Modernización hotelera

Wi-Fi 7 en hoteles: ¿inversión necesaria o gasto prematuro?



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La calidad de la conexión ya condiciona la experiencia del huésped y buena parte de la operación diaria. El salto tecnológico promete mejoras concretas, aunque su conveniencia depende de la red disponible y del plazo previsto para renovar el equipamiento.

Publicado el 24 de jul de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



Comparación entre Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7 en hoteles, con puntos de acceso, dispositivos conectados, cableado y costos de infraestructura.
La migración a Wi-Fi 7 en hoteles promete mayor capacidad, aunque exige evaluar si la red interna y el presupuesto justifican el cambio. (Foto: creada con IA)

La discusión tecnológica que ganó fuerza durante 2026 no admite una respuesta única. Para la mayoría de los hoteles pequeños y medianos, Wi-Fi 6 todavía ofrece capacidad suficiente, amplia compatibilidad y una relación favorable entre costo y rendimiento. Wi-Fi 7, en cambio, puede justificar la inversión en propiedades nuevas, centros de convenciones, complejos de gran tamaño y establecimientos con una alta concentración de dispositivos.

El punto central no pasa por determinar qué tecnología es superior. Wi-Fi 7 supera a su antecesora en velocidad, latencia y gestión de conexiones simultáneas. La verdadera pregunta consiste en saber si un hotel podrá aprovechar esas ventajas en los próximos años o si pagará por una capacidad que sus huéspedes, su conexión a internet y su red interna todavía no pueden utilizar.

La conectividad dejó de limitarse al acceso de los pasajeros. También incluye sistemas de gestión hotelera, cerraduras inteligentes, cámaras de seguridad, televisores, terminales de pago, sensores, tabletas y herramientas internas para el personal. Una falla impacta en la experiencia del huésped, pero también afecta la operación diaria y la reputación digital del establecimiento.

Huéspedes conectados con notebooks, celulares y tabletas en el lobby de un hotel con recepción al fondo.
En los espacios comunes, Wi-Fi 7 en hoteles puede mejorar la respuesta de la red cuando muchos huéspedes usan distintos dispositivos al mismo tiempo. (Foto: creada con IA)

Según datos reunidos por Liveport, el 84% de los huéspedes considera al Wi-Fi como el factor tecnológico más importante al elegir un hotel. Más del 90% espera una conexión gratuita y confiable, mientras que los problemas de internet aparecen en las reseñas con una frecuencia tres veces mayor que las críticas sobre la decoración o la calidad de las habitaciones.

La ventaja técnica existe, pero no alcanza por sí sola

Wi-Fi 6 fue diseñado para espacios con muchos dispositivos conectados simultáneamente. Esa característica resulta especialmente útil en vestíbulos, restaurantes, salones de eventos y áreas comunes. Con una planificación adecuada, cada punto de acceso puede atender entre 60 y 75 dispositivos, una capacidad suficiente para una parte importante del mercado hotelero.

Wi-Fi 7 eleva el máximo teórico de velocidad de 9,6 Gbps a 46 Gbps, duplica el ancho de los canales y permite que un dispositivo utilice varias bandas de frecuencia de forma simultánea. Esta función, conocida como operación multienlace, reduce la congestión y la demora en la transmisión de datos.

Sin embargo, la experiencia real depende de toda la cadena tecnológica. Un punto de acceso de última generación pierde buena parte de su utilidad cuando el hotel dispone de una conexión a internet de 100 Mbps o 1 Gbps, utiliza cableado antiguo o cuenta con conmutadores que admiten únicamente velocidades básicas.

La compatibilidad de los equipos de los huéspedes también limita el beneficio inmediato. A comienzos de 2026, apenas entre el 5% y el 10% de los dispositivos utilizados en redes empresariales admitían Wi-Fi 7, según el material analizado. Los nuevos puntos de acceso funcionan con teléfonos y computadoras anteriores, aunque esos equipos no pueden aprovechar las mejoras principales del estándar.

Punto de acceso inalámbrico instalado en el techo del pasillo de un hotel para distribuir la señal entre las habitaciones.
Una cobertura eficiente de Wi-Fi 7 en hoteles depende de la ubicación de los equipos y del diseño de la red en cada piso. (Foto: creada con IA)

Las proyecciones citadas estiman que más de la mitad de los dispositivos de los huéspedes podrían incorporar esta tecnología a comienzos de 2027. Hasta que esa adopción alcance una escala mayor, muchos hoteles pagarían por prestaciones que permanecerían sin uso durante una parte del ciclo de inversión.

El costo total define la ecuación

El precio del punto de acceso representa apenas una parte del presupuesto. Los equipos empresariales con Wi-Fi 7 cuestan, en términos generales, entre un 40% y un 60% más que sus equivalentes con Wi-Fi 6. Para un hotel de 100 habitaciones, la diferencia puede crecer con rapidez.

El material aportado estima un costo de entre US$ 250 y US$ 400 por punto de acceso empresarial con Wi‑Fi 6. En Wi-Fi 7, el precio se ubica entre US$ 400 y US$ 650 o más. A eso se suman las licencias, la instalación, el mantenimiento y los posibles cambios en la infraestructura interna.

Para aprovechar el potencial de Wi-Fi 7, la propiedad puede requerir conexiones de 2,5 Gbps, 5 Gbps o 10 Gbps entre los puntos de acceso y la red central. Esa exigencia suele obligar a revisar los servicios con el proveedor de internet. Un hotel con Ethernet de un gigabit tendrá un cuello de botella aunque instale los equipos inalámbricos más avanzados.

La ecuación cambia en construcciones nuevas o en reformas profundas. Cuando la obra ya incluye cableado de alta capacidad, fibra y la renovación completa de los sistemas tecnológicos, el costo adicional del Wi-Fi 7 pierde peso dentro del presupuesto general. También existen equipos de pared basados en TIP OpenWiFi, cuyos precios se acercan a los de ciertas soluciones empresariales con Wi‑Fi 6.

Técnico configura conmutadores y cableado Ethernet para la infraestructura de Wi-Fi 7 en hoteles.
Detrás de Wi-Fi 7 en hoteles hay una red física que debe soportar mayor velocidad, más dispositivos y conexiones multigigabit. (Foto: Canva)

Para propiedades que todavía operan con Wi‑Fi 5, postergar toda actualización puede resultar más costoso que optar por una tecnología intermedia. Liveport informó de reducciones entre el 90% y el 97% en incidentes vinculados a la conectividad tras una renovación. La empresa también estimó que una actualización a Wi‑Fi 6 puede recuperar su inversión en un plazo de 18 a 24 meses, gracias al ahorro operativo y a una mejor respuesta de los huéspedes.

Qué hoteles deberían dar el salto en 2026

Wi-Fi 7 tiene más sentido en hoteles nuevos, complejos de lujo, establecimientos con fibra multigigabit y propiedades que proyectan conservar la infraestructura entre siete y diez años. También puede resultar conveniente en centros de convenciones, espacios de coworking y salones que concentran cientos de teléfonos, computadoras y equipos conectados.

Los hoteles orientados a viajeros corporativos pueden encontrar otra razón para anticipar la migración. Ese público suele renovar sus dispositivos con mayor frecuencia, utiliza videollamadas, servicios en la nube y transferencias pesadas, y exige menor latencia durante reuniones y eventos.

Para hoteles pequeños, hosterías y propiedades con pocas conexiones por habitación, Wi‑Fi 6 sigue siendo una alternativa sólida. Su tecnología cuenta con amplia compatibilidad, precios más competitivos y capacidad suficiente para streaming, videollamadas, redes sociales y tareas administrativas.

Una tercera vía consiste en combinar ambos estándares. El hotel puede instalar Wi-Fi 7 en el vestíbulo, el centro de convenciones y las áreas de alta demanda, mientras mantiene Wi-Fi 6 en las habitaciones donde suelen conectarse entre uno y tres dispositivos. Esa distribución reduce el desembolso inicial y concentra la inversión en los sectores que realmente necesitan mayor capacidad.


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