Análisis en profundidad

Qué son y cómo funcionan los Data Center

Se conoce como data center o centro de procesamiento de datos a un espacio en el que se concentran aquellos recursos necesarios para procesar  la información de una organización.

30 Jun 2022

Redacción Innovación Digital 360

Data Center

Hoy en día, la tecnología tiene un rol protagónico en las empresas y prácticamente no hay ninguna que no utilice servicios básicos como internet, discos de almacenamiento de datos o computadoras. Si bien las más pequeñas almacenan sus datos en computadoras, memorias USB o discos duros, entre otras opciones “convencionales”, cuando crecen necesitan recurrir a otras opciones como es el caso de un centro de procesamiento de datos o data center.

Qué es un data center

Se conoce como data center o centro de procesamiento de datos a un espacio en el que se concentran aquellos recursos necesarios para procesar  la información de una organización.

Por lo general, se trata de un edificio o sala de grandes dimensiones con una enorme cantidad de equipos electrónicos e informáticos. Estos suelen crearse y mantenerse por grandes empresas con objeto de tener acceso a la información necesaria para sus operaciones o como un espacio de venta y/o alquiler.

Por ejemplo, un determinado banco puede poseer un centro de procesamiento de datos con el objetivo de almacenar todos los datos de sus respectivos clientes y las operaciones que estos hacen sobre sus cuentas.

Generalmente, la mayoría de las empresas medianas o grandes posee algún tipo de data center, e incluso muchas cuentan con grandes centros. El tamaño de los mismos puede variar, ya que pueden ser como un pequeño armario o constar de grandes habitaciones o hasta instalaciones creadas específicamente para el procesamiento de dichos datos.

Cuáles son las funciones de un data center

La función principal de un data center es disponer de los servidores necesarios para darle soporte a los servicios ofrecidos por los clientes. Este tipo de servidores se suele agrupar en unidades conocidas como racks. Sin embargo, la tarea de un centro de procesamiento de datos suele diferir en función de la ubicación en la que se encuentra, el área de operación y la actividad principal de la empresa, entre otros aspectos.

Incluso en aquellos data centers que son gestionados por terceros, las organizaciones suelen solicitar diferentes servicios y tareas informáticas. Esto abarca desde pequeñas intervenciones, como el almacenamiento de copias de seguridad de determinados datos, hasta el almacenamiento, gestión y ejecución de determinados procesos informáticos fundamentales, por lo que un data center permite realizar una gran variedad de tareas.

Algunos actúan como un punto de red que conecta con diferentes entornos de housing, lo que suele ser muy importante para determinadas industrias como la de streaming de series y películas, en la que una CDN (Content Delivery Network) de un entorno de housing se conecta en red con un proveedor de servicios de Internet (ISP).

Cuáles son los componentes de un data center

Los elementos primordiales de cualquier data center son varios. Por un lado, tenemos los servidores y racks que mencionamos anteriormente. Por otra parte, se encuentra el aspecto de la conectividad, ya que los usuarios tienen acceso a todo lo que se almacena en los servidores en la nube.

En cuanto a la alimentación de estos componentes, los servidores disponen de electricidad constante, a prueba de cortes de luz, fallos humanos e incluso catástrofes naturales como terremotos..

Con respecto a la energía, se suelen usar fuentes redundantes y electrogeneradores para abastecer a todo el sistema en el caso de una falla eléctrica, ya que muchos data centers deben mantenerse constantes y sin problemas de tensión.

En paralelo, necesitarán de una correcta refrigeración porque los servidores suelen generar niveles de calor bastante elevados, por lo que será necesario contar con equipos apropiados para que todo funcione correctamente. Finalmente, es necesario un router y switch. El router otorga la conectividad necesaria a la red de internet, mientras que el switch se encarga de interconectar los equipos.

A su vez, es necesario un correcto monitoreo a través de un centro de procesamientos e información que suelen ser críticos o sumamente importantes, por lo que esta sección es de vital importancia para no exponer o perder información sensible.

Por otra parte, es altamente recomendable contar con sistemas de seguridad de acceso restringido, además de un sistema contra incendios, vigilancia física de personal altamente capacitado y que el edificio tenga una construcción antisísmica.

En algunos casos, las máquinas de un centro de datos pueden tener una alimentación dual en el caso de tener múltiples conexiones a la red. Según los expertos del campo, siempre es recomendable contar con una sala para que las empresas de telecomunicaciones conecten físicamente sus redes e intercambien tráfico.

Por qué es tan importante el data center

Actualmente, la mayoría de las empresas, casi sin distinguir entre rubros, suele depender de algún tipo de sistema informático para poder llevar adelante su operatoria. Muchas veces, se trata de plataformas ajenas, por lo que cuando estas registran un fallo en su funcionamiento, suelen generar pérdidas de registros o datos sensibles para la empresa, generando, en muchos casos, consecuencias catastróficas.

Este tipo de situaciones suele repercutir seriamente en los balances económicos de dichas compañías, además de poner en jaque la reputación de la firma y su imagen frente a los consumidores.

La mayoría de las aplicaciones y actividades empresariales de una organización generan datos que se deben almacenar. Entre ellas se destacan los correos electrónicos, determinadas páginas webs, aplicaciones, transacciones online, datos de inteligencia artificial, entre otros.

Esto, si bien se da en casi todas las empresas, en el caso de las grandes compañías es mucho más, ya que se suelen acumular enormes cantidades de datos que requieren muchos servidores y grandes volúmenes de espacio para almacenamiento. En numerosos casos, una pequeña sala de procesamiento de datos no suele ser suficiente para gestionar el flujo de información necesario.

Por otra parte, tener la información “dispersa” suele ser complicado en muchos aspectos. Se presentan elevados costos eléctricos y existe alta dificultad de vigilancia para evitar fallos en los servidores y prevenir ciberataques.

En este punto entran en escena los data centers, ya que se almacenan en un lugar seguro que es supervisado las 24 horas del día. Además, estos centros de procesamiento suelen contar con un control de temperatura, evitando que los servidores se sobrecalienten, como también de un suministro eléctrico de emergencia que garantice que los datos almacenados se encuentran a prueba de fallos, como sucede con un corte en el suministro, reduciendo el riesgo de una caída del servidor.

En algunos casos, las empresas pueden acudir a opciones en las que únicamente pagan por el espacio utilizado y el consumo eléctrico, ahorrando tiempo en administración e infraestructura, permitiéndoles centrarse en su actividad principal.

Con este panorama, los data centers se vuelven una parte fundamental de la organización, ya que hacen posible la continuidad de la operatoria garantizando el correcto funcionamiento de los sistemas y un adecuado almacenamiento de los registros.

Qué tipos de data centers existen en la actualidad

Actualmente, existen dos tipos de data centers. Por un lado, nos encontramos con el data center de “almacenamiento de datos local”, el cual consiste en un conjunto de servidores físicos instalados en una determinada empresa.

Este tipo de data center es propiedad de la empresa en cuestión, la cual no solo es la encargada de gestionarlos, sino también de hacerles las correspondientes actualizaciones y mantenimientos y hacer frente a los inconvenientes que puedan surgir. Generalmente cuentan con un equipo de expertos en sistemas (e incluso una propia área).

Por otra parte, los centros de procesamiento en la nube son un servicio provisto por un proveedor externo que es el encargado y responsable. Es decir, se encarga de gestionar el funcionamiento de los servidores virtuales, haciéndose cargo del mantenimiento y las actualizaciones pertinentes.

Estas plataformas suelen admitir el pago “bajo demanda”, lo que significa que cada empresa cuenta con la posibilidad de contratar el espacio de guardado en línea que necesita, pudiendo hacer modificaciones como ampliaciones o reducciones de acuerdo a los requerimientos de cada negocio.

Ventajas de contar con un centro de procesamiento en la nube

Contratar a una empresa externa para el almacenamiento de nuestros datos nos otorga algunas ventajas.

Costos menores

En el caso de que nos inclinemos por esta opción, no necesitaremos invertir dinero en costosos equipos de hardware, licencias de software y contar con todo lo necesario para una infraestructura adecuada para un centro de procesamiento. Además, al derivarlo a un tercero no es necesario realizar mantenimientos preventivos. Según estimaciones del sector, las empresas pueden llegar a ahorrar hasta un 25% en gastos (en caso de que no posean un centro de procesamiento propio). 

Buen nivel de seguridad

Este tipo de empresas suele estar preparadas para cumplir con las necesidades de seguridad. Con esta opción, la caída de los sistemas y la pérdida de datos valiosos suelen ser menos frecuentes que en los sistemas básicos de almacenamiento local.

Por otra parte, los proveedores de este servicio suelen ofrecer servicios de backup que les permiten a las compañías poner su información a resguardo frente a posibles ataques por parte de hackers y frente a determinadas fallas en los sistemas.

Multiacceso desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde casi todos los dispositivos

Con esta opción, ya no es necesario encontrarse físicamente en las instalaciones de la compañía para poder visualizar información que se necesite según la operación realizada. De esta manera no importará el lugar en el que te encuentres, el día o la hora, sino que lo único que necesitarás contar es con un dispositivo con acceso a internet y los datos de usuario para acceder a la plataforma.

Por otra parte, los centros de procesamiento en la nube permiten a los diferentes usuarios que ingresen y accedan a la información al mismo tiempo, como también trabajar de forma simultánea sobre un mismo archivo.

Pagar por lo que usas

Muchas de las empresas que ofrecen el servicio de almacenamiento en la nube admiten el sistema de pago por uso, es decir que las empresas pagarán por lo que efectivamente necesitan. De esta manera, las organizaciones acceden a un costo menor, sin tener gastos innecesarios.

Acompañan el crecimiento de las empresas

Es muy probable que, a medida que las empresas crecen, también lo haga la cantidad de información que manejan. De esta forma, los centros de almacenamiento en la nube acompañan a las compañías en este proceso, ofreciéndoles una mayor capacidad de almacenamiento o disminuyéndolo en caso de que así lo requieran.

Centro de procesamiento en la nube: ¿cuáles son los motivos por los que muchos expertos recomiendan esta opción?

Actualmente, en el mercado existe una gran oferta de proveedores de soluciones IT que ofrecen diferentes plataformas para satisfacer las necesidades de almacenamiento de datos de las organizaciones.

Por otra parte, como ya mencionamos, suele ser la mejor opción para pequeñas y medianas empresas que no pueden acceder a su propio centro de procesamiento de datos, por lo que pagar por el uso es una gran ventaja. También, la posibilidad de que la empresa pueda expandir o reducir el almacenamiento sin tener que hacer modificaciones suele ser un factor diferencial.

Finalmente, muchas empresas no desean o no pueden permitirse contar con un staff de programadores o personal que administre un centro de procesamiento, por lo que esta opción se vuelve perfecta, ya que permite a los usuarios acceder a soporte técnico los 365 días del año, las 24 horas del día.

Desventajas de los centros de procesamiento en la nube

Las desventajas principales son varias. Por un lado, la empresa depende pura y exclusivamente de un tercero, por lo que si este tercero sufre algún problema pueden verse en peligro los datos de la compañía.

Por otro lado, suelen estar más expuestos a ataque de hackers o fallos técnicos. Es decir, si bien el almacenamiento en la nube suele tener buenos niveles de seguridad, por lo general es con respecto a los centros de procesamiento que pueden tener las pequeñas o medianas empresas, pero no suele aplicar en el caso de las grandes compañías.

Ventajas de los centros de procesamiento locales

Contar con un centro de procesamiento propio puede otorgarnos grandes ventajas.

Mayor independencia

A diferencia de los centros de almacenamiento en la nube, el procesamiento local les otorga a las empresas una mayor independencia, ya que la custodia de los datos, mantenimiento, entre otros aspectos, dependerán de cada organización en particular.

Gran nivel de seguridad

A diferencia de los servicios en la nube, las empresas grandes suelen adaptar los sistemas de seguridad para evitar hackeos según las necesidades, optando por uno u otro sistema en base a la sensibilidad de la información manejada.

Mayor grado de personalización

Al invertir cada empresa en su propio centro de procesamiento, pueden personalizarlo según sus necesidades, modificando el software y hardware sin ningún tipo de restricción. Si bien en los centros de almacenamiento en la nube se puede personalizar, esta personalización está restringida a muy pocas opciones.

Desventajas de los centros de procesamiento locales

Mayores costos

Por lo general, seleccionar esta opción suele ser muy costosa, sobre todo a la hora de renovar el hardware y el software. Además, también se deben incluir los salarios de las personas encargadas del mantenimiento, el costo eléctrico, entre otros.

Problemas en caso de que la empresa crezca

En el caso de que, por algún motivo, la compañía crezca de tamaño, es posible que se deba mejorar el centro de procesamiento de datos para admitir una mayor capacidad de almacenamiento. Esto no solo requerirá de nuevo hardware, sino también de una mudanza completa.

Asumir costos innecesarios

Como ya mencionamos, en el almacenamiento en nube se paga únicamente por lo que se utiliza, mientras que en los centros de procesamiento locales muchas veces se tiene “capacidad ociosa” que no se utiliza, pero que se debe abonar por ella. Además, en el caso de una gran reducción de la empresa, no es tan sencillo disminuir automáticamente un centro de procesamiento de datos. Asimismo, en caso de que reduzcamos nuestro centro de procesamiento, pero se trate de una disminución parcial, incorporar nuevamente todo el equipo necesario puede generar pérdidas millonarias.

Otras formas de clasificar a los data centers

Otra forma de clasificar a los data centers es según la función o finalidad que persiguen. Por ejemplo, un data center creado para una empresa que se dedica a proveer servicios en la nube necesita determinados requisitos de instalación, infraestructura y seguridad que difieren significativamente de un centro de datos que es enteramente privado, como el que se crea para un determinado ente gubernamental o empresa con datos confidenciales, ya que se centrará en otros aspectos prioritarios como la protección de datos clasificados.

Por otra parte, también se pueden clasificar como centros de procesamiento de datos internos o externos. Con respecto a los centros de datos internos suelen atender a pocos usuarios, por lo que, generalmente, alojan más aplicaciones que varían bastante, desde aplicaciones comunes o “estándares” hasta aplicaciones personalizadas.

Por el contrario, en el caso de los externos, admiten pocos datos y aplicaciones. Generalmente suelen estar basados en el navegador y cuentan con una gran cantidad de usuarios.

También se puede clasificar a un data center según el destino, ya que cada data center está diseñado para un modelo de negocio específico, por lo que cada uno cuenta con sus propias características y desafíos propios.

Otras clasificaciones son más genéricas, ya que se basan en el tamaño total del centro de datos, es decir, el número de servidores; el tipo de banda ancha (interno, externo o mixto) o tipo de tecnología de almacenamiento de datos.

Cuál es el consumo de energía de los data centers

El consumo de un centro de procesamiento es especialmente elevado. Por este motivo en particular, muchas empresas y organizaciones están trabajando para controlar su consumo, así como también gestionando el uso de recursos naturales limpios para refrigerar dichos equipos.

De hecho, grandes firmas deciden trasladar sus servidores a países en los que el frío es predominante, como algunos sectores de Europa. Tanto la ubicación como el acceso a un suministro eléctrico adecuado suele ser uno de los aspectos críticos a la hora de construir un centro de procesamiento de datos o data center, ya que, tal como se mencionó, estas instalaciones requieren de una fuente de energía y un control de temperatura estable.

Qué inconvenientes podrían presentarse al crear un data center

En la actualidad, la actividad de las empresas es tan sofisticada que sería muy difícil de llevar a cabo el desarrollo de un data center propio, ya que los mismos deben mantener los distintos sistemas de comunicación activos y a una gran cantidad de servicios digitales funcionando sin inconvenientes.

Además, este crecimiento no solo se dio nominalmente, sino también en la extensión de cada centro. Pasaron de ser pequeños servidores informáticos para empresas a megaconstrucciones que requieren de la última tecnología y de muchos recursos naturales.

El problema más común en el que suelen verse involucradas las empresas que necesitan un data center propio es la ubicación en la que deben colocar sus instalaciones. Por un lado, necesitan amplios espacios (algo que con el crecimiento de la población es cada vez más difícil).

A su vez, tienen que contar necesariamente con la suficiente capacidad de suministro eléctrico, lo que hace que encontrar definitivamente lugares que cumplan con ambas condiciones es algo cada vez más demandado y, por ende, más difícil.

Como resultado, se suelen ocasionar grandes retrasos en la inauguración de estos centros de datos, ya que muchas veces se cuenta con el espacio necesario, pero no con la instalación eléctrica adecuada, lo que podría demandar demasiado tiempo en solventarse, y elevados costos.

Por Gonzalo Castillo.

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