Espéciales

Bibliotecas digitales: qué son, cómo funcionan y ejemplos concretos



Dirección copiada

La innovación en el ámbito académico y cultural: las bibliotecas digitales, la nueva forma de almacenar información.

Actualizado el 24 de nov de 2025

Gonzalo Castillo

Periodista especializado en finanzas, negocios y tecnología



Las bibliotecas digitales son plataformas de lectura online en las cuales podemos encontrar distintos tipos de contenidos del estilo de servicios bibliográficos y documentales

Las bibliotecas digitales son plataformas online que organizan, preservan y permiten acceder a libros, artículos y otros recursos en formato electrónico, y hoy son esenciales para estudiar, investigar y mantenerse actualizados.

En 2025 su crecimiento se vincula con el uso de inteligencia artificial para clasificar contenidos, la adopción de modelos de acceso abierto y la necesidad de una sostenibilidad digital que reduzca los costos y el impacto ambiental del almacenamiento físico.

Gracias a estos avances, las bibliotecas digitales se consolidan como un recurso central para estudiantes, profesionales y cualquier persona que necesite información fiable y disponible en todo momento.

Se trata de un cambio necesario en el ámbito académico. Pensemos por un momento en la gran cantidad de cosas que se han digitalizado a lo largo de los años; los libros y documentos académicos no son la excepción.

En esencia, esta nueva forma de almacenar y brindar información es la faceta digital de las bibliotecas tradicionales. Así como en estas últimas se buscaba información en los libros almacenados en un estante, en las bibliotecas digitales se encuentra ese contenido en una plataforma online.

¿Qué son las bibliotecas digitales?

Las bibliotecas digitales son plataformas de lectura online en las cuales podemos encontrar distintos tipos de contenidos del estilo de servicios bibliográficos y documentales. Generalmente, los contenidos están dirigidos a una comunidad de usuarios en particular.

En una biblioteca digital, todos los derechos de autor de los libros, escritos, artículos y otros tipos de documentos están vigentes.

Esta nueva forma de encontrar información hace que la investigación sobre las distintas ciencias sea más efectiva. El material que se puede encontrar en una biblioteca de este estilo pertenece, en su totalidad, al campo de lo digital.

Sin embargo, en algunos casos, puede existir la posibilidad de descargar e imprimir los archivos.

¿Qué bibliotecas digitales existen?

Cuando hablamos de bibliotecas digitales, debemos hacer una clara diferenciación entre las diferentes formas de acceder a la información que hay en ellas.

Es así como podemos encontrar bibliotecas digitales que permitan el acceso a cualquier persona que desee obtener algo de información, como también podemos encontrar otras que tienen el acceso restringido a un grupo en particular.

Entre las más accesibles encontramos a las bibliotecas digitales de libre acceso, que son aquellas a las que cualquiera puede acceder. Es probable que en algunos casos sea necesario crear una cuenta, pero su uso no conlleva limitación alguna.

Por otro lado, existen bibliotecas digitales privadas, es decir, que restringen su acceso a un determinado grupo de usuarios que pueden estar vinculados por alguna cuestión particular.

Es el caso de las bibliotecas digitales, escolares o universitarias. En su mayoría, estas continúan siendo gratuitas, pero solo podrán acceder quienes sean alumnos de la institución de la cual se trate.

Es común que la biblioteca digital de una universidad acote su contenido a lo estudiado en dicho establecimiento. Por ejemplo, el acceso a contenido académico de una facultad de medicina probablemente tenga documentos referidos a esa materia de estudio.

Siguiendo esa línea, también podemos encontrar plataformas de lectura online especializadas. Se trata de bibliotecas abocadas a una temática en particular que, como mencionamos, puede ser la medicina, el derecho, la arquitectura, la sociología y demás.

Por último, encontramos las bibliotecas privadas a las que se accede mediante el pago de una suma de dinero. Estas bibliotecas digitales suelen ofrecer servicios extra, como es el caso de los servicios personalizados que veremos en el siguiente apartado.

¿Qué servicios ofrece la biblioteca digital?

En 2025 muchas bibliotecas digitales incorporan sistemas de inteligencia artificial para mejorar la clasificación y recomendación de contenidos. Plataformas como OpenAlex, tal como explica su documentación oficial, utilizan “sistemas de machine learning para identificar, clasificar y vincular obras académicas, autores e instituciones”, lo que permite búsquedas más precisas y una organización automática de grandes volúmenes de materiales.

Este tipo de tecnologías también facilita la integración con asistentes virtuales —como ChatGPT, Perplexity o Elicit— utilizados por estudiantes e investigadores para explorar colecciones digitales y obtener síntesis rápidas de documentos científicos.

Hemos descrito hasta el momento qué es una biblioteca digital y quiénes la utilizan. Es momento ahora de hablar acerca de los servicios que ofrece.

Quienes acceden a una biblioteca digital pueden tener contacto con libros electrónicos de una manera más rápida y efectiva.

Una biblioteca digital permite a sus usuarios acceder a libros, artículos, revistas, columnas de opinión y otros tipos de documentos con información relevante. Es útil para preparar un examen, para llevar adelante una investigación y para mantenerse informado de las novedades más recientes sobre un tema.

Una biblioteca digital, además, combina la explotación de los recursos tecnológicos y humanos para llevar al máximo su aprovechamiento. Esto es posible gracias al trabajo de quienes convierten documentos en archivos legibles para las computadoras. ¿Qué significa esto?

Básicamente, una página de libro está compuesta por letras, palabras y, a veces, imágenes. Cuando un archivista digitaliza este documento, es posible que las palabras no sean reconocidas por el formato del archivo, convirtiéndose en una simple imagen que, aunque para el ojo humano representa texto, no es interpretada como tal por una máquina.

Por el contrario, en aquellos documentos donde el contenido de la página (palabras, letras, imágenes, títulos) se digitaliza correctamente, un procesador de texto puede reconocer palabras clave. Esto resulta muy útil para quienes buscan consultar un libro a partir de términos específicos, nombres de autores o incluso citas textuales.

Cuando hablamos de los servicios de una biblioteca digital, no podemos dejar de mencionar los servicios de información de valor añadido, los cuales pueden variar.

Estos servicios tienen que ver con difundir la información de manera selectiva acorde a los gustos y necesidades del usuario, sistemas de alertas personalizadas e incluso la posibilidad de crear una estantería privada.

Pues entonces, existen dos tipos de servicios que ofrecen las bibliotecas digitales que podemos diferenciar; los servicios personalizados y los no personalizados.

Los personalizados, como bien marcamos, tienen que ver con la nueva tendencia de adecuar los productos y servicios a las necesidades de los usuarios.

Se trata de adecuar y filtrar la información para que el usuario reciba contenido de su interés. Esto se realiza mediante la posibilidad de suscribirse a distintos editores, notificaciones de novedades, el envío de material novedoso según el perfil del usuario, colecciones virtuales y demás.

Por otro lado, en el ámbito de los servicios no personalizados encontramos todo aquel material general que contiene la biblioteca y al cual el usuario accede por su propia voluntad. No hay una personalización especial en este caso.

¿Qué se hace en una biblioteca digital?

En una plataforma de lectura digital hay ciertas acciones que se pueden realizar. Como ya hemos visto, son muy útiles para estudiar, investigar, aprender y profundizar conocimientos sobre distintos temas de interés.

El acceso es desde internet, y por lo general a través de un buscador se solicita el tipo de contenido buscado. A partir de allí, lo que se hace en la biblioteca digital es buscar contenido académico en el cual se esté interesado y utilizarlo para diferentes fines.

En esencia, el accionar en una biblioteca digital se relaciona con el acceso a los recursos electrónicos.

Diagrama de flujo que muestra los pasos tradicionales de búsqueda de información en una biblioteca, desde seleccionar el tema hasta localizar, revisar y usar el libro; útil para comparar procesos físicos con bibliotecas digitales.
Este flujo corresponde al modelo clásico de búsqueda en bibliotecas físicas y permite contrastarlo con los procesos actuales de bibliotecas digitales, donde la consulta, clasificación y acceso se automatizan con metadatos y sistemas de IA.

El acceso abierto y los metadatos FAIR son hoy componentes esenciales de las bibliotecas digitales modernas. A continuación se muestra un diagrama que resume cómo circula el conocimiento desde su producción hasta su reutilización en entornos académicos, científicos y educativos.

Infografía en español que muestra el flujo de trabajo en bibliotecas digitales, desde el acceso abierto hasta la creación de metadatos FAIR, incluyendo pasos de producción, depósito, indexación y reutilización de contenidos.
El modelo FAIR es hoy clave en las bibliotecas digitales modernas: permite que los datos sean encontrables, accesibles, interoperables y reutilizables, facilitando analítica, automatización y adopción de IA en instituciones educativas y organizaciones. Fuente: ID360.

¿Cuáles son los tipos de bibliotecas digitales?

Para comprender mejor de qué se tratan las bibliotecas digitales, es necesario diferenciarlas de otros tipos de bibliotecas que existen. De esta manera, será más fácil entender el concepto y no confundirlas.

El primer tipo de biblioteca que describiremos es la clásica y más conocida biblioteca tradicional. Se caracteriza por organizar y ofrecer los libros en formato físico en estanterías y conlleva la posibilidad de leerlos en el mismo establecimiento aprovechando el ambiente de silencio ideal para el estudio.

Dentro de ella podemos encontrar un bibliotecario, quien colabora y ayuda para organizar los libros y facilita la búsqueda de alguno en particular a las personas que asistan.

Tipo de bibliotecaNivel de accesoTecnología baseEjemplo 2025
Biblioteca tradicionalAcceso presencial, abierto según instituciónCatálogos físicos, sistemas de gestión clásicosBibliotecas nacionales y municipales (ej.: Biblioteca Nacional de España)
Biblioteca automatizadaAcceso presencial + herramientas de catalogaciónSistemas de gestión bibliotecaria, RFID, bases de datosBibliotecas universitarias con sistemas integrados de gestión (ILS/LMS)
Biblioteca digitalAcceso online libre o restringidoRepositorios digitales, metadatos, OCRBiblioteca Digital Miguel de Cervantes
Biblioteca híbridaPresencial + digitalRecursos electrónicos + colecciones físicasUniversidades, centros de investigación
Biblioteca híbrida con IAPresencial + digital con búsqueda semánticaMachine Learning, análisis semántico, recomendadoresPlataformas académicas con IA (p.ej., sistemas basados en ML para clasificación automática)
Biblioteca por suscripciónAcceso mediante pago / membresíaDRM, catálogos digitales cerradosJSTOR, plataformas editoriales
Biblioteca educativa con IAAcceso online con tutoría asistidaModelos de IA educativa, recomendación personalizadaKhan Academy (Khanmigo)
Biblioteca patrimonial descentralizadaAcceso abierto, permanenteBlockchain, almacenamiento distribuidoArweave (almacenamiento permanente), Filecoin (almacenamiento descentralizado)
Repositorio docenteAcceso institucional o abiertoRepositorios académicos, metadatos, OERDigital.CSIC, repositorios universitarios
Plataforma de datos geoespacialesAcceso abierto o profesionalGIS, datos satelitales, APIsGoogle Earth Engine, ArcGIS Online, OpenStreetMap Data Commons

Por otro lado, podemos encontrar bibliotecas automatizadas. Estas, además de contar con libros en formato papel organizados en estantes, también cuentan con un software de gestión de información y datos.

Este tipo de bibliotecas facilita la búsqueda de información particular, algo esencial a la hora de llevar adelante una investigación o la preparación de un examen.

El caso de la biblioteca digital es el que ya bien describimos. Se trata de una plataforma que contiene distintos documentos con información y a la cual es posible acceder a través de una computadora.

Por último, encontramos lo que podemos llamar el estado ideal actual de las bibliotecas. Nos referimos a las bibliotecas híbridas.

Se trata de una biblioteca que combina servicios electrónicos e impresos. En otras palabras, son bibliotecas que aún tienen libros en formato físico y tienen otros en forma digital para que los usuarios puedan acceder desde sus dispositivos.

Además de los formatos tradicionales y digitales, en 2025 se reconocen tres tipos emergentes: las bibliotecas híbridas con IA, las bibliotecas educativas basadas en inteligencia artificial y las plataformas de almacenamiento patrimonial con blockchain.

Las bibliotecas híbridas con IA combinan entornos físicos y digitales, aplican algoritmos de machine learning para la indexación semántica y personalizan la experiencia de usuario. Estudios recientes describen este modelo como ‘una integración fluida de recursos físicos y electrónicos con herramientas de IA y análisis de big data’.

Las bibliotecas de IA educativas giran en torno a plataformas diseñadas para el aprendizaje personalizado: por ejemplo, Khanmigo, de Khan Academy, funciona como tutor de IA integrado a un repositorio de contenidos educativos digitales.

Finalmente, la preservación patrimonial con blockchain abre un nuevo capítulo en bibliotecas digitales: redes como Arweave (almacenamiento permanente) y Filecoin (mercado de datos descentralizado) están siendo exploradas para garantizar la integridad a largo plazo y el acceso sin intermediarios a colecciones documentales.

Con estos modelos, las bibliotecas digitales no solo aumentan su escala y accesibilidad, sino que incorporan capacidades tecnológicas avanzadas para adaptación, preservación y descubrimiento.”

¿Cómo se financia una biblioteca digital?

Las bibliotecas son espacios indispensables en la promoción del conocimiento y la cultura; por lo que su financiamiento es un tema que hay que mencionar. Existen al menos dos formatos que las plataformas de lectura online utilizan para recibir fondos: las bibliotecas abiertas y las bibliotecas por suscripción.

Bibliotecas abiertas

Las bibliotecas abiertas son instituciones que ofrecen acceso libre y gratuito a sus colecciones y servicios a cualquier persona interesada. Su principal objetivo es democratizar el acceso al conocimiento, sin importar las barreras económicas o que exista un sistema de afiliación por socios.

En ocasiones, estas bibliotecas reciben financiamiento público, es decir, gobiernos nacionales o municipales dedican parte de su presupuesto para financiar los gastos de una biblioteca digital. Pero también pueden recibir fondos a través de programas de socios y abonos ad honorem. Cualquiera sea estos casos, el acceso a la información no está limitado por el pago del servicio.

Bibliotecas por suscripción

Las bibliotecas por suscripción requieren que los usuarios paguen una cuota para acceder a sus recursos y servicios. Este modelo es común en instituciones privadas o especializadas que ofrecen materiales y servicios exclusivos. De no formar parte de su lista de abonados, las personas no podrán acceder a la información que contienen.

Sin embargo, puede que las bibliotecas por suscripción ofrezcan contenidos más relevantes para un público en específico, a diferencia de una biblioteca digital que contiene una amplia diversidad de títulos disponibles. Por ejemplo, la biblioteca JSTOR se especializa en artículos y libros académicos; por lo que no encontrarás literatura.

¿Cuál es un ejemplo de biblioteca digital?

Pues bien, ahora que ya sabemos en detalle a qué nos referimos cuando hablamos de una biblioteca digital y cuáles son sus funciones, veremos un ejemplo descriptivo para que sea más sencillo familiarizarse con esta nueva forma de acceder a la información.

Un ejemplo claro es la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, a la cual es posible acceder desde la web con el siguiente link: www.cervantesvirtual.com.

Dentro de la página de esta biblioteca podemos encontrar distintos documentos de literatura clásica y moderna, textos de historia, entre otros. A través de un buscador que está en el inicio de la página es posible buscar material por autor, título o contenido.

Por otra parte, cuenta con una sección denominada ‘el bibliotecario’ que otorga una casilla de mail para hacer diferentes consultas acerca del contenido o demás dudas que puedan surgir.

¿Cuáles son las principales bibliotecas digitales del mundo?

Además de la biblioteca digital que mencionamos en el apartado anterior, existen diversos ejemplos que mencionaremos en este apartado. Pueden ser privadas, públicas, especializadas, de universidades y secundarios. Pero, todas comparten la misma característica que es pertenecer al ámbito digital.

Europeana

Al nombrar ejemplos de bibliotecas digitales, no podemos dejar de mencionar a la Biblioteca Digital Europea. Nos referimos a Europeana, cuyo acceso es libre y que contiene las contribuciones culturales realizadas por los países miembros de la Unión Europea.

En 2025, Europeana consolidó su posición como uno de los mayores repositorios culturales del mundo, ofreciendo —según la Bibliothèque Nationale de France— “acceso a más de 53 millones de documentos digitalizados”, entre libros, manuscritos, mapas, fotografías y archivos sonoros.

Del mismo modo, la Digital Public Library of America (DPLA) confirmó que “supera los 50 millones de objetos digitales en su catálogo”, un crecimiento que evidencia el alcance global de las bibliotecas digitales abiertas y su papel en la preservación del patrimonio cultural.

Internet Archive

Otra biblioteca digital que podemos mencionar es Internet Archive, la cual se dedica a preservar distintos archivos, imágenes de páginas web, recursos multimedia y software.

Gestionada por una organización sin fines de lucro, la plataforma permite a sus usuarios cargar libros, documentos de audio, videos y archivos históricos que resulten útiles para la comunidad o valga la pena preservar con el tiempo.

A su vez, ofrece la posibilidad de retroceder en el tiempo y ver cómo lucían determinadas páginas web hace años. Es posible observar, por ejemplo, la primera versión del sitio de Amazon. Actualmente, Internet Archive cuenta con cerca de 279 mil millones de sitios web guardados y disponibles para consulta, convirtiéndose en una fuente inagotable de conocimiento.

Google Books

Es sabido que Google está sumergido en todo aquello que tenga que ver con innovación digital y software novedosos. Pues en el campo de los libros electrónicos no se queda atrás. En el año 2004 lanzó lo que hoy se conoce como Google Books, un servicio que ofrece la empresa para tener acceso a contenido académico y descargar, citar o traducir una amplia gama de libros.

La búsqueda de ejemplares digitalizados funciona igual que su buscador web, donde se pueden buscar títulos a través de palabras claves, citas textuales e incluso autores. Debido a las restricciones del explorador con los derechos de autor, Google Books puede mostrar una pequeña vista previa del texto. De lo contrario, será necesario adquirir el documento completo.

World Digital Library

Esta plataforma de lectura online es el resultado del trabajo conjunto entre la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y la UNESCO, principalmente; pero también de muchas otras bibliotecas, archivos, museos e instituciones educativas del mundo.

La biblioteca digital mundial es la biblioteca virtual más grande del mundo, un sitio que reúne materiales patrimoniales para la historia del ser humano (libros, manuscritos, fotografías antiguas, entre otras cosas).

Para dimensionar su calidad de archivo, la World Digital Library contiene una copia del Planisferio de Waldseemüller, del año 1507. Este mapa se jacta de ser el primero en mencionar el nombre América tan solo unos años después de la llegada de Colón al nuevo continente.

En los últimos años, la colección de la World Digital Library también se ha ido integrando en otras plataformas institucionales. En abril de 2024, la UNESCO anunció que ponía a disposición de su propia Biblioteca Digital la colección multilingüe de la World Digital Library.

De esta manera, los lectores pueden consultar sus más de 19.000 materiales culturales tanto a través del sitio de la Biblioteca del Congreso como desde la UNESCO Digital Library. Esta estrategia refuerza la preservación del patrimonio digital y facilita el acceso global a manuscritos, mapas, fotografías y otros documentos históricos.

Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico

Este ejemplo cubre un segmento de lectores que no busca necesariamente un clásico de la literatura o consultar el artículo de una ley. La biblioteca digital del Real Jardín Botánico de España es fuente de información para los aficionados de la fitología, con acceso libre y gratuito a más de 7 500 publicaciones que abarcan desde finales del siglo XV hasta la actualidad.

Es una plataforma de lectura online especializada en botánica, cuyo material está particularmente referido a las especies vegetales, como la flora, los hongos, la jardinería y el uso que se le dio a distintas variedades de plantas y hierbas durante cientos de años.

Voyage botanique dans le midi de l'Espagne, de Pierre Edmond Boissier
Voyage botanique dans le midi de l’Espagne, de Pierre Edmond Boissier

Uno de sus clásicos destacados es el viaje botánico al sur de España, publicado por Edmond Boissier entre 1839 y 1845.

La Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) ofrece acceso abierto a más de 7.500 publicaciones digitalizadas que abarcan desde finales del siglo XV hasta la actualidad.

Asimismo, en 2025, el repositorio institucional Digital CSIC consolida la infraestructura del CSIC para la preservación y difusión de datos de investigación, lo que indica que la capacidad de digitalización patrimonial de la institución sigue en plena expansión.

Biblioteca Pública Digital Jorge Luis Borges

En septiembre de 2024, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires inauguró su primera biblioteca pública digital, la cual rinde homenaje a uno de los escritores más reconocidos del país. Su principal objetivo es divulgar conocimiento y mejorar la experiencia de lectura con la puesta al público de obras literarias clásicas y material audiovisual.

Actualmente, la biblioteca digital Jorge Luis Borges cuenta con unos mil títulos digitalizados e irá expandiéndose de forma paulatina con ayuda de la plataforma Libranda De Marque, líder tecnológico en el mundo de la distribución y la lectura digital.

Lo más novedoso es el formato de uso de la biblioteca. De acuerdo con el sitio web del Gobierno de la Ciudad, los socios tienen acceso al préstamo de un libro por un máximo de 30 días y cada título puede ser leído por 30 socios en simultáneo. Los usuarios podrán tener su perfil y crear estanterías virtuales, guardar destacados y tener a mano bibliografía que sea de su agrado.

Controversias y desafíos legales de las bibliotecas digitales

En los últimos años, varias bibliotecas digitales afrontaron cuestionamientos legales vinculados a los derechos de autor, especialmente en torno al préstamo digital de libros completos. El caso más relevante es Hachette Book Group, Inc. v. Internet Archive, en el que un tribunal de Estados Unidos determinó que el modelo de “préstamo digital controlado” utilizado por la Internet Archive no constituía un uso justo.

En marzo de 2023, el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York dictaminó que escanear obras completas protegidas por copyright y ponerlas a disposición para su préstamo digital sin autorización vulneraba los derechos de las editoriales. El juez John G. Koeltl sostuvo que esta práctica “suplanta el mercado de los libros electrónicos” y no transforma la obra original, por lo que no puede considerarse uso legítimo dentro de la jurisprudencia estadounidense.

En septiembre de 2024, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito confirmó la sentencia, rechazando el argumento de que digitalizar y prestar libros en línea tuviera una finalidad transformadora. Esta decisión dejó en claro que los proyectos digitales que distribuyen obras escaneadas sin licencia requieren permisos explícitos de los titulares de derechos, incluso cuando operan sin fines de lucro.

Las repercusiones del caso se extienden más allá de la Internet Archive. Bibliotecas digitales, repositorios académicos y proyectos de preservación cultural analizan hoy cómo adaptar sus modelos para cumplir con la legislación vigente, equilibrando el acceso al conocimiento con el respeto a los derechos de autor. La discusión también abrió el debate sobre cómo deberían modernizarse las leyes para contemplar prácticas como el préstamo digital, la digitalización masiva y la preservación de colecciones históricas en línea.

A pesar de estos desafíos, el fallo no afecta las iniciativas de acceso abierto ni las plataformas que operan bajo licencias adecuadas, como Europeana o la Digital Public Library of America, que trabajan con materiales autorizados o pertenecientes al dominio público. El debate continúa, pero la sentencia marca un precedente clave para entender los límites legales del acceso digital en 2025.

Formatos de biblioteca digital

Cuando pensamos en la palabra biblioteca se nos vienen a la cabeza una enorme cantidad de libros ordenados en estanterías de gran altura. Sin embargo, las plataformas de lectura online vienen a cambiar ese paradigma.

Pues lo que se puede encontrar en ella va más allá de colecciones de manuscritos y libros. Existen diferentes formatos en los que se puede acceder a información de interés.

Libros digitalizados

En primer lugar, tenemos el libro digital que es básicamente la edición de un libro determinado en formato PDF, ePub o Comic Book. Estos libros, ejecutados a través de un hardware de lectura como un ebook, contienen las mismas características que un libro físico: una tapa que lo cubre, el índice de títulos y las páginas de texto.

Sin embargo, también pueden encontrarse audio libros, los cuales mediante una voz de un locutor profesional relatan el contenido de los libros para que pueda ser oído. Es una buena opción para disfrutar de una novela literaria en un ámbito de relajación.

Por último, podemos encontrar formatos multimedia. Es en ellos en donde se puede observar la innovación y las ventajas de este tipo de biblioteca. Se trata de videos, fotos y programas interactivos que acercan el contenido de una manera novedosa.

Podcast y archivos de audio

Muchos gobiernos, a través de sus bibliotecas públicas, fueron álbumes y ediciones musicales nacionales e internacionales que forman parte del patrimonio cultural del país. Mantener estos materiales en formato digital sirve para preservarlos y democratizar su acceso para que las futuras generaciones puedan disfrutar y aprender de ellas.

Como parte de este esfuerzo, bibliotecas digitales como el Internet Archive y la Biblioteca de los Estados Unidos digitalizaron discos en formatos FLAC, el cual permite mantener la calidad de sonido original sin perder información durante su compresión.

Un gran ejemplo es el álbum “Kind of Blue” de Miles Davis, un hito en la historia del jazz. Esta obra es gratuita, por lo que cualquier persona con acceso a internet puede acceder a ella sin restricciones y disfrutarla como patrimonio cultural.

Mapas digitales

En la actualidad, los mapas digitales ya no se limitan a simples imágenes estáticas o kits de datos descargables. Plataformas como Google Earth Engine permiten procesar a escala planetaria catálogos de imágenes satelitales y datos geoespaciales para detectar cambios, mapear tendencias y cuantificar diferencias en la superficie terrestre.

Por su parte, ArcGIS Online ofrece capas de características con datos en vivo de OpenStreetMap, permitiendo descargas, visualización y análisis continuo de edificaciones, vías o servicios en tiempo prácticamente real.

Y el propio OpenStreetMap, en su versión Data Commons, sigue siendo una vasta base de datos libre y colaborativa, con millones de usuarios que contribuyen a mantener el mapa mundial editable y actualizado. Este nuevo ecosistema de mapas digitales redefine cómo se produce, comparte y analiza la información geográfica.

Cómo utilizar la Biblioteca Digital - Full Training

¿Son gratis las bibliotecas digitales?

Hasta aquí hemos visto cómo esta nueva forma de almacenar y buscar libros e información ha innovado el ámbito de la investigación y el estudio, proveyendo muchas ventajas. La pregunta que es normal hacerse es si las bibliotecas digitales son gratuitas o no.

Pues, vale aclarar que la respuesta es ambigua. Si bien, en la mayoría de los casos, el acceso al contenido que hay en ellas es gratuito, existen algunos casos en los que es necesario pagar.
Además, otras tienen acceso limitado como las universitarias, que son solo para los alumnos de dicha casa de estudio.

Pero lo cierto es que, en estas plataformas digitales, es posible encontrar material gratuito que se puede descargar. Esto es un gran beneficio, sobre todo para estudiantes que no deben preocuparse por el enorme gasto que significan los libros.

De hecho, varias de las bibliotecas mencionadas en el apartado anterior son gratuitas, como es el caso de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. En esta última solo basta con acceder a ella desde internet y buscar el contenido.

Las bibliotecas nacionales de los distintos países también son gratuitas, como por ejemplo la Biblioteca Digital Nacional de España.

Importancia por sectores, educación, medicina, historia

El acceso a contenido académico es de vital importancia para distintos sectores como la educación, la medicina y la historia.

Bibliotecas digitales en la educación

En el caso de la educación, la posibilidad de tener acceso a diferentes tipos de contenidos como vídeos, fotos, revistas, artículos explicativos y cualquier clase de libros hace que el proceso de aprendizaje sea más sencillo.

No solo se trata de ampliar la cantidad de contenidos a los que se puede acceder, sino que se trata de ampliar la cantidad de personas que pueden empezar a investigar sus intereses en las bibliotecas virtuales.

Las bibliotecas digitales también contienen archivos históricos que narran cómo era la vida en distintos lugares en épocas pasadas. Las imágenes del Archivo General de la Nación en Argentina representan un patrimonio invaluable para el país. En 2020, junto al Ejército Argentino, se llevó a cabo el primer traslado de documentación desde su sede en Av. Alem 246 hacia sus nuevas instalaciones.

En este espacio, es posible consultar digitalizaciones de diarios y revistas de distintas épocas, fundamentales para la historia argentina. Su archivo fotográfico refleja la diversidad cultural del país, retratando las distintas oleadas migratorias de siglos pasados. Gran parte de esta información se publica a diario en sus redes sociales.

Bibliotecas online en medicina y ciencia

Las bibliotecas virtuales permiten que el único requisito para acceder a información de interés académica o cultural sea un dispositivo electrónico con conexión a internet.

En el caso de la ciencia, la posibilidad de difundir e intercambiar información y proyectos biológicos hace que sus avances en materia de salud sean más rápidos y eficaces. Sin embargo, con temas tan sensibles como la medicina, es necesario tener ciertos recaudos, debido a que muchas veces no se puede confiar en la veracidad de la información que se encuentra en internet.

Si bien para el avance en materia de medicina es de gran ayuda tener documentos científicos actualizados en internet, se debe limitar y filtrar el contenido para que el mismo sea confiable y de calidad.

Es por esto que existen libros electrónicos alojados en bibliotecas digitales especializadas, como la Biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud de España, que contiene una vasta cantidad de libros sobre medicina que fueron sometidos a un riguroso filtro.

Iniciativas como la de esta biblioteca fomentan e incentivan el desarrollo y los avances en el área de salud dando lugar a nuevos descubrimientos.

Repositorios docentes y newsletters académicas interactivas

En el entorno educativo actual, más allá de las tradicionales “bibliotecas blogueras”, se están consolidando dos formatos clave para la difusión del conocimiento en línea: los repositorios docentes y las newsletters académicas interactivas.

Los repositorios docentes son plataformas digitales donde los profesores depositan lecciones, estudios de caso, materiales multimedia y actividades interactivas que otros educadores pueden adaptar y reutilizar.

Este modelo promueve la colaboración educativa y la cocreación de recursos. Por ejemplo, como explica el artículo “Recursos digitales y didácticos para el mejoramiento del proceso de enseñanza-aprendizaje”, los materiales digitales permiten que “los docentes muestren interés por investigar… y utilicen nuevas técnicas que promuevan la imaginación y la creatividad”.

Por su parte, las newsletters académicas interactivas combinan contenido curado con elementos dinámicos (vídeo, enlaces, cuestionarios, bots) y permiten una comunicación directa con suscriptores docentes, investigadores o estudiantes. Estos formatos están consolidados como tendencia en educación digital 2024/25.

En conjunto, estos dos formatos ofrecen una experiencia de aprendizaje y actualización más ágil y participativa que los blogs estáticos, permitiendo a la marca editorial, a los centros de formación y a las bibliotecas digitales sumar valor mediante contenido reutilizable, comunidad, feedback y analítica de uso.

A fin de adaptarse al ritmo de cambio, los equipos de contenido editorial deben considerar estos formatos como parte de su estrategia de difusión en los ámbitos B2B y académico.

El futuro de las bibliotecas tradicionales

Cuando hablamos de bibliotecas digitales sabemos que se trata de la faceta virtual de las bibliotecas tradicionales en las que podemos encontrar la información distribuida en diferentes libros ubicados en estanterías.

Las bibliotecas tradicionales son un espacio tridimensional que escapa al ámbito digital y abraza la tradición de las tapas y la edición gráfica de los libros. Conservan su componente más preciado, los libros en formato físico.

Fueron el ámbito de estudio y del almacenamiento de contenidos académicos, literarios y culturales durante muchos años de historia, pero hoy encuentran en las bibliotecas digitales un novedoso y difícil competidor.

Sin embargo, creemos que ambas deben convivir y complementarse. Es cierto que la aparición de las bibliotecas digitales es necesaria debido a la creciente cantidad de información y a la gran demanda de contenido que existe.

Pero más allá de que las bibliotecas digitales colaboren con la respuesta a esta creciente demanda, será necesario preservar las bibliotecas tradicionales, en parte por el patrimonio cultural que significan.

Analizaremos a continuación cuáles son las principales diferencias entre las bibliotecas digitales y las tradicionales. Además, veremos qué aspectos de las bibliotecas digitales hacen que sean una innovación para el mundo académico.

Diferencias entre bibliotecas digitales y tradicionales

Diferencias entre bibliotecas digitales y tradicionales
Diferencias entre bibliotecas digitales y tradicionales

Los servicios de una biblioteca digital proveen algunas ventajas con respecto a las bibliotecas tradicionales, como por ejemplo el hecho de que se puede acceder a la información en cualquier momento del día.

Es decir, en las bibliotecas digitales no hay que depender del horario que esté establecido para su uso, sino que por su característica de virtual, la información está disponible las 24 horas. Otros beneficios de sus servicios son que no hay necesidad de pedir prestado un libro, ni tampoco hay un límite de tiempo para consultar cierto documento.

Por otro lado, el servicio de biblioteca digital se destaca por el hecho de que los documentos o libros que contienen la información no sufren un desgaste por el paso del tiempo.

Pensemos en un libro que se encuentra en los estantes de una biblioteca por una gran cantidad de años. Probablemente, haya sufrido algunos deterioros lógicos y naturales causados por el tiempo que estuvo almacenado.

Pues con la biblioteca digital eso no sucede, ya que la información está disponible en la web, y puede ser consultada en cualquier momento sin perder sus cualidades.

Por último, sabemos que la tecnología y el avance en la modernización de una vasta cantidad de campos hacen que la información, la educación y el aprendizaje estén al alcance de un mayor número de personas.

Las bibliotecas digitales son un claro ejemplo de esto, ya que exceptuando algunos casos, los servicios que ofrece son de fácil acceso para cualquier persona. Incluso, muchos textos incluyen una versión en braille para la inclusión de personas no videntes.

Las últimas tendencias de bibliotecas digitales

Las bibliotecas digitales atraviesan en 2025 una etapa de transformación acelerada, impulsada por la inteligencia artificial, la estandarización de metadatos y el avance de modelos de preservación cultural más robustos y sostenibles.

A medida que la producción de información crece de forma exponencial, las instituciones necesitan integrar nuevas herramientas para organizar, describir y mantener accesibles sus colecciones sin comprometer su integridad a largo plazo.

En paralelo, el ecosistema internacional avanza hacia modelos abiertos de circulación del conocimiento, mejores prácticas de preservación verde y nuevas obligaciones regulatorias. Estas tendencias no solo reconfiguran la manera en que los usuarios acceden a la información, sino también los procesos internos de bibliotecas, universidades, centros de documentación y organizaciones que dependen de flujos documentales confiables para su innovación.

Uso de IA generativa en clasificación documental y metadatos

Las bibliotecas digitales están integrando modelos de IA generativa para mejorar la catalogación, la extracción de entidades, la normalización de vocabularios y la asignación automática de metadatos.

Herramientas basadas en machine learning permiten interpretar documentos escaneados, identificar temas y generar descripciones preliminares, lo que reduce tiempos de procesamiento en colecciones extensas.

Plataformas como OpenAlex explican en su documentación oficial que utilizan sistemas de aprendizaje automático para identificar, clasificar y vincular obras académicas, lo que constituye un referente en este campo.

Al incorporar modelos generativos, las bibliotecas pueden escalar tareas históricamente manuales —como la creación de resúmenes o la generación de palabras clave— sin perder la supervisión humana. Esto resulta especialmente útil para instituciones que gestionan volúmenes crecientes de libros digitalizados, datasets de investigación o colecciones multimedia.

La clave está en combinar la automatización con criterios de calidad, auditoría y transparencia, asegurando que los metadatos generados cumplan con estándares profesionales.

Preservación digital sostenible (Green IT)

La preservación digital sostenible es una de las prioridades de 2025, especialmente en instituciones que buscan reducir el impacto ambiental de sus infraestructuras tecnológicas.

La UNESCO promueve prácticas de sostenibilidad digital mediante iniciativas como Green Digital Heritage, que fomentan políticas de eficiencia energética, el almacenamiento inteligente y la minimización de copias redundantes. Estas prácticas permiten gestionar colecciones digitales de gran escala sin incrementar innecesariamente el consumo energético.

Además, los proveedores de almacenamiento en la nube están adoptando arquitecturas más eficientes, integrando centros de datos alimentados por energías renovables y sistemas de frío pasivo.

Para las bibliotecas digitales, este enfoque implica revisar sus flujos de preservación, optimizar los metadatos y evaluar formatos a largo plazo para reducir su huella ecológica. La sostenibilidad ya no es opcional: forma parte del diseño estratégico de los repositorios contemporáneos.

Políticas Open Access y principios FAIR

El acceso abierto continúa siendo un componente central en la evolución de las bibliotecas digitales. Organismos como la UNESCO sostienen que el acceso abierto fortalece la equidad educativa y mejora la circulación del conocimiento científico.

Los principios FAIR complementan este enfoque al establecer criterios para que los datos sean encontrables, accesibles, interoperables y reutilizables, asegurando que cualquier colección digital pueda integrarse fácilmente en ecosistemas de investigación y en plataformas de IA.

Las bibliotecas y repositorios institucionales están implementando FAIR para mejorar la calidad de sus metadatos, permitir la cosecha automatizada vía APIs o protocolos OAI-PMH y ofrecer documentación más completa a investigadores y docentes. Esto facilita la interoperabilidad entre plataformas, mejora la trazabilidad de los objetos digitales y garantiza usos más amplios en la investigación, la docencia y la innovación.

Creación de gemelos digitales de patrimonio cultural

Los gemelos digitales —réplicas virtuales de objetos, edificios o colecciones históricas— se están convirtiendo en una herramienta clave para la conservación del patrimonio cultural.

Museos y bibliotecas utilizan escaneo 3D, reconstrucción fotogramétrica y modelado avanzado para crear versiones digitales de piezas frágiles o de difícil acceso. Estos modelos permiten preservar su información estructural y visual, facilitar el análisis académico y abrir nuevas posibilidades de acceso público.

En 2025, plataformas de patrimonio cultural europeo, como Europeana, impulsan iniciativas de digitalización avanzada que sientan las bases para futuros gemelos digitales. Aunque no todas las instituciones cuentan con tecnología de escaneo a gran escala, la tendencia apunta a integrar estas prácticas en proyectos de conservación, exhibición virtual y educación, ampliando el alcance cultural más allá del espacio físico.

Accesibilidad y lectura inclusiva

La accesibilidad informativa se convirtió en un eje estratégico para bibliotecas digitales y proveedores de contenido. Funciones como audiodescripciones, lectura en voz alta, contraste adaptativo y traducción automática permiten que un espectro más amplio de usuarios —incluyendo personas con discapacidad visual, cognitiva o lingüística— acceda al material sin barreras.

Muchas instituciones están adoptando estándares internacionales de accesibilidad Web (WCAG) para cumplir con requisitos legales y mejorar la experiencia del usuario.

Asimismo, modelos de IA especializados en traducción y síntesis de voz permiten ofrecer versiones multilingües y narradas de documentos, reforzando la inclusión en comunidades educativas globales. Esta tendencia es particularmente relevante en bibliotecas académicas y repositorios públicos donde la diversidad de usuarios exige contenidos en múltiples formatos y niveles de accesibilidad.

Cumplimiento normativo

El marco regulatorio europeo está redefiniendo las obligaciones de las bibliotecas digitales en el tratamiento de datos, la exposición de contenido y el uso de inteligencia artificial. El AI Act establece niveles de riesgo y obligaciones específicas para sistemas de recomendación o clasificación basados en IA.

A su vez, el Digital Services Act (DSA) exige una mayor transparencia en la gestión de las plataformas digitales, especialmente en la moderación de contenidos y la protección de los usuarios.

Otro eje crítico es el respeto a los derechos de autor en contextos de IA generativa. Las bibliotecas deben garantizar que las obras digitalizadas cuenten con licencias adecuadas, evitar usos no autorizados en los modelos de entrenamiento y documentar claramente las condiciones de acceso.

Esto obliga a las instituciones a fortalecer sus políticas internas, mejorar la trazabilidad de los contenidos y coordinarse con editores, autores y organismos reguladores.

Desde InnovaciónDigital360, vemos que las bibliotecas digitales ya no son solo repositorios de consulta, sino que constituyen un componente estratégico de la transformación digital.

La combinación de inteligencia artificial, infraestructura cloud, estándares abiertos y modelos de preservación sostenible está redefiniendo cómo las organizaciones producen, almacenan y utilizan conocimiento.

En este nuevo escenario, las bibliotecas digitales funcionan como plataformas vivas que integran datos, automatización y servicios inteligentes y se convierten en un eslabón clave para impulsar innovación, acceso equitativo y toma de decisiones basada en información confiable.

Artículos relacionados