En la perspectiva de repensar las empresas para construir una nueva estructura o una nueva normalidad, los temas de la economía circular adquieren un nuevo y mayor valor que en el pasado y son a todos los efectos un motor para relanzar muchas empresas.

Se trata de una perspectiva que ahora está en condiciones de responder a dos objetivos fundamentales: permitir a las empresas expresar un nuevo valor en temas cada vez más decisivos en las elecciones de los consumidores, a saber, la sostenibilidad, la atención al medio ambiente, la capacidad de expresar un impacto global positivo en el contexto social en el que opera, y el valor empresarial innovador, es decir, la capacidad de afrontar mejor las situaciones de dificultad o de cambio con medios diferentes.

Economía Circular

¿Qué es la economía circular?

La economía circular es un nuevo sistema económico de producción y consumo basado en la reutilización, reparación y reciclaje de productos y materiales.

El objetivo de la economía circular es reducir los residuos y ampliar el ciclo de vida de los productos. De este modo, los productos pueden reutilizarse varias veces y crear valor.

Este nuevo tipo de modelo se aleja del concepto del sistema económico tradicional basado en el consumo y el despilfarro y da paso a la nueva era de materiales y productos baratos y de fácil acceso.

¿Cuáles son los beneficios?

La transición a una economía circular tiene las siguientes ventajas:

  • Reduce la presión sobre el medio ambiente. La producción y eliminación de materiales representa hoy el 45% de las emisiones de CO2. La gestión sostenible de los materiales contribuirá a reducir esta cifra.
  • Reduce el uso de recursos no renovables. Prácticas como la reutilización y el reacondicionamiento de productos viejos nos ayudan a evitar el uso de recursos no renovables. Una forma inteligente de utilizar los recursos que tenemos y evitar el despilfarro.
  • Ahorro de dinero para los consumidores. Al reutilizar los materiales, se desalienta la práctica de la obsolescencia programada. Esto significa que los productos tendrán un ciclo de vida más largo.
  • Estimula la innovación y el crecimiento económico de las empresas

La economía circular como perspectiva de desarrollo para la nueva normalidad

Por otra parte, con la emergencia sanitaria del Coronavirus, el debate económico, social y político sobre las actividades a realizar está empujando hacia un nuevo concepto de normalidad en el que emergen con fuerza prioridades a las que no se prestaba la misma atención en el pasado: las cuestiones de seguridad, en todas sus dimensiones; la sensibilidad de los consumidores y la atención al «comportamiento» de las empresas; por último, pero no menos importante, la capacidad de las cadenas de suministro de producción para responder a estas nuevas exigencias y la necesidad de seguridad y certeza de cumplimiento en una perspectiva de cadena de suministro.

La economía circular está demostrando ser capaz de dar respuestas que no se limitan a satisfacer la demanda de atención que viene de los consumidores con respecto a las cuestiones de sostenibilidad ambiental, sino que responden a las cuestiones clave de la continuidad del negocio, la necesidad de considerar y gestionar el posible impacto de los riesgos ambientales, para considerar de manera innovadora las cuestiones de gestión de riesgos y el riesgo de suministro.

Como Industry4Business hemos abordado las perspectivas de la Economía Circular en un debate a varios niveles con las aportaciones de Nicola Saccani, Profesor Asociado, Laboratorio RISE Universidad de Brescia, Gianmarco Bressanelli, Investigador, Laboratorio RISE Universidad de Brescia y con el testimonio de una empresa que trabaja con éxito en las perspectivas de la economía circular como Aquafil Group en el testimonio de Giulio Bonazzi, Presidente y CEO.

Abordar la fragilidad del planeta y de las economías mediante (también) los valores de la economía circular

Nicola Saccani, profesor asociado del Laboratorio RISE de la Universidad de Brescia, nos invita a considerar el hecho de que la pandemia ha puesto de manifiesto una serie de fragilidades en nuestro sistema económico.

Desgraciadamente, hay muchos puntos débiles, sobre todo en el sistema sanitario, que se ha enfrentado a una prueba muy dura y requiere un replanteamiento profundo, así como en el sistema económico y social.

Todo esto, observa Saccani, se resume en la imagen emblemática del Papa caminando y celebrando la misa en soledad en una Plaza de San Pedro desierta y llamándonos con una especie de grito de dolor por todo el mundo enfermo. Una imagen acompañada de una frase que hoy parece más significativa que nunca: ¿Cómo podemos pensar en vivir sanos en un mundo enfermo?

En este punto, que también está relacionado con la cuestión de la responsabilidad del hombre hacia el medio ambiente, debemos encontrar nuevos estímulos y nuevos caminos para abordar las cuestiones, no nuevas pero sí más urgentes, de la sostenibilidad.

«Hace tiempo que sabemos», añade Saccani, «que el fenómeno del calentamiento global tiene importantes repercusiones. Sabemos que la producción de residuos típica de Occidente no es sostenible y que, además, provoca un despilfarro absurdo y graves consecuencias.

También sabemos que a este ritmo de consumo no podremos ofrecer a las generaciones futuras las mismas condiciones y recursos de los que disponemos hoy.

Por último, sabemos que los riesgos medioambientales son, por desgracia, más peligrosos y más probables debido a la creciente interconexión tanto social como económica».

Desgraciadamente, con este ritmo de desarrollo asistimos también a un deterioro de la situación medioambiental, y la frecuencia con la que se producen las emergencias y el impacto con el que afectan a nuestra sociedad tienen también consecuencias que hacen cada vez más difícil la recuperación de situaciones anteriores.

Para Nicola Saccani, la economía circular puede dar respuestas convincentes a estas cuestiones y es fundamental para comprender los supuestos que pueden conducir a nuevas soluciones. Por esta razón, puede ser útil comenzar con los elementos básicos que nos permiten comprender el potencial de la economía circular.

Nicola Saccani utiliza un ejemplo que, por una serie de circunstancias únicas y especiales, es también un modelo: «pensemos en el astronauta que está dentro de la nave espacial y que no tiene que generar residuos porque no puede expulsarlos. La economía circular propone habitar la Tierra como si fuera una nave espacial.

Tiene recursos limitados y necesita minimizar el despilfarro, es decir, recuperar la mayor cantidad posible de los recursos que necesita consumir». Este entorno ha propiciado una serie de experimentos y ha proporcionado muchas ideas sobre el uso de los recursos y el propio «concepto» de «residuo», es decir, el material que ya no se puede utilizar.

Desvincular el crecimiento económico y el consumo de recursos

La economía circular funciona con este concepto y se basa en el principio de desvincular el crecimiento económico del consumo de recursos y la generación de residuos.

Contrasta con la visión típica de la economía lineal (tomar, fabricar y desechar), según la cual extraigo recursos, los utilizo para transformar bienes y luego descarto el material que ya no es utilizable al final de su ciclo de vida.

Este modelo debe ser sustituido por soluciones basadas en principios como la reducción del uso de recursos, la atención al consumo de energía, las posibilidades de reutilización de los bienes, la regeneración de los materiales que los sustentan para devolverlos a nuevos ciclos de vida, así como la recuperación de recursos mediante el reciclaje de materias primas.

Este cambio de paradigma se está convirtiendo en una necesidad cada vez más importante por razones de sostenibilidad medioambiental, pero también en una oportunidad para construir un nuevo crecimiento económico y afrontar mejor los riesgos que nos rodean.

De ahí también el vínculo entre la economía circular y la resiliencia. De ahí la valoración ligada al hecho de que la economía circular puede ayudar a reducir los riesgos ligados a la posibilidad de eventos adversos, pero también a conseguir mayores garantías en cuanto a la continuidad del suministro, en cuanto a los aspectos económicos y empresariales, así como a mejorar la calidad del medio ambiente y a desarrollar nuevas alternativas verdes en beneficio de las empresas.

En definitiva, gracias a la economía circular podemos no sólo reducir los riesgos sino también generar alternativas ambientalmente sostenibles a la disrupción. Y las posibilidades de aplicar un pensamiento más sostenible pueden abrirse en muchos sectores diferentes.

Economía circular: el medioambiente se rentabiliza

La otra gran razón por la que es importante insistir en el desarrollo de la economía circular está relacionada con el crecimiento económico.

Un pasaje importante que puede asociarse a este periodo se resume en la afirmación, ahora más que nunca significativa, de que el medio ambiente es conveniente.

Una mayor eficiencia en el uso de los recursos, la prolongación de la vida útil de los productos y el reacondicionamiento al final de su vida útil generan más valor, además de reducir los costes. Algunas empresas han empezado a montar en estas alternativas, generando nuevas oportunidades de negocio.

Por último, más que nunca tenemos que trabajar para aumentar y mejorar el vínculo entre la resiliencia de la cadena de suministro y la economía circular.

Lo que es seguro es que la nueva normalidad se caracterizará por una mayor incertidumbre y volatilidad. Una cadena de suministro resistente necesita la economía circular. Una cadena de suministro corta es menos propensa a los impactos económicos de tipo pandémico.

Una cadena de suministro más local se ve menos afectada por los fenómenos exógenos y reduce el impacto medioambiental, al menos en lo que respecta a las actividades de transporte (piense en el kilómetro cero). Una cadena de suministro más transparente hace hincapié en el concepto de visibilidad: la información debe ser visible en todos los puntos de la cadena de suministro, la integración de la información de todos los actores implicados permite hacer que los datos viajen más rápido que las mercancías, tomar decisiones basadas en un conocimiento más preciso, permite ser más proactivo e introducir conceptos predictivos, y en virtud de ello también reducir el despilfarro ligado a decisiones erróneas.

Por último, con esta perspectiva se pueden introducir cuestiones de redundancia y flexibilidad: por ejemplo, alternativas de suministro, pero también alternativas tecnológicas y de producción (como la impresión en 3D) y alternativas que pueden convertir la producción. Estas alternativas suelen ser más sostenibles desde el punto de vista medioambiental.

La economía circular es también un camino necesario en términos de sostenibilidad que nos permite construir nuevas oportunidades de negocio valiosas y cadenas de suministro resistentes para hacer frente a las incertidumbres.

Economía circular: cómo afrontar este escenario, perspectivas ESG

Gianmarco Bressanelli, investigador del laboratorio RISE, llama la atención sobre el hecho de que la transición hacia la economía circular es sistémica y debe implicar a varios actores: las empresas y, con ellas, todo el mundo de la producción por los beneficios, incluso económicos, que se pueden obtener, que van desde el ahorro en materiales reciclados, hasta la reducción del riesgo de suministro, pasando por el aumento de la imagen verde de la empresa, por mencionar algunos puntos.

Pero también es una cuestión que repercute en los servicios y en el desarrollo de nuevos modelos de negocio que hacen hincapié en el acceso al producto y no en la propiedad, y por tanto en las cuestiones de transformación de los servicios. Por último, hay que prestar atención a los ciudadanos, a una cultura que les invite a tomar decisiones de consumo responsables, y ante esta perspectiva, que claramente tiene un impacto directo en el consumo y en el mercado, están también las finanzas que invierten de forma resistente, sostenible y con visión de futuro, y que a largo plazo tienden a recompensar a las empresas centradas en cuestiones ESG (Environment, Social, Governance); y también lo son las instituciones públicas y las administraciones municipales, que se inspiran cada vez más en cuestiones de sostenibilidad medioambiental con proyectos de ciudades inteligentes que pueden controlar y gestionar los recursos comunes con mayor precisión.

La regla de las cuatro erres de la economía circular

El mensaje es claro: todo el mundo puede y debe desempeñar su papel. Es muy difícil», explica Bressanelli, «que un solo jugador tenga todos los conocimientos necesarios para hacerlo todo. La colaboración y la innovación abierta son cada vez más necesarias, entre otras cosas porque a la hora de aplicar una estrategia y proyectos de economía circular es necesario referirse al esquema de las llamadas «cuatro erres», que presupone la posibilidad de ver y controlar todo el ciclo de vida del producto con todos los actores implicados. El plan incluye:

  1. Reducir el desperdicio de recursos en toda la cadena de suministro 
  2. Reutilización de los productos acabados cuando llegan al final de su vida útil 
  3. Regeneración de componentes  
  4. Reciclaje de materiales 

Se trata de cuatro mecanismos aplicados a través de una serie de agentes facilitadores: el rediseño y la concepción de los productos para facilitar su reutilización al final de su vida útil (regeneración y reacondicionamiento); la reconversión de los procesos de producción para aumentar la eficiencia energética y reducir el despilfarro de recursos; el replanteamiento de los modelos de negocio con vistas a la servitización para reducir el número de productos; y la reconfiguración de la estructura de la cadena de suministro centrándose en la resiliencia. Y como señala Bressanelli, se trata de palancas que pueden ser habilitadas por las tecnologías digitales.

Rediseño de productos, procesos y modelos empresariales en nombre de la circularidad económica

En concreto, rediseñar significa adoptar la lógica de la durabilidad, la estandarización y la modularidad e introducir la adopción de nuevos materiales ecológicos.

La reconversión de la producción pasa por introducir límites claros al impacto ambiental mediante la reducción de los residuos de producción, la sustitución de tecnologías y materiales por recursos menos impactantes, la propuesta de adopción de medidas de eficiencia energética y los mecanismos de intercambio de subproductos con las empresas con vistas a la simbiosis (por ejemplo, pasar del concepto de residuo al de recurso).

Luego está la gran cuestión de repensar el negocio y evaluar cómo el paso de la posesión al uso puede aumentar la reutilización de los productos.

En este escenario también está la reconfiguración de la cadena de suministro que se debe implementar con acciones de logística de retorno capaces de recoger los productos que han llegado al final de su vida útil gracias a nuevas formas de colaboración con todos los actores del ecosistema.

El papel de la tecnología digital en la economía circular

Las tecnologías digitales pueden ser un elemento facilitador de cada una de estas cuatro palancas circulares. Michelin, por ejemplo, ha desplegado el IoT para conectar los neumáticos y recopilar una enorme cantidad de datos para optimizar el consumo de combustible, mejorar el mantenimiento y posibilitar nuevos modelos de negocio llegando a ofrecer neumáticos como servicio que requieren que se pague por la cantidad de kilómetros recorridos.

Es un ejemplo de cómo las tecnologías digitales facilitan la teledistribución de los productos y de los procesos de gestión de los mismos, consiguiendo así una reducción global del impacto medioambiental.

También hay que tener en cuenta que la economía circular es un proceso a medio y largo plazo. Si, en este momento, la prioridad de las empresas es apagar los incendios relacionados con las emergencias para prepararse para la nueva normalidad, es importante orientar y fomentar las opciones que permitan promover la economía circular de forma inmediata, sobre todo porque las tecnologías están listas, Europa está preparada y Covid-19 ha acelerado estas nuevas oportunidades.

Ejemplos de economía circular: Grupo Aquafil

La economía circular es una realidad muy concreta que está permitiendo a las empresas con visión de futuro expresar un nuevo valor o expresarlo de nuevas formas. Un buen ejemplo es el Grupo Aquafil. Giulio Bonazzi, Presidente y Director General de la empresa, explica su experiencia y su relación con los temas de la economía circular: «Producimos fibras sintéticas y polímeros, especialmente nylon y poliamida. Tenemos 16 plantas en todo el mundo.

Y trabajamos en una industria que depende en gran medida del petróleo, pero», señala, «hemos inventado una forma de desarrollar un material como el Econyl que se basa al 100% en materias primas recicladas, es 100% sostenible y reproduce todas las «formas» y características del nylon.

La materia prima son los residuos de plástico, las redes de pesca y los «trozos» de tela. El resultado son productos de alto valor añadido, como bolsos, textiles, ropa y muebles.

Pero esto no es suficiente. Si quieres cambiar el mundo», continúa, «tienes que hacer tres cosas: necesitamos una legislación adecuada que facilite a los que se aventuran en estas nuevas vías, creando una fuerza motriz para desarrollar economías de escala; necesitamos mucha cultura y educación porque todos tenemos que comportarnos de forma responsable y somos tantos que si no tomamos las decisiones adecuadas será imposible cambiar la trayectoria del sistema de consumo; y, por último, necesitamos una planificación y un enfoque de ecodiseño, o mejor dicho, la capacidad de rediseñar los productos para que estén concebidos de forma nativa para ser recuperados y entrar de forma «fácil» en una economía circular».

Hoy en día, la economía circular es un valor muy importante que se expresa, como también hemos visto anteriormente, en el valor de la resiliencia. Bonazzi señala que en el periodo de la emergencia del Coronavirus, las líneas de productos de Econyl fueron las que mejor se comportaron y resistieron manteniendo sus volúmenes de venta, sus precios y mejorando la redención.

Además, durante el cierre el mundo vio un aumento de la demanda de desarrollo de productos respetuosos con el medio ambiente y de economía circular.

Cómo abordar un proyecto de economía circular

El RISE Lab ha desarrollado una metodología C-SUITE para acompañar a las empresas en su viaje hacia la circularidad: un enfoque que implica varias fases como la concienciación, la evaluación y la implementación.

La lógica prevé un primer paso basado en la formación y la información, incluyendo temas de información en forma de cursos basados en la plataforma 360DigitalSkill.

A continuación, un sistema de evaluación de la preparación para valorar el nivel actual de circularidad de la empresa y las áreas más prometedoras. En términos de planificación, hay una serie de servicios que apoyan la generación de ideas a través del Laboratorio de Innovación y herramientas basadas en la investigación que permiten una evaluación cuantitativa del impacto de las palancas más específicas de cada realidad según los objetivos que se refieren al aspecto económico, los costes y el impacto medioambiental y social también, por ejemplo, en términos de creación de empleo.

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