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Tendencias en ciberseguridad para 2026 y el nuevo mapa de riesgos impulsado por la IA



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La expansión acelerada de la inteligencia artificial modifica el mapa de amenazas digitales de cara a 2026. Especialistas de Akamai hablan al respecto con InnovacionDigital360.

Publicado el 20 de feb de 2026

Tomás Modini

Periodista experto en tecnología B2B



Las tendencias en ciberseguridad para 2026 delinean un escenario atravesado por la expansión acelerada de la inteligencia artificial y por una nueva generación de amenazas digitales
La expansión acelerada de la inteligencia artificial modifica el mapa de amenazas digitales de cara a 2026.

Las tendencias en ciberseguridad para 2026 delinean un escenario atravesado por la expansión acelerada de la inteligencia artificial y por una nueva generación de amenazas digitales. Tecnologías que hace pocos años parecían lejanas hoy están al alcance de los ciberdelincuentes, que ya las usan para manipular, engañar y ejecutar ataques cada vez más sofisticados. 

Infografía en tonos azules titulada “Tendencias en ciberseguridad para 2026”. Incluye la imagen de un rostro robótico que representa la inteligencia artificial y un ciberdelincuente con capucha usando un celular. Presenta íconos sobre ataques basados en IA, deepfakes y engaños avanzados, ataques a infraestructura crítica, malware más difícil de detener y amenazas autónomas. Destaca que tecnologías antes lejanas hoy se utilizan para manipular, engañar y ejecutar ataques cada vez más sofisticados.
Infografía que resume las principales tendencias en ciberseguridad para 2026, con foco en la expansión acelerada de la inteligencia artificial y en una nueva generación de ataques digitales. Expone cómo tecnologías avanzadas, hoy al alcance de los ciberdelincuentes, potencian el malware, los deepfakes y los ataques contra infraestructuras críticas.

En ese marco, dos referentes de Akamai comparten proyecciones que te permiten anticipar los desafíos que van a poner a prueba la confianza, la seguridad y la estabilidad del ámbito digital durante el próximo año.

Las predicciones, formuladas por Jairo Parra, especialista en ciberseguridad de Akamai Latinoamérica, y Bobby Blumofe, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología de la compañía, trazan un mapa de riesgos en el que la inteligencia artificial ocupa un lugar central. 

El motivo es doble: su capacidad para fortalecer los sistemas de defensa y, al mismo tiempo, su potencial para potenciar ataques, fraudes y otras operaciones criminales en el plano digital.

¿Cómo impactan las tendencias en ciberseguridad para 2026 en el uso de la IA como herramienta de ataque?

Una de las proyecciones más relevantes dentro de las tendencias en ciberseguridad para 2026 se vincula con el rol que van a ocupar los modelos de inteligencia artificial como origen directo de nuevas amenazas. Jairo Parra anticipa que los grandes modelos de lenguaje van a dejar de ser herramientas asociadas únicamente a la productividad o a la defensa y también se van a convertir en vectores de ataque.

Según su análisis, los ciberdelincuentes van a explotar vulnerabilidades propias de estos sistemas, como la inyección de instrucciones, la contaminación de datos de entrenamiento y la manipulación de fuentes externas conectadas a la IA. Estas técnicas permiten alterar el comportamiento de las plataformas sin necesidad de comprometer software tradicional, lo que dificulta su detección a través de los mecanismos de seguridad actuales.

En este escenario, el riesgo no se concentra en una herramienta puntual, sino en todo el ciclo de vida de los modelos: entrenamiento, despliegue, operación y actualización. De este modo, la seguridad deja de ser un problema técnico aislado y pasa a convertirse en un proceso continuo que atraviesa toda la infraestructura digital. 

La proyección marca un cambio profundo, ya que los ataques dejan de apuntar solo a los sistemas y se extienden a los datos, a los modelos y a las decisiones automatizadas que toman estas plataformas.

¿Qué dicen las tendencias en ciberseguridad para 2026 sobre pagos NFC y ataques localizados?

Otra línea clave dentro de las tendencias en ciberseguridad para 2026 es el avance de ataques localizados contra los pagos sin contacto. Parra advierte que los sistemas NFC se van a consolidar como objetivos cada vez más atractivos para los ciberdelincuentes, que dejan atrás las campañas masivas y apuestan por malware altamente especializado.

La lógica cambia de manera clara: los ataques genéricos pierden terreno frente a operaciones diseñadas para países, sistemas bancarios y métodos de pago específicos. Las diferencias regulatorias, tecnológicas y culturales pasan a formar parte de la estrategia criminal. Esta segmentación eleva la tasa de éxito de los ataques, dificulta su detección temprana y amplía el impacto económico sobre los usuarios y las entidades financieras.

La consecuencia directa es una mayor complejidad en la protección de los ecosistemas de pago digital. La seguridad deja de apoyarse en esquemas estáticos y exige modelos dinámicos, contextuales y adaptativos. En términos prácticos, esto implica que los sistemas de defensa deben interpretar comportamientos, contextos y patrones locales, en vez de aplicar reglas generales.

¿Qué dicen las tendencias en ciberseguridad para 2026 sobre pagos NFC y ataques localizados?

Eje de la tendencia¿Qué está ocurriendo?¿Cómo cambia la dinámica del ataque?Impacto en bancos y usuarios
Ataques a pagos NFCLos sistemas de pago sin contacto se consolidan como objetivos atractivos para los ciberdelincuentes.Se abandonan campañas masivas y se adoptan desarrollos de malware altamente especializado para vulnerar entornos específicos.Aumenta el riesgo en transacciones cotidianas realizadas con tecnología NFC.
Segmentación por país y sistemaLas operaciones se diseñan para mercados, regulaciones y métodos de pago puntuales.Los ataques genéricos pierden terreno frente a estrategias adaptadas a diferencias regulatorias, tecnológicas y culturales.Se eleva la tasa de éxito de las maniobras fraudulentas y se dificulta la detección temprana.
Mayor impacto económicoLa focalización permite explotar vulnerabilidades concretas en cada ecosistema.El ciberdelito incorpora variables locales en su planificación, lo que amplía el alcance del daño.Crece la exposición financiera tanto de usuarios como de entidades.
Nuevos modelos de defensaLa protección ya no puede apoyarse en esquemas estáticos.Se requieren sistemas dinámicos, contextuales y adaptativos capaces de interpretar comportamientos y patrones locales.Las instituciones deben invertir en tecnologías que analicen contexto y conducta, en lugar de aplicar reglas generales.

¿Por qué las tendencias en ciberseguridad para 2026 ponen en jaque la confianza digital con deepfakes en tiempo real?

Dentro de las tendencias en ciberseguridad para 2026, Bobby Blumofe identifica un punto de inflexión: la llegada de deepfakes de video en tiempo real con una capacidad de engaño altamente realista. Durante años, la clonación de voz se usó para estafas y fraudes. El video, en cambio, presentó una barrera técnica por la necesidad de lograr sincronización facial, labial y de imagen en tiempo real.

Esa barrera, según Blumofe, está a punto de caer. En 2026, los ciberdelincuentes van a presentar los primeros videos deepfake en tiempo real lo suficientemente convincentes como para engañar tanto a usuarios comunes como a especialistas en tecnología. Este avance traslada las estafas del plano “offline” en redes sociales a interacciones en vivo, como reuniones virtuales, transmisiones en directo, entrevistas y comunicaciones institucionales.

El alcance de este fenómeno va más allá del fraude económico. El problema central es la erosión de la confianza. La idea de que “ver en vivo” garantiza autenticidad pierde validez. La identidad digital, la verificación de personas y la validación de la información pasan a convertirse en desafíos estructurales del ecosistema online.

¿Qué rol ocupa el contenido generado por IA en las tendencias en ciberseguridad para 2026?

Las tendencias en ciberseguridad para 2026 también están atravesadas por la reacción social frente al contenido generado por inteligencia artificial. Blumofe plantea una pregunta directa: “¿aprenderemos a aceptar el entretenimiento generado por IA o la reacción negativa consolidará la demanda de contenido creado por personas?”.

El mercado ya muestra tensiones evidentes. Plataformas como OpenAI avanzan con productos como Sora 2, que incorpora un feed de videos creados por IA, mientras que redes sociales como TikTok sostienen una base de 1500 millones de usuarios mensuales. En paralelo, los llamados “actores generados por IA” reciben críticas por el efecto que pueden tener sobre el empleo en la industria audiovisual.

Esta disputa no se limita al plano cultural o económico, ya que también tiene implicancias en materia de seguridad. La proliferación de contenido sintético incrementa la dificultad para distinguir entre lo real y lo artificial, favorece la desinformación y habilita nuevas formas de manipulación. La aceptación o el rechazo social del contenido generado por IA va a incidir de manera directa en la escala que pueden alcanzar estos riesgos.

¿Cómo se reflejan las tendencias en ciberseguridad para 2026 en la fragilidad de la infraestructura digital?

Un último eje central dentro de las tendencias en ciberseguridad para 2026 es la fragilidad de las infraestructuras que sostienen la vida digital. Blumofe advierte que cables submarinos, satélites y servicios en la nube concentran una dependencia global cada vez mayor, lo que crea puntos únicos de falla con consecuencias de gran alcance.

En la actualidad, una porción significativa del tráfico internacional de datos circula por cables submarinos, mientras que las aplicaciones impulsadas por inteligencia artificial elevan la demanda de infraestructura.

En ese contexto, una sola interrupción alcanza para afectar de manera simultánea transacciones bancarias, compras online, servicios públicos y operaciones empresariales. Las caídas recientes en servicios en la nube y en redes internacionales dejan en claro que el riesgo no resulta teórico.

La proyección describe un escenario en el que una disrupción puede generar efectos económicos a escala global, ya sea por desastres naturales, sabotajes políticos o saturación de los sistemas. Así, la seguridad deja de ser una cuestión local y pasa a transformarse en un problema de estabilidad estructural del ecosistema digital.

El desafío de proteger la confianza digital

De cara a 2026, las predicciones de los especialistas de Akamai muestran que la evolución de la inteligencia artificial va a transformar tanto la innovación digital como la manera en que se gestiona la seguridad. Las amenazas ya no se limitan a virus o malware tradicionales: ahora incluyen modelos de IA vulnerables, fraudes hiperrealistas, infraestructuras frágiles y ecosistemas de pago expuestos.

Tendencias y Predicciones de Ciberseguridad para 2026
Tendencias y predicciones de ciberseguridad para 2026

Las tendencias en ciberseguridad para 2026 dibujan un escenario en el que la confianza digital se vuelve un activo estratégico. Para las organizaciones y para vos como usuario, anticipar estos riesgos implica repensar la seguridad como un sistema que atraviesa la tecnología, los datos, la infraestructura y la cultura digital.

Frente a una realidad cada vez más exigente, la prevención deja de depender solo de herramientas y pasa a apoyarse en la comprensión, la adaptación y la capacidad de respuesta ante amenazas que avanzan al mismo ritmo que la inteligencia artificial.

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