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Nvidia adelanta miles de millones de dólares a seis proveedores para asegurarse la producción de chips hasta 2028


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La compañía cerró acuerdos con fabricantes de componentes y empresas especializadas en semiconductores para ampliar su capacidad productiva. La estrategia incluye anticipos millonarios y llega en medio de una demanda de inteligencia artificial que ya supera las previsiones de fabricación para 2027.

Publicado el 29 de oct de 2026

Nicolás Della Vecchia

Jefe de redacción



Jensen Huang (Foto: Wikimedia Commons)



La carrera por la inteligencia artificial (IA) también se disputa en las fábricas de semiconductores. Nvidia anunció acuerdos con seis proveedores internacionales y comprometió miles de millones de dólares en anticipos para asegurarse capacidad de producción durante los próximos años. La compañía busca ampliar la fabricación de componentes esenciales para sus chips y responder al crecimiento de la demanda de infraestructura de IA.

Los acuerdos fueron presentados el 21 de octubre durante la conferencia GTC de Berlín e involucran a Ibiden, Samsung Electro-Mechanics, Unimicron, Amkor, Siliconware Precision Industries (SPIL) y King Yuan Electronics (KYEC). Estas empresas participan en diferentes etapas de la cadena de fabricación, desde los materiales que conectan los procesadores hasta las pruebas necesarias para comercializarlos.

La estrategia contempla desembolsos de gran magnitud. Nvidia acordó un anticipo de US$ 1.100 millones a King Yuan Electronics para reservar capacidad de pruebas en nuevas instalaciones de Estados Unidos. Además, mantiene un acuerdo con la japonesa Ibiden que incluye un adelanto de varios miles de millones de dólares para financiar la ampliación de su planta de Ono.

A diferencia de una compra tradicional de componentes, estos acuerdos permiten a Nvidia reservar capacidad productiva antes de que las nuevas instalaciones estén operativas. Los proveedores reciben recursos para expandirse, mientras que la compañía busca garantizar el acceso a los procesos industriales que necesitará para fabricar sus próximas generaciones de chips.

“Estamos en medio del mayor despliegue de infraestructura de la historia de la humanidad. La demanda es extraordinaria. La capacidad es la limitación”, sostuvo Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, durante el anuncio.

Cómo se repartirán las inversiones para fabricar más chips de IA

Aunque Nvidia diseña los procesadores que utilizan muchas de las principales plataformas de inteligencia artificial, depende de una extensa red de fabricantes para producirlos y prepararlos para su integración en servidores y centros de datos.

Entre ellos se encuentra Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), responsable de fabricar muchos de sus semiconductores. Sin embargo, obtener los chips de las fábricas no alcanza: también deben atravesar procesos de ensamblado, encapsulado, conexión y verificación antes de incorporarse a los sistemas informáticos de los clientes.

Los nuevos acuerdos buscan ampliar la capacidad en cuatro áreas de esa cadena industrial.

En primer lugar, Nvidia proyecta multiplicar por 2,5 su capacidad de suministro de sustratos durante los próximos tres años. Estos componentes funcionan como bases que permiten conectar los chips con otros elementos electrónicos. Ibiden pretende triplicar la capacidad actual de su planta japonesa de Ono, con un aumento de producción previsto a partir del primer trimestre de 2028.

A esta expansión se sumará Samsung Electro-Mechanics, que ingresará como nuevo proveedor de Nvidia y utilizará instalaciones existentes en Corea del Sur, además de impulsar mejoras y nuevas fábricas en Sejong y Busan. Unimicron, por su parte, ampliará sus operaciones en Taiwán, con capacidad adicional prevista desde el segundo trimestre de 2027.

Otro frente es el encapsulado avanzado, un proceso fundamental para integrar procesadores y memorias de alto rendimiento. En este segmento, Amkor proyecta incrementar más de un 300% su capacidad de producción de obleas con interponedores en Corea del Sur para finales de 2028. Se trata de componentes que permiten establecer conexiones entre distintas partes de un sistema de chips.

En paralelo, Nvidia espera duplicar su capacidad de pruebas de semiconductores entre 2026 y 2027. El acuerdo con King Yuan Electronics permitirá desarrollar nuevas instalaciones en Estados Unidos, cuya producción a gran escala está prevista para abril de 2027.

Finalmente, SPIL apunta a multiplicar por 15 su capacidad de fabricación de motores ópticos para mediados de 2027, con el objetivo de volver a duplicarla hacia finales de 2028. Estos dispositivos permiten transmitir información mediante señales de luz y resultan relevantes para mejorar las conexiones dentro de grandes infraestructuras de procesamiento.

Nvidia ya comprometió US$ 279.000 millones para garantizar suministros

La magnitud de estos acuerdos también aparece reflejada en los estados financieros de Nvidia.

Según su informe trimestral presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), los compromisos de suministro y capacidad productiva aumentaron de US$ 119.000 millones a US$ 279.000 millones entre dos cierres trimestrales consecutivos, hasta el 26 de julio de 2026.

Esto representa un incremento de US$ 160.000 millones en apenas tres meses. Los compromisos están relacionados principalmente con memorias y capacidad de fabricación destinada a los sistemas de infraestructura de centros de datos.

La empresa explicó en su presentación financiera que estos acuerdos buscan asegurar los componentes necesarios para satisfacer la demanda durante los próximos años, tanto de las arquitecturas actuales como de las futuras.

Los US$ 279.000 millones representan obligaciones y compromisos de suministro a futuro, no dinero que Nvidia ya haya desembolsado en su totalidad. La compañía también señala que algunos contratos pueden modificarse, reprogramarse o cancelarse bajo determinadas condiciones, aunque estos cambios pueden generar costos adicionales.

El aumento de los compromisos refleja hasta qué punto la planificación industrial se volvió relevante para el negocio de los chips de inteligencia artificial. Nvidia necesita coordinar con anticipación la disponibilidad de materiales, instalaciones y procesos productivos para responder a los pedidos que espera recibir.

China ya pide más chips de los que Nvidia podría fabricar en 2027

Mientras Nvidia prepara su capacidad industrial para los próximos años, la demanda de sus productos sigue mostrando fuertes diferencias respecto de la oferta disponible.

El 20 de octubre, Reuters informó que ByteDance, Alibaba y Tencent encargaron más de tres millones de tarjetas gráficas Nvidia RTX PRO 5500, con un valor conjunto superior a los US$ 35.000 millones, considerando un precio aproximado de US$ 11.400 por unidad.

Este modelo está diseñado para estaciones de trabajo profesionales y tiene una capacidad inferior a la de los procesadores más avanzados utilizados en grandes centros de datos. Sin embargo, es uno de los productos de Nvidia que puede comercializarse en China bajo las restricciones estadounidenses vigentes a las exportaciones tecnológicas.

Según fuentes consultadas por Reuters, los pedidos totales provenientes de clientes chinos superaron los seis millones de unidades, mientras que Nvidia podría fabricar como máximo tres millones de estas tarjetas en todo el mundo durante 2027.

La diferencia entre la demanda y la producción prevista es considerable. La empresa habría advertido a sus socios que podrían recibir solamente entre el 5% y el 10% de las cantidades solicitadas. Estas estimaciones fueron atribuidas por la agencia a personas familiarizadas con las negociaciones y no constituyen cifras de entregas confirmadas.

Parte de esta situación también responde a las prioridades de fabricación de Nvidia. De acuerdo con Reuters, la compañía prevé destinar una proporción importante de su capacidad en TSMC a Rubin, su nueva generación de procesadores para centros de datos, lo que podría limitar la producción de modelos como la RTX PRO 5500.

Para las compañías tecnológicas chinas, estas dificultades representan un obstáculo adicional a las restricciones comerciales impuestas por Washington. Para Nvidia, muestran el desafío de distribuir recursos industriales limitados entre distintos productos, clientes y mercados.

La estrategia de Nvidia para sostener el crecimiento de su negocio

Los acuerdos con los seis proveedores muestran cómo Nvidia está utilizando sus recursos financieros para ampliar la capacidad de una cadena de suministro que depende de fabricantes distribuidos en Asia y Estados Unidos.

El esquema permite que empresas especializadas en diferentes etapas de producción inviertan en instalaciones y equipamiento con compromisos comerciales previamente establecidos. Para Nvidia, el objetivo es reducir el riesgo de que la falta de componentes o capacidad industrial retrase la entrega de sus sistemas de inteligencia artificial.

La estrategia también supone compromisos financieros relevantes. En su documentación ante la SEC, Nvidia reconoce que las dificultades para equilibrar oferta y demanda pueden provocar retrasos, mayores costos y variaciones en sus resultados. También advierte que los clientes podrían postergar la adquisición de nuevas arquitecturas tecnológicas.

Con ampliaciones previstas entre 2027 y 2028, la compañía está tomando decisiones de suministro con varios años de anticipación. Los acuerdos buscan garantizar que sus proveedores puedan acompañar el desarrollo de las próximas generaciones de hardware, mientras la construcción de centros de datos y la incorporación de sistemas de inteligencia artificial continúan impulsando la demanda mundial de capacidad de procesamiento.


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