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Cocos ya tiene más de 2 millones de usuarios y ahora compró un banco para ir por su próximo gran salto



Dirección copiada

Con la licencia bancaria de Voii, la fintech fundada por Ariel Sbdar y Nicolás Mindlin busca dejar atrás el modelo centrado sólo en inversiones para sumar cuentas, dólar oficial, plazos fijos, cuentas sueldo y crédito para empresas.

Publicado el 23 de jun de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



Cocos fundadores

La compra de Banco Voii abrió una nueva etapa para Cocos, la compañía fundada por Ariel Sbdar y Nicolás Mindlin. Originalmente nacida como una puerta simple al mundo de las inversiones, ahora busca convertirse en una plataforma financiera completa para disputar clientes con bancos, billeteras digitales y neobancos.

Cocos ya no quiere participar sólo del ahorro de sus usuarios, sino también de su vida financiera diaria. Eso implica sumar cuentas bancarias, cajas de ahorro, plazos fijos, dólar oficial, pagos, cuentas sueldo y, más adelante, crédito.

La operación no apunta a transformar a la fintech en un banco tradicional. La compra de Voii le da a Cocos una licencia bancaria, infraestructura regulatoria y capacidad operativa para ofrecer productos que antes debía canalizar a través de terceros. La compañía busca montar sobre esa base su propia experiencia digital.

El primer paso, sin embargo, no estará en el crédito masivo para personas. La empresa eligió avanzar antes sobre servicios bancarios básicos y financiamiento para compañías. Esa decisión marca una diferencia frente a otros jugadores digitales que crecieron desde pagos, consumo o préstamos personales.

De esta forma, Cocos quiere que el usuario pueda cobrar el sueldo, ahorrar, invertir, comprar dólares, hacer un plazo fijo y acceder a financiamiento dentro del mismo ecosistema. Para una firma que ya superó los dos millones de usuarios, el desafío pasa por aumentar frecuencia de uso y profundidad de relación.

El banco como llave para ampliar el negocio

Durante sus primeros años, Cocos creció con una propuesta agresiva. Acceso simple a inversiones, estructura liviana y bajos costos para captar clientes en un mercado donde las sociedades de bolsa tradicionales solían apuntar a patrimonios más altos.

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Ese modelo le permitió ganar escala rápido. Pero también mostró un límite. La compañía podía administrar parte del patrimonio financiero de sus clientes, aunque no intervenía en operaciones cotidianas como el cobro del sueldo, los pagos, los depósitos o el crédito.

La licencia bancaria cambia esa ecuación. Con Banco Voii, Cocos puede captar depósitos, ofrecer cuentas bancarias, operar productos transaccionales y construir fondeo propio. Esa capacidad resulta clave para una compañía que busca reducir su dependencia de proveedores externos.

La compra también le permite controlar procesos que antes quedaban repartidos entre distintas entidades. En una industria donde la experiencia del usuario pesa tanto como el producto, esa integración puede marcar la diferencia frente a bancos tradicionales y billeteras.

El objetivo no pasa por sumar sucursales ni por copiar el modelo bancario clásico. Cocos busca usar la licencia de Voii como una base regulatoria sobre la cual desplegar tecnología, distribución y productos propios.

Empresas, el primer terreno para crecer con crédito

Uno de los datos más relevantes del plan es que el crédito inicial estará dirigido a empresas. La compañía ya trabaja con cerca de 3.000 clientes corporativos vinculados a inversiones, administración de liquidez y mercado de capitales.

Ese vínculo previo le da información financiera, historial operativo y conocimiento directo sobre las necesidades de cada cliente. Por eso, el financiamiento corporativo aparece como el primer lugar donde Cocos cree que puede agregar valor con mayor velocidad.

Antes de competir de lleno en crédito al consumo, la compañía prefiere avanzar sobre un segmento que ya conoce. Las empresas que operan con la plataforma tienen balances, flujos y antecedentes que permiten medir mejor el riesgo.

En cambio, el crédito personal llegará con mayor cautela. La compañía entiende que ese negocio exige modelos propios de evaluación, originación, cobranza y control de cartera. Para una fintech que creció con otra cultura operativa, ese aprendizaje requiere tiempo.

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La decisión también revela una apuesta por calidad antes que volumen. En lugar de expandir crédito minorista sin historial suficiente, Cocos eligió empezar por un universo corporativo donde ya tiene relación, datos y confianza.

Una compañía que ya juega con escala

La expansión bancaria llega en el mejor momento de escala para la firma. Según la información financiera de la compañía, en 2025 registró ingresos por US$49,7 millones y ya supera una facturación anualizada de US$70 millones.

Además, administra más de US$2.000 millones y su unidad Cocos Asset Management ya supera los US$1.200 millones bajo gestión. Esos números explican por qué la empresa busca dar el salto hacia una estructura más amplia.

La firma ya no depende únicamente del negocio de corretaje. Su estructura combina inversiones minoristas, administración de activos, distribución financiera y soluciones para empresas. Ese recorrido ayuda a entender por qué el banco aparece como continuidad natural de su estrategia.

Durante el último año, Cocos participó en más de 30 emisiones de deuda corporativa por más de US$150 millones en sectores como energía, agroindustria, banca y consumo. Ese trabajo reforzó su vínculo con compañías que ahora podrían demandar productos bancarios.

La adquisición de Voii aporta justamente la pieza que faltaba. El banco cuenta con capacidad para operar cuentas, depósitos, préstamos, fideicomisos, tesorería y productos digitales. Su escala boutique facilita una integración más rápida que la de una entidad bancaria grande.

Contra quién compite ahora Cocos

Con esta compra, Cocos cambia de liga competitiva. Ya no disputa sólo contra otras ALyC o plataformas de inversión. También entra en el terreno de Mercado Pago, Ualá, Naranja X, los neobancos y las entidades tradicionales.

La diferencia que intentará explotar está en su origen. Mientras muchas billeteras nacieron desde pagos o crédito, Cocos nació desde el mercado de capitales. Su apuesta consiste en atraer usuarios por inversión, retenerlos con servicios bancarios y sumar crédito cuando el vínculo ya sea más profundo.

Ese recorrido inverso puede darle una identidad propia en un mercado saturado de propuestas digitales. La promesa es que el usuario no tenga que repartir su dinero entre varias plataformas para resolver necesidades básicas.

Para las empresas, la propuesta puede combinar administración de liquidez, inversiones, financiamiento y servicios bancarios en un mismo lugar. Para las personas, el paquete apunta a sueldo, ahorro, dólar, fondos, activos internacionales y pagos.

El desafío será pasar de una relación financiera ocasional a una relación diaria. Cocos ya consiguió escala, marca y usuarios. Con Banco Voii, ahora busca sumar la infraestructura que le faltaba para competir de otro modo contra el sistema financiero argentino.

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