La adopción de la IA en empresas argentinas muestra hoy una brecha difícil de ignorar. La inteligencia artificial dejó de ser una promesa lejana y pasó a formar parte de la rutina diaria de millones de personas. En Argentina, 6 de cada 10 ya usan herramientas de IA en su vida personal y 7 de cada 10 de esos usuarios aseguran que el resultado es muy o bastante efectivo para mejorar su productividad. Sin embargo, ese uso extendido no tiene un correlato claro dentro del ámbito laboral.
El Monitor Nacional de Inteligencia Artificial 2025, elaborado por Taquion Group junto a RESTART, iplan y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pone cifras concretas a esa distancia. Solo el 43% de los trabajadores afirma que en su empresa se utiliza inteligencia artificial y apenas un 6% percibe una implementación amplia. En la mayoría de los casos, la IA queda limitada a algunas áreas puntuales o a usos básicos, sin impacto profundo en la operatoria diaria.

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¿Por qué la adopción de IA en empresas argentinas no acompaña el uso personal?
El contraste entre la experiencia individual y la realidad organizacional aparece como uno de los ejes centrales del estudio. Mientras la sociedad ya incorporó la IA como una herramienta cotidiana, las empresas enfrentan mayores dificultades para dar el salto. El relevamiento confirma que el entusiasmo personal no alcanza para impulsar transformaciones internas si no existe una estrategia clara que ordene ese proceso.
“Los datos muestran que los proyectos fallan por cómo se implementan. La IA genera productividad real cuando se integra en los procesos operativos de la organización. Ahi es donde los resultados se vuelven concretos”, sostiene Hernán Mazzeo, CTO de RESTART, empresa especializada en consultoría e implementación de inteligencia artificial aplicada a procesos.
El estudio también señala que la adopción de IA en empresas argentinas choca con una estructura que sigue siendo mayormente analógica. Los propios empleados identifican como principales problemas operativos los procesos manuales que consumen tiempo y la falta de innovación, ambos con el 16% de las menciones. Esta combinación limita el impacto de cualquier herramienta tecnológica si no aparece acompañada por cambios más profundos dentro de las organizaciones.
¿Qué muestran los datos sobre la adopción de IA en empresas argentinas puertas adentro?
La encuesta deja en claro que la inteligencia artificial todavía no ocupa un lugar central en la agenda del liderazgo. Uno de cada tres trabajadores asegura que la dirección de su empresa rara vez o nunca habla de IA. Esa ausencia de conversación interna funciona como una señal clara de que el tema aún no figura como una prioridad estratégica.
Según Mazzeo, esta falta de dirección explica buena parte de los intentos fallidos. “Las organizaciones suelen arrancar por donde es más fácil comprar, no por donde es más urgente cambiar. Se adquiere una licencia, se hace una prueba aislada y se espera que la magia ocurra sola. Pero sin rediseñar procesos, capacitar equipos y definir indicadores concretos, la IA termina siendo un experimento más en lugar de una palanca de negocio”.
El Monitor Nacional de Inteligencia Artificial 2025 refuerza esta mirada. Más de dos tercios de los encuestados declara que su organización nunca intentó implementar IA o que abandonó los proyectos antes de consolidarlos. Entre quienes atravesaron experiencias fallidas, las razones más mencionadas fueron la mala integración con los sistemas existentes, la falta de resultados esperados y la complejidad técnica.
¿Cuáles son las barreras reales para la adopción de IA en empresas argentinas?
Uno de los hallazgos más claros del estudio es que los obstáculos no pasan, en su mayoría, por la tecnología en sí. El 21% de los trabajadores señala como principal traba no saber cómo integrar la IA en los procesos internos. Otro 20% menciona la falta de conocimiento técnico y un 12% apunta a la ausencia de herramientas adecuadas para su sector.
Este panorama dibuja un mapa que remite más a cuestiones de diseño organizacional, cultura y liderazgo que a limitaciones técnicas. La adopción de IA en empresas argentinas parece quedar atrapada entre el interés teórico y la dificultad para llevar la tecnología al terreno operativo.
En este contexto, RESTART se presenta como un actor orientado a cerrar esa brecha. Su trabajo parte del análisis del flujo real de tareas y no del organigrama formal. “Nuestro trabajo empieza siempre en el piso operativo: entender cómo se carga un dato, cómo se aprueba una tarea, dónde se traba un caso. Desde ahí definimos qué partes del proceso puede asumir la IA y cuáles tienen que seguir en manos de las personas”, explica Mazzeo.
¿Dónde avanza hoy la adopción de IA en empresas argentinas y dónde falta más trabajo?
El estudio también permite identificar los sectores que ya incorporaron inteligencia artificial en su actividad diaria. Entre quienes usan IA en el trabajo, los procesos más intervenidos son marketing y comunicación, con el 40%, análisis de datos y reportes, con el 31%, atención al cliente a través de chatbots o asistentes, con el 30%, y desarrollo de productos y servicios, con el 27%.
En contraste, áreas como administración, logística, finanzas y recursos humanos muestran niveles mucho más bajos de automatización. Allí aparece uno de los mayores márgenes para avanzar en la adopción de IA en empresas argentinas, sobre todo si se tiene en cuenta el peso de los procesos repetitivos y manuales.
¿Dónde avanza hoy la adopción de IA en empresas argentinas y dónde falta más trabajo?
| Área o proceso | Nivel de adopción de IA | Detalle |
|---|---|---|
| Marketing y comunicación | Alto | Es el sector con mayor uso de IA, presente en el 40% de los casos, principalmente para generación de contenidos, segmentación y campañas. |
| Análisis de datos y reportes | Alto | El 31% de las empresas utiliza IA para procesar información, generar reportes y apoyar la toma de decisiones. |
| Atención al cliente | Medio-alto | Un 30% incorpora chatbots o asistentes virtuales para responder consultas y mejorar la experiencia del usuario. |
| Desarrollo de productos y servicios | Medio | El 27% aplica IA en tareas vinculadas a diseño, pruebas y mejoras de soluciones. |
| Administración | Bajo | Presenta escasa automatización, a pesar del peso de tareas repetitivas y manuales. |
| Logística | Bajo | La adopción es limitada y aparece como una de las áreas con mayor potencial de mejora. |
| Finanzas | Bajo | El uso de IA sigue siendo incipiente en procesos financieros y contables. |
| Recursos humanos | Bajo | Aún tiene bajo nivel de incorporación de IA, incluso en tareas operativas y de gestión interna. |
La encuesta, realizada de forma online a 1.301 personas mayores de 18 años con acceso a internet entre el 4 y el 16 de noviembre de 2025, también indagó sobre la percepción de riesgo. Casi la mitad de los consultados cree que su organización podrá seguir existiendo dentro de 5 años aunque no adopte IA. Sin embargo, un 23% pone esa continuidad en duda y un 11% considera que la empresa quedará obsoleta.
Este temor aparece con más fuerza en sectores intensivos en conocimiento como marketing, servicios profesionales, energía y minería.
¿Qué falta para consolidar la adopción de IA en empresas argentinas?
Para RESTART, esta percepción ambigua abre una ventana de oportunidad. “Muchas empresas todavía dudan entre ‘esperar y ver’ o dar un salto más decidido. Lo que estamos viendo en la práctica es que quienes ya están rediseñando procesos con IA empiezan a ganar velocidad comercial, mejoran su servicio y liberan tiempo de sus equipos para tareas de mayor valor. Esa diferencia, con el tiempo, se vuelve competitiva”, señala Mazzeo.
El Monitor también consulta a CEOs, gerentes y directivos sobre el tipo de apoyo externo que consideran más valioso. La consultoría estratégica para definir qué IA usar y dónde encabeza el ranking, seguida por la capacitación de los equipos y la implementación técnica. Aun así, el 44% reconoce que no mide ningún KPI específico vinculado a la adopción de IA y más de la mitad admite que no calcula el retorno de inversión.
“Sin métricas, la IA queda en terreno de percepciones. Nuestro enfoque incluye siempre indicadores de negocio: cuánto tiempo se ahorra, cuántos errores se reducen, qué impacto tiene en ventas o en satisfacción del cliente. Cuando se ponen números sobre la mesa, la conversación deja de ser tecnológica y pasa a ser estratégica”, concluye Mazzeo.
El mensaje del estudio resulta claro: la sociedad ya validó el uso de la inteligencia artificial en el plano personal. El desafío pendiente es que la adopción de IA en empresas argentinas deje de quedar limitada a pruebas aisladas y pase a convertirse en un estándar operativo que atraviese a toda la organización.





