Con una inversión inicial casi nula, Javier Cohen Kichik y Ariel Kuperman crearon Winbuild, una startup argentina que desarrolló tecnología para la comercialización de proyectos inmobiliarios. En apenas 12 meses, la empresa superó los 100 clientes, participó en más de 400 proyectos y ahora proyecta cerrar 2026 con una facturación de US$ 750.000.
La compañía ofrece una plataforma que reúne showrooms virtuales, un CRM especializado, páginas de venta, integración con WhatsApp y Meta, control de unidades y herramientas para inmobiliarias. Su objetivo consiste en reemplazar procesos que todavía dependen de planillas de Excel, archivos PDF, renders aislados y datos enviados por distintos canales.
Los fundadores se conocen desde chicos, cuando compartían actividades en un club. Sus recorridos profesionales siguieron caminos diferentes, aunque esa combinación resultó central para el nacimiento del proyecto.
Kuperman es ingeniero industrial y trabajó durante más de una década en el sector productivo. Ocupó puestos gerenciales y lideró equipos de hasta 350 personas. Luego ingresó al sector tecnológico, donde se especializó en productos digitales y experiencias inmersivas. También es maestro mayor de obras, una formación que lo acercó al negocio de la construcción.
Cohen Kichik acumuló experiencia en emprendimientos tecnológicos. Hace más de diez años fundó Buenos Aires Delivery, una de las primeras plataformas argentinas de pedidos de comida por internet, cuando la mayoría de las operaciones todavía se concretaba por teléfono. El negocio creció y luego fue adquirido por Delivery Hero.
“Yo tenía el conocimiento sobre experiencias inmersivas y tecnología aplicada a la arquitectura. La pata que me faltaba era alguien con experiencia en startups y escalamiento. Ahí apareció Javi”, recordó Kuperman.
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La oportunidad que detectaron en el real estate
La idea surgió tras analizar la forma en que las desarrolladoras vendían unidades de pozo. En muchos casos, la información comercial aparecía repartida entre brochures, planos, listas de precios, renders y mensajes de WhatsApp. Esa fragmentación complicaba el trabajo de los equipos de venta y aumentaba las dudas de los compradores.
El primer producto de Winbuild fue un showroom virtual inmersivo que permite recorrer un edificio antes de que la obra esté terminada. Allí, los usuarios pueden explorar unidades, comparar departamentos, consultar precios, verificar la disponibilidad y conocer las vistas futuras.
Los emprendedores financiaron los primeros pasos con su trabajo y desarrollaron la tecnología dentro de la empresa. Más tarde, recibieron una inversión de Eitan Silberstein, socio de la desarrolladora Bluegrey, que ya utilizaba el servicio.
“Arrancamos prácticamente con cero inversión. Lo que pusimos fue insignificante. Pero desde el primer día la empresa fue rentable”, aseguró Cohen Kichik.
La startup prepara ahora su primera ronda formal de inversión. El capital permitirá acelerar la expansión regional, ampliar el equipo y fortalecer el desarrollo de nuevos productos.
La cartera ya incluye compañías como Martín Pinus, Portland, Red Suma, Rosbaco, Root y Korn. Además, Winbuild cuenta con 25 empleados y colaboradores externos. Para 2027, sus fundadores esperan multiplicar por cuatro la facturación prevista para este año.
Una plataforma que busca reunir toda la operación comercial
El showroom virtual abrió la puerta, pero la empresa amplió rápidamente su oferta. “El showroom es el producto que genera el efecto ‘wow’, pero entendimos rápidamente que eso por sí solo no construye una compañía sólida. El showroom es el comienzo”, sostuvo Cohen Kichik.
La plataforma incorporó un CRM para desarrolladoras, páginas autoadministrables, integración con canales digitales, seguimiento de obra, control de unidades y un módulo para brokers e inmobiliarias.
Cada cliente dispone de un panel propio para actualizar precios, modificar la disponibilidad de los departamentos, cargar datos comerciales y gestionar contactos. Las desarrolladoras también pueden habilitar el acceso a las inmobiliarias que venden sus proyectos.

“Nosotros no somos una agencia de showrooms. Somos una empresa de tecnología. Lo que hacemos es envolver a las desarrolladoras en una capa comercial tecnológica que antes no tenían”, explicó Kuperman.
Según mediciones realizadas entre sus clientes, la herramienta puede mejorar cerca de 30% la tasa de cierre. La empresa atribuye ese resultado a una mayor claridad en la información, la actualización de precios en tiempo real y la llegada de consultas con más posibilidades de compra.
La expansión ya comenzó fuera de la Argentina. Winbuild ingresó en Perú, donde trabaja con 15 firmas, y sumó clientes en Uruguay y Paraguay. También estudia oportunidades en otros países de América Latina y en el mercado latino de Estados Unidos.
“Queremos ser la fuente de confianza para nuestros clientes. Que toda la información comercial viva dentro de nuestra plataforma y les saque dolores de cabeza”, afirmó Cohen Kichik.








