La explosión de la inteligencia artificial generativa instaló una sensación de urgencia en el mundo corporativo. Muchas empresas saben que no pueden quedarse afuera, pero todavíano tienen claro cómo incorporar estas tecnologías a sus procesos sin caer en inversiones costosas o proyectos que no terminan de generar resultados.
Para Patricio Rouan, Main Advisor de la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA), el desafío es cultural. En diálogo con Innovación Digital 360, explicó:
- Por qué muchas empresas aún tienen dificultades para traducir el potencial de la IA en soluciones concretas
- Cuáles son los errores más frecuentes cuando se intenta implementarla
- Por qué empezar con proyectos simples puede marcar la diferencia
Durante la conversación también analizó el avance de los asistentes y agentes de inteligencia artificial, el impacto que estas herramientas tendrán en el mercado laboral y los desafíos regulatorios que enfrenta Argentina frente a una tecnología que avanza a pasos agigantados.
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¿En qué etapa real de adopción de inteligencia artificial creés que están hoy las empresas en Argentina? ¿Estamos en una fase exploratoria o ya hubo cambios más profundos?
Creo que ya se está superando la etapa exploratoria, aunque muchas empresas todavía no estén implementando inteligencia artificial. De hecho, dentro de poco tengo que dar una charla sobre cómo “romper el hielo” con la inteligencia artificial justamente por este motivo.
Hay muchas empresas que todavía tienen dudas sobre si implementar IA o cómo hacerlo. Incluso me ha pasado de hablar con perfiles técnicos de empresas internacionales que todavía no logran entender cómo bajar estas tecnologías a la práctica dentro de sus organizaciones.
Como tutor en un posgrado en gestión estratégica de inteligencia y automatización empresarial, veo que esto sucede desde hace aproximadamente tres años, a partir de la explosión de la IA generativa con el lanzamiento de ChatGPT. Aparece siempre la misma pregunta: “¿Cómo bajo esto a mi organización?”
En el posgrado se analizan diferentes verticales de implementación, pero sigue existiendo esa dificultad en fundadores, gerentes y altos mandos para llevar la IA a la práctica dentro de la empresa.
También hay que considerar que algunas organizaciones están mucho más avanzadas que otras. Algunas todavía están muy verdes o incluso dudan sobre si implementar o no.
Además, hay estudios (como uno del MIT) que señalan que muchas implementaciones de inteligencia artificial no están generando el retorno de inversión esperado, lo cual también genera dudas sobre cómo avanzar.
¿Cuánto creés que puede tardar una empresa en ver resultados o retorno de inversión con la IA?
En el estudio del MIT se destaca que la falta de resultados significativos muchas veces se debe a una mala implementación. El problema suele estar más relacionado con factores humanos y culturales dentro de la organización que con la tecnología en sí.
Muchas veces sucede que un fundador viaja, conoce una tecnología de vanguardia y vuelve entusiasmado a su empresa pidiendo implementarla de inmediato. Pero quizás esa solución no tiene la precisión suficiente para su caso de uso específico o no es adecuada para el proceso donde se quiere aplicar.
Otro problema común es intentar implementar inteligencia artificial en muchas áreas al mismo tiempo. Eso convierte la iniciativa en un proyecto demasiado grande sin un análisis previo adecuado, lo que termina afectando los resultados.
¿Entonces muchas empresas adoptan inteligencia artificial más por tendencia que por necesidad real?
Exactamente. Muchas organizaciones quieren incorporar inteligencia artificial en todos lados sin analizar si realmente hay un caso de uso que lo justifique.
Puede haber situaciones donde la implementación no genere una mejora real en eficiencia o donde la inversión no se justifique frente al proceso que se quiere automatizar.
En tu rol de consultor, ¿ves muchas empresas que quieran adoptar IA por moda o para reducir costos laborales?
Sí, lo veo mucho. Esto ocurre porque muchos founders o gerentes no conocen en profundidad los alcances reales de la inteligencia artificial para el caso de uso que buscan resolver.
Cuando no se entienden bien las capacidades de la IA o de los sistemas de automatización, se contrata a un equipo técnico (interno o externo) para desarrollar una solución. Pero después de realizar la inversión, descubren que los resultados no son los esperados.
Si tuvieras que explicarle a un fundador o CEO por qué la inteligencia artificial debería ser una prioridad estratégica, ¿qué le dirías?
La inteligencia artificial va a cambiar el mundo de los negocios. De hecho, ya lo está haciendo. El impacto que va a generar no tiene precedentes.
Las organizaciones que adopten inteligencia artificial más rápido y que generen el cambio cultural necesario dentro de sus equipos van a marcar la diferencia entre las empresas que lideran el mercado y las que quedan atrás.
Aunque algunos informes señalen que las implementaciones actuales no están dando los resultados esperados, las empresas que ya están adoptando IA se están preparando para un futuro donde estas tecnologías serán mucho más eficientes.
La inteligencia artificial avanza a un ritmo muy acelerado y constantemente aparecen nuevas formas de mejorar su funcionamiento dentro de las organizaciones. Por eso, quienes empiecen antes tendrán una ventaja competitiva clara.
¿Cuál creés que es el primer paso para que una empresa empiece a adoptar inteligencia artificial?
Una buena forma de empezar es con implementaciones simples, sin abordar desde el principio proyectos complejos.
Por ejemplo, se puede comenzar con la creación de asistentes internos que ayuden a los empleados a realizar tareas con mayor eficiencia. Este tipo de soluciones es rápido de implementar, tiene bajo costo y puede generar impacto inmediato.
Además, es una forma efectiva de empezar a cambiar la cultura organizacional.
Estos asistentes pueden aplicarse en áreas como:
- Soporte interno
- Operaciones
- Marketing
- Recursos humanos para mejorar procesos específicos
Hay un caso interesante de un banco francés que hizo una prueba con 3.000 empleados utilizando asistentes de inteligencia artificial. El resultado fue un ahorro promedio de dos horas semanales por empleado, lo cual generó un impacto muy significativo al multiplicarlo por toda la organización.
Por eso, empezar con asistentes puede ser una de las formas más simples de avanzar en la adopción de inteligencia artificial.
Un tema que aparece mucho es el temor de los trabajadores a que la IA reemplace sus empleos. ¿Cómo ves el futuro laboral?
Existe un concepto llamado Human in the Loop, que plantea que el humano debe permanecer en el centro de los procesos donde se implementa inteligencia artificial.
Las organizaciones deberían tomar decisiones inteligentes en ese sentido. Sin embargo, también es cierto que algunas empresas están automatizando procesos y eso está provocando que ciertos puestos de trabajo desaparezcan.
El avance de tecnologías como la inteligencia artificial, la computación cuántica y la robótica va a generar un impacto muy fuerte en el mercado laboral. Probablemente atravesemos un proceso de adaptación que nos lleve hacia un modelo laboral muy diferente al actual.
Esto no va a suceder inmediatamente, pero en unos cinco años podríamos estar viviendo bajo esquemas de trabajo completamente distintos.
Algunos especialistas incluso hablan de la posibilidad de implementar una renta básica universal, donde las personas tengan un ingreso garantizado y luego puedan elegir trabajar en actividades que realmente les interesen o para las que tengan mayor vocación.
Hace poco se habló de un caso donde el ex CEO de Twitter despidió a miles de empleados para reemplazarlos con agentes de IA. ¿Qué opinás de eso?
Estamos avanzando muy rápido hacia lo que se conoce como singularidad tecnológica y hacia el desarrollo de inteligencia artificial general.
Es importante diferenciar entre asistentes y agentes. Los asistentes dependen de la interacción humana, mientras que los agentes pueden ejecutar tareas de manera autónoma.
Hoy estamos avanzando hacia agentes cada vez más eficientes que pueden integrarse mejor con sistemas y ejecutar tareas de forma automática.
Además, están apareciendo nuevas metodologías y modelos de lenguaje que funcionan de manera diferente a los actuales. Esto hará que en el corto plazo veamos agentes mucho más eficientes.
En ese contexto, empresas que toman decisiones como esa están intentando anticiparse al cambio y liderar la transformación tecnológica.
Aunque hoy los resultados no siempre sean claros, estas organizaciones están preparándose para un futuro donde estas tecnologías funcionarán con mucha más eficiencia.
¿Cómo ves el nivel de regulación y gobernanza de la inteligencia artificial en Argentina?
Todavía estamos bastante atrasados en materia regulatoria.
En Estados Unidos se espera que haya avances importantes en regulación, aunque el país también busca mantenerse competitivo frente a China en el desarrollo de estas tecnologías.
China avanza muy fuerte en inteligencia artificial, mientras que Europa ya tiene regulaciones más estrictas. En el caso europeo, el enfoque está puesto en proteger datos e información, aunque algunas de esas regulaciones podrían frenar el desarrollo tecnológico.
En Argentina todavía hay pocos avances concretos en este tema. Existen algunas iniciativas y discusiones, pero estamos bastante lejos de los niveles de regulación que ya tienen otras regiones.






