El comercio impulsado por agentes de inteligencia artificial ya es una realidad. En lugar de que una persona recorra manualmente todo el proceso de compra, un agente digital puede ahora interpretar una instrucción, buscar alternativas, seleccionar una opción y ejecutar un pago dentro de límites previamente autorizados por el usuario.
Visa quiere posicionarse como una de las capas de infraestructura para esa transición. En América Latina y el Caribe, la compañía lanzó Agentic Ready, un programa orientado a bancos emisores y socios de pagos que busca preparar el ecosistema para transacciones iniciadas por agentes de IA, mediante pruebas en escenarios controlados, con tarjetas activas y comercios reales.
“A medida que los agentes de IA influyen cada vez más en la forma en que las personas compran, los pagos deben evolucionar al mismo ritmo”, afirmó Catalina Tobar, Líder de Productos de Crecimiento y Alianzas de Visa América Latina y el Caribe. Según la ejecutiva, “Visa Agentic Ready ayudará a los emisores de la región a prepararse para pagos iniciados por agentes que sean seguros y escalables, construidos sobre una infraestructura en la que las personas ya confían”.
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La nueva arquitectura de confianza
El punto crítico no es que una IA pueda recomendar una compra. Eso ya ocurre en diversas capas del comercio digital. El cambio relevante se produce cuando esa IA queda habilitada para actuar, con consentimiento, en nombre de una persona o de una empresa. En ese escenario, la industria debe resolver cuestiones de identidad, autorización, límites de gasto, trazabilidad, prevención del fraude y responsabilidad operativa.
Agentic Ready se apoya en componentes que Visa ya viene desplegando en su red: tokenización, autenticación avanzada, passkeys, análisis de riesgo y controles transaccionales. La compañía informó que, en la región, los tokens de Visa redujeron el fraude en un 70% y elevaron las autorizaciones en un 9%. También señaló que la mitad del comercio electrónico regional ya opera con tokenización, con la meta de llevar esa adopción al total del volumen online.

Para los emisores, el desafío será traducir esas capacidades a una experiencia donde el usuario no siempre esté frente a la pantalla en el instante final de la compra. El pago agéntico exige una credencial confiable, pero también reglas claras:
- qué puede hacer el agente
- por cuánto monto
- en qué categorías
- con qué frecuencia
- bajo qué condiciones debe pedir una nueva validación
Pruebas reales antes de escalar
El programa permite a los participantes ensayar flujos de pago completos: inscripción de tarjetas, tokenización, autenticación, autorización y controles posteriores. La diferencia con una prueba conceptual es que Visa plantea trabajar con comercios y credenciales reales, aunque dentro de entornos controlados, para observar cómo se comporta la operación cuando el agente interviene en la secuencia de compra.
Ese enfoque tiene sentido en una industria donde el costo de equivocarse es alto. Un modelo conversacional puede tolerar imprecisiones en una recomendación; una red de pagos no puede permitir ambigüedades en consentimiento, identidad o ejecución. Por eso, el valor de Agentic Ready está en identificar, antes de la masificación, dónde aparecen las fricciones técnicas y regulatorias.
BBVA ubicó el debate en esa misma línea. “En BBVA queremos ayudar a particulares y comercios a avanzar en el nuevo entorno del comercio agéntico con confianza y sin fricciones. A medida que las transacciones se delegan cada vez más en agentes digitales, la confianza, la seguridad y el control del usuario serán fundamentales”, sostuvo Luis Simões, responsable de experiencia y propuesta de valor minorista en BBVA.
Los bancos ante una nueva interfaz
Para los bancos emisores, el comercio agéntico puede convertirse en una nueva superficie competitiva. La tarjeta deja de ser solo un instrumento visible en una billetera digital o en un checkout y pasa a integrarse en experiencias conversacionales, asistentes personales, aplicaciones de planificación financiera o plataformas de compra automatizada.
Banco Galicia leyó el movimiento como continuidad de una estrategia de adopción temprana. “Ser pioneros en pagos digitales forma parte del ADN de Galicia. Participar del programa Visa Agentic Ready es una evolución natural de nuestra estrategia: desde la adopción temprana de pagos con QR, pasando por wallets y pagos NFC, hasta la incorporación de nuevos canales y experiencias conversacionales con inteligencia artificial. Este primer paso es fundamental para prepararnos hacia pagos a través de agentes de forma simple y segura”, afirmó Lucas Solari, responsable de pagos digitales en Banco Galicia.

Naranja X, por su parte, puso el foco en la infraestructura. “Validar con éxito el flujo de punta a punta en esta prueba junto a Visa confirma que nuestra infraestructura ya es capaz de soportar la próxima evolución del consumo: los pagos agénticos. En Naranja X no innovamos por la tecnología en sí, sino para eliminar fricciones. Estamos preparando todo el proceso para que el usuario pueda delegar tareas rutinarias en agentes inteligentes con la misma seguridad y confianza con la que hoy usa sus tarjetas como medio de pago”, señaló Matías Torre, líder de producto en Naranja X.
Para Pomelo, la discusión ya no pasa por la llegada del fenómeno, sino por la preparación del sistema. “El comercio agentivo ya es una realidad. Para los emisores en América Latina, la pregunta no es si va a llegar, sino si su infraestructura está lista para acompañar este cambio. En Pomelo, ya contamos con la tecnología para impulsar a quienes quieren liderar esta nueva etapa”, dijo Hernan Corral, Cofundador & CPO.
La apuesta de Visa muestra una lectura clara: la IA no solo modificará la búsqueda y la recomendación, sino también el momento de pago. La ventaja la tendrán quienes logren combinar automatización con gobernanza, comodidad con control y escala con seguridad. En esa frontera se empieza a definir la próxima etapa del comercio digital.






