La logística y el comercio exterior atraviesan una etapa de profunda transformación tecnológica. La incorporación de plataformas de gestión, trazabilidad en tiempo real, automatización, inteligencia artificial y servicios en la nube permitió optimizar procesos y mejorar la visibilidad sobre cada etapa de una operación. Sin embargo, esa misma interconexión que aporta eficiencia también genera nuevos puntos de exposición.
En ese contexto, la ciberseguridad dejó de estar limitada a los equipos técnicos y pasó a ocupar un lugar central dentro de la estrategia de negocio. Un ciberataque puede afectar sistemas administrativos, plataformas de seguimiento, depósitos, terminales, proveedores externos y canales de comunicación con clientes.

En diálogo con InnovaciónDigital360, especialistas de BGH Tech Partner, Nubiral y Wise CX explicaron cómo la expansión de los ecosistemas digitales cambió los riesgos para las empresas de logística y comercio exterior, cuáles son las amenazas más frecuentes y qué medidas pueden adoptar las organizaciones para proteger operaciones cada vez más conectadas.
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La digitalización de la logística amplió la superficie de ataque
Uno de los principales cambios que impulsó la transformación digital es que las empresas dejaron de operar con sistemas aislados. Hoy, una cadena logística conecta plataformas internas con proveedores, operadores, clientes, despachantes de aduana, sensores, dispositivos IoT y servicios externos.
Esta integración permite ganar eficiencia, pero también incorpora nuevos puntos de entrada para los atacantes. Martín Medina, Cybersecurity Lead LATAM de BGH Tech Partner, explicó que el desafío actual excede a una compañía en particular porque involucra a todo el ecosistema.

“La transformación digital en logística tiene una particularidad: no expande solo la superficie de ataque de una empresa, sino la de toda una cadena”, señaló.
El especialista precisó que un sistema de gestión de transporte (TMS), un sistema de gestión de depósitos (WMS), plataformas de proveedores o sensores conectados pueden convertirse en nuevos accesos para un atacante si no cuentan con controles adecuados.
“A esto se suma algo que vengo señalando hace tiempo: el perímetro dejó de ser estático. Con operación distribuida, flota conectada y gente trabajando desde cualquier lado, el perímetro se extiende hasta lugares que antes ni considerabas. En logística esto es más agudo todavía, porque tenés tecnología operativa (OT) en puertos, terminales y centros de distribución conviviendo con sistemas de información tradicionales (IT). Esa convergencia entre IT y OT es donde más crece la exposición, y donde menos preparadas suelen estar las organizaciones”, desarrolló.
Para Gustavo Pontoriero, Cybersecurity Lead de Nubiral, la transformación digital modificó el concepto de perímetro de seguridad. “La evolución digital ha redefinido por completo el perímetro de seguridad. Tradicionalmente, la protección en el sector logístico se limitaba a resguardar la infraestructura local de oficinas y centros de distribución. Hoy, con la adopción masiva de la nube, la automatización y la inteligencia artificial, el perímetro tradicional ha desaparecido”, afirmó.
Según el especialista, el desafío actual ya no pasa solo por proteger servidores o redes internas, sino por resguardar los flujos de datos que circulan entre múltiples plataformas y actores.

La incorporación de inteligencia artificial también abre nuevos escenarios. Además de sus beneficios para optimizar rutas, inventarios o tiempos de despacho, esta tecnología puede introducir riesgos asociados a la manipulación de los datos que utilizan los algoritmos.
“Por ejemplo, la manipulación de datos (Data Poisoning) en un algoritmo de IA que asigna rutas o prioriza cargas podría paralizar un puerto o un almacén sin necesidad de cifrar un solo archivo. En este nuevo escenario, la ciberseguridad ha dejado de ser un problema técnico de IT para convertirse en un pilar crítico de la resiliencia del negocio”, subrayó.
Ransomware, terceros y datos críticos: las amenazas que enfrenta la cadena logística
El impacto de un incidente de ciberseguridad en el sector logístico puede ir mucho más allá de la pérdida de información. La interrupción de los sistemas puede frenar despachos, afectar entregas, bloquear procesos aduaneros y provocar pérdidas económicas.
El ransomware sigue entre las principales amenazas para el sector. En este tipo de ataques, los ciberdelincuentes buscan cifrar sistemas para impedir su funcionamiento y, en muchos casos, también roban información con el objetivo de extorsionar a las organizaciones.
“En logística esto pega donde más duele, porque acá el costo no es solo el rescate o la pérdida de datos: es la operación frenada”, explicó Medina.
El especialista agregó: “Un depósito que no puede despachar, una terminal que no puede liberar contenedores, una flota que queda ciega. Cuando tu negocio depende de información en tiempo real, perder esa información aunque sea por horas se traduce en mercadería parada, multas, ventanas de entrega incumplidas y un efecto dominó sobre toda la cadena”.
Otro riesgo que gana terreno son los ataques dirigidos a terceros. La cantidad de proveedores y plataformas conectadas hace que una vulnerabilidad en un socio externo pueda transformarse en una puerta de entrada hacia una organización.
Nubiral también destacó la importancia de proteger las API, que funcionan como puntos de conexión entre distintos sistemas. Una configuración incorrecta o un mecanismo de autenticación débil pueden habilitar accesos no autorizados, facilitar la manipulación de información o alterar procesos.
Además, resaltaron los ataques a la cadena de suministro en los cuales “los cibercriminales vulneran a un proveedor de software secundario o a un servicio tercerizado de tracking para utilizarlo como puente de entrada” y los ransomware de doble extorsión donde “no solo se busca congelar la operación cifrando los sistemas operativos para detener los despachos, sino que se exfiltra información altamente sensible de comercio exterior (manifiestos de carga, datos de clientes, rutas de alto valor) para extorsionar a la empresa con su publicación en la Dark Web”.
En paralelo, los canales de comunicación que utilizan las empresas también cobraron mayor relevancia.David Cabrera, CEO y cofundador de Wise CX, señaló que la información crítica del negocio circula cada vez más a través de espacios como correos electrónicos, portales web y aplicaciones de mensajería.

“Al conectar a navieras, aduanas, transportistas y clientes en tiempo real, la información confidencial (rutas, despachos, identidades) ya no está resguardada en un servidor interno estático, sino que viaja constantemente entre actores externos. Esto genera una alta vulnerabilidad en las interacciones conversacionales, que antes eran informales pero hoy sostienen el negocio. La transformación digital obliga a las empresas a proteger el dato en movimiento, convirtiendo a la centralización de canales en un factor indispensable para la continuidad operativa”, agregó.
Identidades, datos y canales digitales: el nuevo perímetro de seguridad
En ecosistemas donde participan empleados, proveedores, transportistas, clientes y socios estratégicos, la gestión de identidades pasó a ocupar un lugar central dentro de la seguridad.
El modelo tradicional basado en diferenciar entre “adentro” y “afuera” de una red perdió vigencia frente a operaciones distribuidas. En este contexto, las organizaciones adoptan modelos de Zero Trust, en los que cada acceso debe ser validado.
“La identidad pasa a ser el verdadero perímetro. Ya no alcanza con proteger ‘lo de adentro’ , porque no hay un adentro y un afuera claros: hay un ecosistema de accesos que se cruzan permanentemente”, sostuvo Medina.
Además de remarcar que las empresas necesitan implementar controles como autenticación multifactor (MFA), permisos mínimos necesarios y una gestión adecuada de los accesos de terceros.

Gustavo Pontoriero, desde Nubiral, marcó que la gestión de identidades cumple un rol central y señaló dos cuestiones:
- Gestión de Identidades y Accesos (IAM): El sector logístico se caracteriza por una alta rotación de personal, el uso de transportistas externos y la interacción constante con despachantes de aduana. Bajo el enfoque de Zero Trust (Confianza Cero), las soluciones de IAM garantizan que cada actor tenga acceso estrictamente a lo que necesita para cumplir su función en ese momento (principio de privilegio mínimo) y exigen factores de autenticación como multifactor (MFA) y biometría obligatorios.
- Gobierno de Datos: El comercio exterior maneja información crítica sujeta a estrictas regulaciones internacionales. El gobierno de datos permite clasificar la información según su criticidad. Esto asegura que los datos sobre rutas, contenidos de carga y facturación estén protegidos contra el espionaje corporativo o la filtración de datos, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de normativas aduaneras globales.
Wise CX aportó una mirada vinculada con las interacciones digitales. La multiplicación de canales puede generar pérdida de trazabilidad cuando la información queda dispersa entre diferentes plataformas.
“La clave está en contar con una capa de orquestación que centralice esos canales y deje un registro único y auditable de cada interacción, en lugar de sumar herramientas sueltas”, aseguró David Cabrera.
La seguridad también debe contemplar el factor humano. Los especialistas coinciden en que muchos incidentes comienzan con errores de usuarios, casos de phishing o accesos mal gestionados.
Seguridad desde el diseño: cómo construir operaciones logísticas más resilientes
Frente a un escenario de mayor conectividad, las empresas necesitan incorporar la seguridad como parte del diseño de sus proyectos tecnológicos y no como una corrección posterior.
Nubiral planteó el concepto de Security by Design como una forma de integrar controles de seguridad desde las primeras etapas de una iniciativa digital. Esto implica evaluar riesgos antes de poner una nueva plataforma o sistema en producción.
Pontoriero sostuvo que las empresas deben enfocarse en dos estrategias. Segmentación estricta de redes (IT vs. OT) porque “si la red corporativa sufre un incidente o un malware, la segmentación evita que la infección se propague a la maquinaria física, permitiendo que los centros logísticos sigan operando de forma manual o local” y automatización de la respuesta a incidentes debido a que “ la implementación de herramientas SOAR (Security Orchestration, Automation, and Response) permite detectar anomalías en milisegundos”.
La segmentación de redes también aparece como una práctica relevante, especialmente en entornos donde conviven sistemas IT con infraestructura operativa.
Separar redes corporativas de sistemas que controlan procesos físicos permite limitar la propagación de incidentes y sostener la operación ante una eventual amenaza.
Otro aspecto clave es la capacidad de detectar y responder con rapidez. Desde BGH Tech Partner, Martín Medina contó que priorizaría cinco frentes. “Primero, identidad y accesos: MFA, menor privilegio y Zero Trust como base, porque en un ecosistema interconectado la identidad es el perímetro. Segundo, visibilidad y monitoreo continuo, idealmente a través de un SOC con SIEM y MDR que te dé detección temprana y respuesta gestionada”
“Tercero, gestión del riesgo de terceros: extender tus exigencias de seguridad a toda la cadena, porque tu seguridad vale lo que vale tu proveedor más débil. Cuarto, cultura de ciberseguridad a todos los niveles: capacitación continua del usuario final, que sigue siendo la primera línea de defensa. Y quinto, capacidad de recuperación: backups inmutables y probados, y un plan de respuesta a incidentes que se ensaye antes de necesitarlo”, completó.
Los cinco pilares para fortalecer la ciberseguridad en la logística
| Prioridad | ¿Qué implica? |
|---|---|
| 1. Identidad y accesos | Implementar autenticación multifactor (MFA), aplicar el principio de menor privilegio y adoptar un modelo Zero Trust. En entornos interconectados, la identidad se convierte en el nuevo perímetro de seguridad. |
| 2. Visibilidad y monitoreo continuo | Contar con un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC), herramientas SIEM y servicios MDR para detectar amenazas de forma temprana y responder de manera gestionada. |
| 3. Gestión del riesgo de terceros | Extender las exigencias de ciberseguridad a proveedores y socios de negocio, ya que la seguridad de una organización depende también de la protección de toda la cadena de suministro. |
| 4. Cultura de ciberseguridad | Capacitar de forma continua a los colaboradores, quienes siguen siendo la primera línea de defensa frente a ataques y errores humanos. |
| 5. Capacidad de recuperación | Disponer de copias de seguridad inmutables y probadas, además de un plan de respuesta a incidentes ensayado antes de que ocurra una emergencia. |
La nube y la inteligencia artificial seguirán impulsando la evolución del sector, pero también exigirán nuevas prácticas de seguridad. Entre los desafíos futuros aparecen los ataques potenciados por IA generativa, el fraude documental y la necesidad de validar identidades en canales conversacionales.
Para Wise CX, el desafío será lograr que la inteligencia artificial ayude a mejorar la productividad sin comprometer la protección de la información.
David Cabrera resaltó que, a partir de estas tecnologías, surgen desafíos clave:
- Seguridad en el uso de IA Generativa: las empresas adoptarán agentes de IA capaces de mantener conversaciones fluidas para resolver complejas incidencias logísticas. El desafío será asegurarse de que estos modelos respondan siempre con información verificada y dentro de los límites que la empresa define.
- Validación de identidad en canales conversacionales: ante la sofisticación de fraudes digitales, asegurar que la persona o el despachante de aduanas que chatea en WhatsApp es realmente quien dice ser, requerirá pasarelas de autenticación embebidas en los mismos canales de atención.
La logística del futuro estará marcada por una mayor automatización y conexión entre sistemas. En ese contexto, la ciberseguridad será una condición necesaria para garantizar que las operaciones digitales puedan crecer sin poner en riesgo la continuidad del negocio.









