ENERGÍA Y MINERÍA

De Australia a Sudáfrica: dos casos muestran cómo los gemelos digitales ya están cambiando la minería



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La integración de datos en la nube permite reducir tareas manuales, centralizar información operativa y acelerar decisiones en yacimientos de gran escala.

Publicado el 28 de ago de 2026

Nicolás Della Vecchia

Jefe de redacción



Minería

La digitalización de la minería está entrando en una nueva etapa. Después de años en los que las compañías incorporaron sensores, drones, sistemas de monitoreo y distintas herramientas para capturar información de sus operaciones, el desafío comienza a trasladarse hacia otro terreno: cómo reunir todos esos datos, hacerlos accesibles y convertirlos en información útil para tomar decisiones.

En ese proceso, los gemelos digitales basados en la nube empiezan a ocupar un lugar central. La tecnología permite construir representaciones digitales de minas e infraestructura a partir de información que se actualiza a medida que cambian las condiciones de la operación. El Cloud, por su parte, permite que esos entornos y conjuntos de datos puedan ser consultados por distintos equipos sin depender exclusivamente de software instalado localmente o infraestructura ubicada en el propio yacimiento.

La tendencia quedó expuesta durante agosto en dos desarrollos vinculados con grandes mercados mineros. En Australia, de cara a la próxima edición de la International Mining and Resources Conference (IMARC), Pointerra presentó el uso de gemelos digitales mineros desplegados en la nube para operaciones tanto de superficie como subterráneas. La compañía trabaja con información obtenida mediante tecnologías como LiDAR, vehículos aéreos no tripulados, mapeo móvil y fotogrametría.

El planteo parte de un problema que atraviesa a las grandes operaciones mineras: generar datos dejó de ser la principal dificultad. Muchas compañías ya acumulan enormes volúmenes de información espacial, pero esos archivos pueden permanecer distribuidos entre aplicaciones de escritorio, infraestructura de cada yacimiento y sistemas utilizados por departamentos diferentes.

Según explicó Matthew James, vicepresidente de Desarrollo de Negocios para Recursos de Pointerra, en Mines and Money, el foco de la transformación digital de las mineras Tier 1 está pasando de capturar cada vez más información a lograr que esos datos sean más fáciles de acceder, analizar y aplicar en áreas como planificación, producción, cumplimiento regulatorio y rehabilitación de los yacimientos.

Del LiDAR y los drones a una representación compartida de la mina

La diferencia que busca introducir el Cloud aparece en la forma de utilizar esa información. Pointerra sostiene que los gemelos digitales nativos de la nube permiten que topógrafos, ingenieros, especialistas ambientales y responsables de operaciones accedan a un mismo entorno digital mediante un navegador web, en lugar de mantener los datos aislados en herramientas utilizadas únicamente por determinados departamentos.

Sobre esa representación pueden aplicarse distintas herramientas. Entre los casos de uso mencionados aparecen detección automática de cambios, análisis de conformidad y cumplimiento, medición de volúmenes, inspección de activos e infraestructura, seguimiento de tareas de rehabilitación y elaboración remota de reportes operativos.

La aplicación ya está siendo probada en escenarios concretos. Existe el caso de una operación minera subterránea Tier 1 en Australia, donde los informes sobre el desarrollo de caminos y la instalación de pernos de sostenimiento requerían procesos manuales intensivos. Al introducir análisis espaciales automatizados dentro de un entorno digital basado en la nube, la compañía redujo el tiempo dedicado a evaluar el cumplimiento y pudo realizar una mayor parte del trabajo de manera remota.

Además de acelerar determinados procesos, este tipo de implementación apunta a resolver una dificultad recurrente de las operaciones de gran escala: conseguir que equipos situados en distintos lugares trabajen sobre una misma versión actualizada de la información.

Un segundo caso presentado durante agosto muestra cómo el concepto puede extenderse más allá de los datos geoespaciales.

En Sudáfrica, durante Huawei South Africa Connect 2026, empresas mineras, proveedores tecnológicos e investigadores analizaron el paso de las llamadas “minas conectadas” hacia operaciones mineras inteligentes. Entre las tecnologías abordadas aparecieron redes inalámbricas privadas, Wi-Fi Mesh para operaciones subterráneas, edge computing, video inteligente, robótica, inteligencia artificial, gobierno de datos y plataformas de gemelos digitales.

Un tablero digital para reunir sistemas que antes funcionaban separados

Durante el encuentro, la compañía sudafricana de tecnología BCX mostró una plataforma de gemelo digital capaz de reunir información proveniente de sensores de Internet de las Cosas (IoT), cámaras CCTV, controladores lógicos programables (PLC), sistemas SCADA, sistemas de ejecución de manufactura (MES) y otras herramientas operativas.

En lugar de sustituir esos sistemas, la propuesta consiste en integrar la información que producen dentro de una única interfaz con una representación en dos o tres dimensiones.

La demostración permitió visualizar dentro de ese entorno datos de producción, consumo de energía y agua, ubicación de trabajadores y vehículos, información ambiental, estado de los equipos, alarmas y transmisiones de cámaras de vigilancia. Según Mining Weekly, la plataforma puede utilizarse para acelerar decisiones, seguir la ubicación del personal, generar alertas cuando determinadas variables superan un umbral y asistir en la planificación del mantenimiento y de futuras expansiones de la mina.

El desarrollo muestra hasta dónde puede ampliarse el concepto de gemelo digital. Ya no se trata solamente de construir una reproducción tridimensional de un activo, sino de utilizar esa representación como punto de acceso a información que antes podía permanecer distribuida en múltiples sistemas.

La infraestructura que rodea a esa herramienta también resulta determinante. En el encuentro sudafricano se destacó el uso de 5G privado para minas a cielo abierto, capaz de conectar equipamiento móvil, comunicaciones de video, monitoreo de vehículos y operaciones remotas. Para los yacimientos subterráneos, en tanto, se mencionaron redes Wi-Fi Mesh como alternativa en áreas donde desplegar fibra fija puede resultar complejo por los cambios constantes del entorno y las voladuras.

Sin embargo, la incorporación de una representación digital no resuelve por sí misma los problemas de una operación minera. Los participantes del encuentro remarcaron que la efectividad de los gemelos digitales depende de la calidad de los datos y de la integración existente detrás de la plataforma.

Los casos de Australia y Sudáfrica muestran así una evolución similar desde dos puntos de partida distintos: las minas ya cuentan con cada vez más fuentes de información, pero el próximo desafío es conectarlas y convertirlas en una visión operativa compartida. En ese escenario, la nube empieza a funcionar como la infraestructura sobre la que esos gemelos digitales pueden crecer, incorporar nuevas fuentes de datos y estar disponibles para equipos distribuidos dentro y fuera del yacimiento.

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