En los bancos de suplentes del fútbol de elite, la inteligencia artificial ya dejó de ser una promesa de laboratorio. Los técnicos la usan durante los partidos para detectar cambios tácticos, revisar jugadas con video sincronizado, medir el desgaste físico y recibir alertas que pueden modificar una decisión en pleno juego.
La Selección de Estados Unidos lo mostró en su estreno en el Mundial 2026, donde arrancó con una victoria por 4 a 1 y, a la vez, estrenó una herramienta inédita para un seleccionado nacional. El equipo de Mauricio Pochettino incorporó Sportian Performance, la plataforma de análisis creada por Sportian, la empresa formada por Globant y LALIGA.
El sistema funciona como una sala de análisis portátil para el cuerpo técnico. En lugar de esperar al cierre del partido para revisar datos, el staff recibe información casi inmediata en tablets, con imágenes y métricas que ayudan a interpretar qué ocurre en la cancha.
La tecnología reúne tres fuentes de información. Por un lado, toma datos del seguimiento óptico a través de 19 cámaras ubicadas en los estadios. Además, registra acciones del juego, como pases, remates, recuperaciones y pérdidas. También suma datos biométricos que llegan desde dispositivos GPS usados por los futbolistas.
Con ese flujo, Sportian Performance procesa más de 3,5 millones de puntos de datos por partido. La plataforma calcula más de 6.400 métricas por encuentro y entrega más de 600 indicadores en vivo, siempre asociados a video para que el análisis no quede aislado de la jugada.
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El banco también lee el partido con datos
La diferencia frente al videoanálisis tradicional está en la velocidad y en la integración. Un analista puede detectar si el rival cambió el sistema táctico, si una línea defensiva quedó demasiado lejos del mediocampo o si un jugador perdió intensidad en los sprints. Esa información llega durante el partido y puede influir en un cambio, una corrección táctica o una charla de entretiempo.
Pochettino sumó esta herramienta para la preparación de Estados Unidos en una Copa del Mundo que el país disputa como local. La decisión apunta a reducir el margen de intuición pura y sumar evidencia para leer un partido que cambia minuto a minuto.
La plataforma también permite buscar jugadas específicas mediante comandos de voz o texto. Ese punto resulta valioso para el entretiempo, cuando los cuerpos técnicos necesitan encontrar una acción concreta y mostrarla sin perder minutos.

Para Sportian, el salto a una selección nacional amplía un negocio que ya tenía presencia fuerte en clubes y ligas. La herramienta se usa en los 42 clubes profesionales de LALIGA, en la Belgian Pro League y en más de 50 organizaciones deportivas a nivel global.
Globant y LALIGA empujan un nuevo negocio deportivo
El origen de la plataforma está vinculado con Mediacoach, el sistema que ya usa el fútbol profesional español. Esa experiencia sirvió como base para crear una solución que combina datos, video e IA dentro de un mismo espacio de trabajo para entrenadores, analistas y preparadores físicos.
En el campeonato belga, el sistema procesa cerca de 2,7 millones de datos por jornada. A lo largo de una temporada completa, puede producir más de 112.000 informes analíticos, entre reportes previos, análisis durante los partidos y estudios posteriores.
El interés de los equipos por este tipo de herramientas refleja un cambio profundo en la industria. La ventaja competitiva ya no depende únicamente del talento de los jugadores o de la lectura del entrenador. También pesa la capacidad para convertir millones de datos en decisiones simples, rápidas y útiles.
En el caso de Estados Unidos, la apuesta tecnológica suma valor deportivo y comercial. El anfitrión del Mundial 2026 busca competir con una estructura que combina preparación física, análisis táctico, video e inteligencia artificial. El banco de suplentes ya no mira solo la cancha. También mira los datos.







