IA industrial

La planta minera latinoamericana que usa IA para ajustar más de 400 variables en tiempo real



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La inteligencia artificial se hace un lugar en las operaciones mineras. Su impacto empieza a medirse en productividad, eficiencia y capacidad de respuesta en tiempo real.

Publicado el 25 de ago de 2026

Álvaro Zaffaroni

Especialista en contenidos digitales para medios y marcas



Planta Conceição 2 de Vale en Brasil, donde la IA en minería se aplica al procesamiento de mineral de hierro.
Conceição 2, en Itabira, integra automatización, sensores e inteligencia artificial para controlar cientos de variables del proceso productivo.

En una planta minera, cualquier variación en la calidad del material o desajuste en alguno de los equipos puede alterar el rendimiento de todo el proceso. Cuando la operación maneja cientos de variables al mismo tiempo, detectar esos cambios rápido se vuelve una cuestión de productividad, costos y continuidad.

Por eso, cada vez más compañías incorporan sensores, automatización y herramientas de inteligencia artificial para analizar lo que ocurre en tiempo real. El objetivo es descubrir desvíos antes, responder con mayor precisión y reducir la dependencia de análisis que llegan cuando el impacto sobre la operación ya se produjo.

De este modo, la IA industrial empieza a integrarse con los sistemas de control y las plataformas de datos que ya forman parte de las operaciones mineras. Su valor aparece cuando esa información puede transformarse en recomendaciones o ajustes concretos sobre el proceso. 

Por qué la minería busca tomar decisiones cada vez más rápido

La presión por obtener más rendimiento de los activos existentes crece en la industria minera. A la necesidad de abastecer una mayor demanda de minerales se le suman yacimientos más complejos, costos elevados y restricciones para ampliar capacidad al ritmo que necesita el mercado. Ante esto, mejorar la forma en que se opera una mina puede tener tanto peso como incorporar nuevos equipos.

De acuerdo con el informe Mine 2026 de PwC, la producción por trabajador en la industria minera disminuye año a año desde 2020. La consultora relaciona esta tendencia con menores leyes del mineral, costos energéticos elevados, escasez de capital y dificultades para encontrar talento. Todos estos son factores que reducen el margen para absorber ineficiencias dentro de la operación.

Por otro lado, según la 29.ª Encuesta Global de CEO, también de PwC, el 40% de los CEO del sector minero sostuvo que el desempeño tecnológico de su empresa estuvo por debajo de las expectativas. El informe señala la falta de inversión en innovación y las debilidades en estructuras de datos y gobernanza entre las principales dificultades.

Operador frente a sistemas de control industrial utilizados para monitoreo, automatización e IA en minería.
Los sistemas de control y monitoreo permiten seguir variables operativas en tiempo real y detectar desvíos antes de que afecten la producción.

Buena parte de las decisiones de una planta minera se toman sobre procesos que cambian de manera constante. En ese contexto, el valor no está solo en reunir datos, sino en interpretarlos con suficiente velocidad como para corregir el proceso mientras ocurre. En este punto es que la analítica avanzada y la IA permiten relacionar grandes volúmenes de variables y acercar información útil a operadores y responsables de planta.

Cómo funciona la inteligencia artificial dentro de una planta minera

Para que una planta pueda tomar decisiones apoyadas en IA, primero necesita saber con precisión qué ocurre en el proceso físico. Ahí entran en juegi sensores e instrumentos capaces de medir temperatura, presión, flujo, nivel, vibraciones, consumo energético, composición del material y otras variables asociadas a equipos y etapas de producción.

Esos datos llegan a sistemas de control y plataformas industriales donde pueden almacenarse, relacionarse con información histórica y analizarse. Los algoritmos trabajan sobre esa base para detectar comportamientos anormales, identificar patrones y estimar qué ajuste puede mejorar el resultado del proceso. Así, la IA agrega una capa de análisis sobre una infraestructura que ya incluye automatización, control e instrumentación.

El State of Smart Manufacturing 2026 de Rockwell Automation señala que el 34% de las operaciones industriales ya cuenta con algún grado de asistencia o aumento mediante IA. Además, la compañía proyecta que esa proporción llegue al 54% hacia 2030. El mismo estudio remarca que la tecnología empieza a dejar atrás la etapa de los pilotos para incorporarse a funciones productivas.

En minería, esta lógica puede aplicarse al procesamiento del mineral, mantenimiento, recuperación, control de calidad o gestión energética. La diferencia con respecto a un tablero convencional está en que el sistema puede analizar muchas variables a la vez y detectar relaciones que permiten actuar antes de que un problema se refleje en los indicadores finales.

Vale: el caso latinoamericano que logró un 25% más de productividad

Este modelo de operación en el que sensores, automatización e inteligencia artificial trabajan sobre el proceso en tiempo real ya tiene una aplicación concreta en América Latina. Vale, la multinacional de origen brasileño dedicada a la minería, los metales y la logística,lo implementó en Conceição 2, su planta de procesamiento de mineral de hierro ubicada en Itabira, Minas Gerais.

Durante un año y medio, Vale avanzó con una modernización orientada a eliminar cuellos de botella y mejorar el rendimiento operativo. Según un comunicado de prensa de la compañía, el proyecto incluyó más de 100 cámaras de monitoreo y la automatización de aproximadamente 7.300 instrumentos, entre nuevos dispositivos de medición y sensores. Sobre esa base, la inteligencia de datos permite controlar, gestionar y optimizar más de 400 variables a lo largo de las distintas etapas del procesamiento de mineral.

La capa de IA supervisa esas variables y realiza ajustes en tiempo real de acuerdo con las características del mineral y del producto. También se revisaron los flujos operativos para anticipar fallas y reducir el riesgo de paradas imprevistas. Vale asegura que el 100% de las decisiones operativas críticas de Conceição 2 está respaldado por sistemas expertos, lo que refleja el nivel de integración alcanzado entre datos, automatización y operación.

Como resultado, en menos de dos años de piloto, la productividad aumentó un 25%. La planta produjo 9 millones de toneladas en 2024 y quedó habilitada para alcanzar una capacidad de 11,2 millones de toneladas anuales. Además, la participación del pellet feed para reducción directa, un producto premium utilizado en procesos siderúrgicos de menor intensidad de carbono, creció un 40%.

La automatización modificó la forma de trabajar dentro de Conceição 2. En la planta hay brazos robóticos y equipos eléctricos y mecánicos que pueden operarse de forma remota desde salas de control. Para acompañar ese cambio, Vale brindó más de 2.800 horas de capacitación a 122 operadores, técnicos de instrumentación y líderes.

Centro de Operaciones Integradas de Vale en Itabira, utilizado para monitorear procesos y datos vinculados con la IA en minería.
El centro concentra información operativa en tiempo real y permite supervisar procesos mediante sistemas digitales, automatización y herramientas de análisis.

Por último, también hubo mejoras en el aprovechamiento de recursos. La incorporación de análisis en línea de la ley del mineral permite corregir la ruta de procesamiento según el material que ingresa y, en 2026, Vale reportó una reducción del 26% en el contenido promedio de hierro que termina en los residuos. A esto se suma una tasa de recirculación del 92% del agua utilizada en la planta.

Qué beneficios operativos puede generar la automatización avanzada en minería

El atractivo de estos sistemas está en su capacidad para intervenir sobre varios indicadores al mismo tiempo. Una planta que responde antes a los desvíos puede sostener una producción más estable, reducir paradas inesperadas, mejorar la recuperación del mineral y utilizar con mayor precisión energía, agua y otros insumos.

Los datos de McKinsey MineLens estiman que la innovación tecnológica aplicada a minería puede generar aumentos de entre un 12% y un 22% en el throughput (volumen procesado) y reducciones de entre un 8% y un 13% en los gastos operativos. La consultora identifica las plantas inteligentes, la analítica y la IA entre las herramientas con capacidad para mejorar productividad y anticipar problemas de mantenimiento.

Sin embargo, el impacto depende de que la tecnología esté conectada con el proceso real. Es difícil que un algoritmo aislado pueda corregir una planta si los sensores no entregan información confiable, los sistemas no están integrados o el personal no incorpora las herramientas a su trabajo cotidiano.


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