Robótica avanzada

La startup china de US$3 mil millones que produce manos robóticas en masa



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Con cuatro fábricas y seis modelos, Linkerbot busca llevar su capacidad a 100.000 unidades anuales y reducir drásticamente el costo de uno de los componentes más caros de los humanoides.

Publicado el 25 de ago de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



CEO de Linkerbot sobre un escenario durante una presentación vinculada con robótica y tecnología.
El CEO de Linkerbot durante una presentación de la compañía. La startup china fabrica manos robóticas de cinco dedos y alcanzó una valuación de US$3.000 millones. (Foto: X de Linkerbot)

En apenas tres años, Linkerbot pasó de financiar sus primeros desarrollos con el dinero de sus fundadores a convertirse en una de las startups más valiosas de la robótica china. La compañía de Pekín fabrica manos robóticas de cinco dedos para robots humanoides e industriales y, tras una ronda Serie B+ cerrada en abril, alcanzó una valuación de US$3.000 millones.

La empresa busca ahora multiplicar su capacidad de fabricación. Con cuatro plantas en China y una nueva línea de producción inaugurada en Pekín, Linkerbot tiene como objetivo fabricar 100.000 manos robóticas por año durante los próximos años. La escala constituye una de las claves de su estrategia para reducir costos en un componente que todavía figura entre los más caros de un robot humanoide.

Linkerbot fue cofundada en 2023 por Alex Zhou, su presidente y CEO. El empresario conserva una participación del 31%, que eleva su patrimonio estimado a US$920 millones. Después de la última ronda de financiación, Zhou inició otro proceso para obtener una valuación de US$6.000 millones.

El negocio detrás de las manos robóticas

La compañía fabrica seis modelos. Sus precios van de 6.666 yuanes, unos US$980, a 99.999 yuanes, cerca de US$14.700. El modelo 06, el más barato, dobla los cinco dedos para agarrar objetos grandes, como un teléfono. En el otro extremo aparece el L30, con nudillos y dedos que se mueven de forma independiente y permiten realizar trabajos de mayor precisión, como tomar tornillos pequeños con pinzas.

Linkerbot L30 | The Apex of Dexterity: 22 DOF Tendon-Driven Biomimetic Hand

El producto más vendido es el L20, que cuesta 49.999 yuanes (US$7.400). Puede sostener objetos del tamaño de un vaso de agua, apretar tornillos y destapar botellas. El desarrollo de movimientos de ese tipo exige la coordinación de motores, cables y sensores capaces de regular la fuerza que ejerce cada dedo.

Uno de los principales desafíos técnicos consiste en reproducir la capacidad de una mano humana para controlar movimientos, adaptar el agarre y recibir información sensorial. Los sensores instalados en las puntas de los dedos permiten determinar la presión necesaria para manipular objetos delicados. Esa precisión resulta indispensable, por ejemplo, para tomar un huevo sin romperlo o ajustar un tornillo sin ejercer demasiada fuerza.

En ese terreno, Linkerbot compite con fabricantes chinos e internacionales. La firma Sharpa, con sede en Singapur, desarrolló su mano Wave, capaz de pelar una manzana. Su precio informado ronda los US$50.000 por unidad. Shadow Robot, con sede en Londres, vende uno de sus modelos más avanzados por 110.000 euros, unos US$125.000. El L30 de Linkerbot cuesta alrededor de US$14.700.

La diferencia de precio se debe, en parte, al modelo industrial de la compañía china. Linkerbot fabrica internamente casi todos sus componentes, una decisión que le permite controlar una mayor parte de la cadena de suministro y reducir costos. También puede modificar piezas y procesos con mayor rapidez.

La apuesta por producir 100.000 unidades al año

La empresa pretende llevar esa ventaja mucho más lejos. Según sus propias estimaciones, la producción a gran escala podría reducir el costo del hardware a menos de US$100 por par de manos robóticas en tres años. En China, el costo promedio actual ronda los US$1.200 por par, mientras que el promedio mundial alcanza unos US$6.000, de acuerdo con datos de BofA Global Research incluidos en la información difundida sobre la compañía.

Mano robótica de Linkerbot montada en un brazo mecánico que manipula una herramienta sobre una mesa con tornillos.
Las manos robóticas de Linkerbot combinan motores y sensores para ejecutar tareas de precisión, como ajustar tornillos y manipular objetos pequeños. (Foto: LinkedIn de Linkerbot)

El mercado chino también atraviesa una fuerte expansión. TF Securities calculó que hay más de dos docenas de compañías chinas dedicadas a fabricar manos robóticas. Gaogong Industry Research Institute proyectó que los envíos en China podrían alcanzar 70.000 unidades al cierre del año y llegar a 430.000 unidades anuales en 2030.

Linkerbot ya ocupó el segundo puesto entre los fabricantes chinos de manos robóticas por volumen de envíos en el último año, detrás de Inspire Robots. Sus clientes incluyen fabricantes de robots humanoides, universidades y grandes compañías internacionales. La empresa mencionó, entre ellas, a Stanford, Tsinghua, Samsung y Siemens, aunque no publicó sus cifras financieras.

La demanda también proviene de fábricas chinas que buscan automatizar tareas ante el envejecimiento de la población y una eventual escasez de trabajadores. Qianweiyangchu Food, con sede en Shenzhen, anunció en julio planes para usar manos de Linkerbot en una nueva línea automatizada para producir comidas congeladas y preenvasadas.

La competencia, sin embargo, es amplia. AgiBot comercializa su OmniHand por US$2.200, mientras que Inspire Robots ofrece un modelo básico por US$2.700. En JD.com pueden encontrarse manos robóticas de decenas de fabricantes con precios que van de US$445 a US$14.800, según sus prestaciones.

Inteligencia artificial y software para ganar terreno

Frente a esa presión, Linkerbot también apuesta por el software. La compañía desarrolló LinkerSkillNet, una base de datos propia con más de 500 habilidades para manos robóticas. Ahí almacena movimientos que permiten cortar verduras, enhebrar una aguja, preparar empanadas o tocar instrumentos musicales.

Linkerbot L6 | 11 DOF Hand: The Preferred Choice for Lab Experiments & Frontier Research

Para recopilar esa información, sus empleados utilizan guantes que registran los movimientos. Los datos después se transforman en bloques de código asociados a acciones específicas, como doblar un dedo. La combinación de esos bloques permite construir secuencias más complejas.

La startup también trabaja en Linker Genesis, un modelo de inteligencia artificial que permite controlar las manos mediante comandos de voz. Zhou planea duplicar la cantidad de empleados y alcanzar los 1.000 a fin de año. La mitad de las nuevas incorporaciones estará vinculada a la investigación en IA.

El crecimiento internacional podría enfrentar obstáculos. En medio de la disputa tecnológica entre Estados Unidos y China, el gobierno de Donald Trump prohibió a fines de julio la importación de robots humanoides e inversores de potencia. Según Linkerbot, esa restricción no incluye a los fabricantes de manos robóticas y no afectó su relación con los clientes estadounidenses. La posibilidad de aranceles futuros, sin embargo, podría elevar sus costos de acceso a ese mercado.

Mientras aumenta la escala de fabricación, Linkerbot ya dio otro paso en la automatización de sus propias plantas. En julio presentó el O30, un modelo capaz de ensamblar manos robóticas sin intervención humana. Con esa tecnología, la startup busca convertir una de las piezas más complejas y costosas de los robots humanoides en un componente producido a gran escala y a una fracción de su precio actual.


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