SpacePal nació como una idea simple y se transformó al ritmo de las necesidades reales de quienes usan la plataforma. Lo que arrancó como un marketplace para el alquiler de espacios de trabajo hoy funciona como un hub de eventos que integra locaciones, servicios y gestión digital de principio a fin. En diálogo con Innovación Digital 360, Tomás Bacigalupo, co-founder y CTO de la compañía, repasó ese recorrido, las decisiones clave y los aprendizajes detrás de cada giro.
A lo largo de la charla, Bacigalupo explicó cómo definieron las prioridades tecnológicas, cómo armaron el MVP y por qué la escucha activa, tanto de anfitriones como de usuarios, resultó central. También cuenta cómo sumaron de manera gradual funcionalidades como el chat, las invitaciones digitales y los servicios asociados a cada espacio. En ese marco, detalló de qué manera la inteligencia artificial atraviesa la plataforma, con foco en la automatización de procesos, la categorización de imágenes y la mejora del motor de búsqueda y de las recomendaciones.
Además, el CTO de SpacePal describió cómo encaran la seguridad, la protección de datos y las transacciones en pleno proceso de expansión regional, con el respaldo de aliados como Mercado Pago y Stripe. Una conversación que reúne visión de producto, tecnología aplicada y experiencia concreta de escalado, clave para entender cómo se construye una plataforma digital pensada para crecer junto a sus usuarios. Te invitamos a leer la entrevista completa.
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¿A qué se dedican, cómo surgió la idea y cómo fue el proceso de desarrollo del proyecto?
Empezamos como una plataforma. Nos llamamos Opus Orbis en un inicio y empezamos siendo una plataforma para alquilar espacios de trabajo. Opus Orbis significa en latín espacio de trabajo y después empezamos a meter laburo de marca, y por ahí el nombre no iba muy bien porque, bueno, en Argentina sonaba más a otras cosas.
Opus Orbis, nadie lo relacionaba con espacio de trabajo del latín, y pasamos a un nombre más amigable, que fue SpacePAL, y a integrar no solamente lugares de trabajo. Nos empezamos a dar cuenta de que había mucha oportunidad en lo que son espacios de fotografía y lugares para producciones de fotos, de vídeo, etcétera, y eventos.
Desde el principio tuvimos este sueño: que alguien pueda decir “che, tengo la terracita lista para que alguien venga a festejar su cumpleaños”, y que con solo alquilarla tres veces al mes ya le alcance para cubrir las expensas del departamento.
De ahí surge también la idea de sumar todo en un mismo lugar: mandar gente que te organice un cumpleaños y te olvides de la comida y los servicios, pedir catering, sumar un barman para la fiesta o una barra de tragos, y gestionar todo directamente desde la plataforma.
Esto es simplemente solicitando, por un lado, el espacio y, por otro lado, los servicios que quieras, y lo estamos llevando por ese camino… más de hub de eventos: no solamente cumpleaños, sino eventos corporativos, casamientos, fiestas y juntadas más simples.
Y teniendo en cuenta que es una plataforma bastante diversa, por lo que me contás, ¿cómo fue la definición de las prioridades tecnológicas que tuvieron que definir como para el armado de la plataforma?
La definición de prioridades arrancó, al principio, con una versión web. Salimos por ahí: la idea era captar personas que estuvieran buscando, que entraran a la web y completaran la solicitud. Una vez que pudiéramos habilitar la reserva de un espacio por hora o por día, y bloquear el calendario de ese lugar hasta que se confirmara el pago, íbamos a evaluar cómo seguir.
Así fue como empezamos. Llegó el MVP: necesitábamos que alguien pudiera ingresar, alquilar un espacio por hora o por día y, a partir de ahí, empezamos a vincularnos con los dueños de los espacios, los anfitriones, para entender cuáles eran sus necesidades. Usábamos un Google Calendar para gestionar ese espacio y, desde ahí, comenzamos a definir prioridades teniendo en cuenta ambos lados: tanto los hosts como los guests.
A los anfitriones y a quienes usaban la plataforma para alquilar les íbamos sumando funcionalidades a medida que las pedían y también en función de lo que notábamos necesario, según la demanda de quienes usaban el servicio. Más adelante, surgió la necesidad de lanzar una app y, con eso, incorporar herramientas como un chat. Eso también nació desde la propia plataforma, porque empezaron a llegar reservas con consultas
Ahí fue cuando lanzamos la funcionalidad de chat, con una lógica parecida a la de B&B: un chat bien monitoreado y claro, donde los usuarios pueden comunicarse, empezar a interactuar y cerrar la reserva. Después sumamos otras herramientas, como la posibilidad de agregar servicios, procesar pagos de distintas formas, suscribirse para no depender de un procesador de pagos o para obtener más visualizaciones.
Hay un montón de cositas que se fueron dando y priorizando a medida que iban apareciendo las demandas de los usuarios.
¿Y el chat lo tienen automatizado o tienen una intervención de ustedes? ¿Cómo es que funciona?
Está todo automatizado. Hoy, la verdad, automatizar es un placer con las herramientas que existen. Usamos muchos servicios de terceros y APIs externas, con las que nos conectamos directamente. También trabajamos con herramientas como OpenAI y Gemini, que nos permiten resolver lo que necesitamos en cada parte del sistema. Si nos metemos en lo técnico, hay detalles que te van marcando qué herramienta conviene usar. Por ejemplo, Gemini ofrecía una forma muy simple de ajustar un modelo para entender qué era lo que los usuarios querían decir y, a partir de eso, poder avanzar.
Por ejemplo, si alguna vez usaron Airbnb, seguro notaron que, cuando escriben algo como “¿cuál es la contraseña del Wi-Fi?”, el chat responde automáticamente con el nombre de la red y la clave. Eso mismo buscamos hacer. Elegimos Gemini porque ofrecía opciones muy simples para ajustar el modelo y adaptarlo a lo que necesitábamos. Después usamos OpenAI para muchas otras tareas.
También hicimos el análisis de imágenes con Gemini, para poder identificar, a partir de una foto, qué tipo de espacio era, qué objetos había, y cargar toda esa información en una base de datos. Así, después, la búsqueda resulta mucho más útil.
Para categorizar las imágenes a partir de la IA
Exacto, fuimos sumando distintas funcionalidades e identificando cuáles eran las herramientas más adecuadas para cada una. La verdad es que, hoy por hoy, en lo que respecta a inteligencia artificial, las APIs están muy bien desarrolladas y funcionan bien. Igual, hay que tener en cuenta varias cosas. Por ejemplo, la herramienta puede reconocer que hay un sillón en la imagen, pero no sabe si es un sillón pensado para un estudio de grabación o para ver televisión. Solo detecta que hay un sillón.
En cuanto a las recomendaciones, si ingreso a la plataforma o a la app, ¿la inteligencia artificial sugiere contenidos o servicios en función de lo que estoy buscando dentro de la misma?
Bueno, ahí usamos distintos tipos de bases de datos. Hay un tipo que se llama Elastic Search, que tiene una posibilidad que se llama semantic search, que es como una IA, pero no es IA. Está hecho con mucho de lo que viene de la IA, que básicamente, en base a un montón de datos que tiene la base de datos, a lo que vos estás escribiendo y a lo que viste antes, la base de datos ya sabe cómo priorizarte la búsqueda a vos, ¿me entendés? Después, nosotros fuimos retocando cosas como el algoritmo de búsqueda, en el cual, si los usuarios responden más rápido, los va a priorizar.
Y ahí es donde uno empieza a meter mano a definir qué es responder rápido para un espacio de estos, qué es responder rápido para un espacio más orientado a salones de eventos grandes. Entonces, en base a un montón de cositas, vos vas metiendo distintas funcionalidades y distintas características en la búsqueda que empiezan a mejorar el algoritmo de búsqueda.
Lo que nos dio una pauta para empezar a cambiar el algoritmo de búsqueda fue ver siempre las mismas reservas en los mismos espacios, porque claramente, cuando alguien entraba a la página, el algoritmo de búsqueda era muy simple y entonces siempre priorizaba de la misma forma los espacios. Después empezamos a agregarle que responder rápido sume más, que tener reservas aceptadas sume más que tener reservas rechazadas, y ahí es cuando empezó a jugar el algoritmo.
En términos de seguridad y protección de datos, ¿cómo manejan las transacciones y qué medidas aplican para garantizar que todo se realice de forma segura dentro de la plataforma?
En Argentina usamos Mercado Pago a fondo para todas las transacciones. La plataforma permite que los dueños conecten su cuenta y que los inquilinos vinculen un pago desde su cuenta o paguen con tarjeta. Para el resto del mundo usamos Stripe, que funciona de manera similar. Un dueño conecta su cuenta bancaria a través de Stripe, y después usamos esa plataforma para transferir el dinero al dueño y a la comisión correspondiente.
Más allá del tema del pago, cuando se empieza a escalar y a tener presencia en Colombia o México, donde la dinámica es parecida, se abren nuevos países y se buscan lugares. Todo empieza a moverse. Por suerte, el crecimiento que tuvimos y el aumento de clientes y espacios fue siempre muy predecible. Nunca se nos desbordó nada, lo que nos permitió monitorear todo lo que necesitábamos.
Armamos canales por cada país al que llegábamos y, dentro de esos canales, controlábamos las reservas. Uno ya se da cuenta cuando, por ejemplo, en Colombia empiezan a aparecer reservas y notás que hay una persona que hace diez reservas por día, y esas reservas resultan un poco extrañas. Ahí ya sabés que hay que empezar a prestar atención.
O, de repente, aparecía un usuario con el nombre ‘soporte space’, y entonces había que revisar cómo se presentaban los nombres de los usuarios. Porque eso da a entender que la reserva viene desde soporte y, tal vez, no tiene ningún sentido o tiene otra intención, que obviamente es robar algún dato, manipular una tarjeta, etcétera.”
En todo lo que tiene que ver con la seguridad de pagos y transacciones, como usamos Stripe y Mercado Pago, son ellos los que se encargan de proteger tanto a los usuarios como su plata. Por ese lado, nunca tuvimos problemas. Siempre estuvimos tranquilos porque son plataformas que funcionan muy bien y tienen todos los protocolos de seguridad necesarios para los marketplace.




