Samsung prepara una nueva etapa para su negocio tecnológico en la que el smartphone conservará un papel central, aunque compartirá cada vez más funciones con otros dispositivos conectados. Anteojos inteligentes, relojes, anillos, auriculares, televisores y electrodomésticos formarán parte de un ecosistema en el que la inteligencia artificial buscará interpretar el contexto y anticipar las necesidades de cada usuario.
Esa es la dirección que trazó TM Roh, CEO de Samsung, tras la presentación de la nueva generación de teléfonos plegables de la compañía. El ejecutivo anticipó que los dispositivos móviles continuarán como productos centrales para la inteligencia artificial debido a que acompañan a las personas durante buena parte del día, incorporan múltiples sensores y reciben información de manera constante.
Sin embargo, la compañía espera que alrededor del teléfono aparezca una nueva categoría de equipos capaces de complementarlo y asumir parte de las tareas que hoy requieren mirar una pantalla.
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Samsung apuesta por anteojos inteligentes y nuevos dispositivos con IA
Entre los productos que Samsung considera especialmente relevantes aparecen los anteojos inteligentes. Según explicó Roh, estos equipos podrán utilizar una cámara para interpretar aquello que tiene delante el usuario, recibir instrucciones mediante la voz y responder a través de altavoces.
La intención es que puedan reconocer qué hace una persona, qué necesita y qué ocurre en su entorno. Esa capacidad permitiría trasladar parte de las interacciones actuales con el smartphone hacia un dispositivo que permanezca disponible sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.

Samsung también identifica posibilidades similares en otros equipos personales. Relojes inteligentes, anillos y auriculares podrían recopilar información del usuario y de su contexto para ofrecer respuestas o ejecutar determinadas tareas.
Los auriculares, por ejemplo, podrían interpretar sonidos del ambiente, recibir comandos de voz y proporcionar información relacionada con una situación determinada. En el segmento de la salud, los relojes y anillos sumarían información obtenida mediante sensores que ya forman parte de estos productos.
El hogar completa esa estrategia. Televisores, aspiradoras robot y otros electrodomésticos conectados podrían reconocer lo que sucede a su alrededor y responder de acuerdo con esa información. Samsung también contempla centros de control que permitan coordinar distintos equipos dentro de una misma red doméstica.
Galaxy AI será la base de la estrategia de Samsung
La empresa no concibe la inteligencia artificial como una función aislada dentro de cada teléfono. Su objetivo es extenderla a buena parte de su catálogo y utilizar Galaxy AI como una capa común entre diferentes productos.
El ecosistema de Samsung incluye smartphones Galaxy, dispositivos portátiles, televisores y electrodomésticos. Esa variedad le permite reunir información generada por distintos equipos y utilizarla para personalizar las respuestas que recibe cada usuario.
Según Roh, las funciones y los datos generados a través de los dispositivos Galaxy pueden almacenarse y analizarse mediante el motor de inteligencia de datos personales desarrollado por Samsung. A partir de ese sistema, la empresa pretende adaptar las funciones de IA a los hábitos y necesidades de cada persona.
Para el CEO, la competencia futura entre los sistemas de inteligencia artificial dependerá cada vez menos de cuál ofrece más capacidades en términos generales y más de cuánto puede comprender a cada usuario.

La compañía también proyecta una mayor presencia de IA capaz de realizar tareas de manera autónoma. En ese esquema, los equipos podrían recurrir al contexto, los datos disponibles y las instrucciones previas para actuar en nombre del usuario.
Los smartphones plegables seguirán en el centro del negocio
La inteligencia artificial convivirá con otra de las grandes apuestas de Samsung, los teléfonos plegables. El Galaxy Z Fold8, presentado durante el evento Unpacked en Londres, representa la nueva generación de una categoría en la que la compañía acumula siete generaciones de desarrollo.
Samsung considera que el éxito de estos dispositivos depende de varios factores que deben funcionar de manera coordinada. Entre ellos aparecen el hardware, las funciones de inteligencia artificial, la integración con otros equipos y la fiabilidad necesaria para utilizar un plegable todos los días.
La empresa también descarta la idea de que un único formato pueda responder a todas las necesidades. Su estrategia incluye diferentes diseños y categorías con el objetivo de adaptarse a distintos tipos de usuarios.
Roh sostuvo además que el mercado de los plegables alcanzó un mayor grado de madurez tecnológica y de adopción. Ante la posibilidad de que ingresen nuevos competidores, Samsung confía en la experiencia acumulada durante siete años, tanto en el desarrollo de estos teléfonos como en el análisis de la manera en que los consumidores los utilizan.
En los próximos años, el smartphone seguirá como una pieza central dentro del ecosistema de Samsung, aunque la compañía prevé que una parte cada vez mayor de las interacciones con la tecnología pase por gafas inteligentes, wearables, auriculares, televisores y electrodomésticos con inteligencia artificial.








