Programación con IA

La historia de Cursor, la startup que SpaceX acaba de comprar por US$ 60.000 millones



Dirección copiada

La compañía de Elon Musk pagó US$ 60.000 millones en acciones por Anysphere, la creadora de Cursor, una herramienta de programación con inteligencia artificial que ya usan millones de desarrolladores y que puede darle a Grok una vía directa para competir con OpenAI y Anthropic.

Publicado el 17 de jun de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



Cofundadores de Cursor.
Cofundadores de Cursor.

SpaceX concretó la mayor adquisición de una startup respaldada por capital de riesgo de la historia. La compañía ejerció su opción de compra sobre Anysphere, la empresa matriz de Cursor, en una operación íntegramente en acciones valuada en US$ 60.000 millones.

El acuerdo se cerraría en el tercer trimestre y colocaría a una empresa conocida por sus cohetes en el centro de la disputa por la programación con inteligencia artificial.

SpaceX busca fortalecer su apuesta en IA después de absorber xAI en febrero. Grok, el modelo asociado al ecosistema de Musk, tuvo dificultades para ingresar al grupo de modelos más avanzados, una categoría dominada por Claude, de Anthropic, y por la línea GPT, de OpenAI.

En ese mapa, Cursor aparece como una pieza clave. Durante los últimos meses, SpaceXAI y la startup trabajaron en conjunto en el entrenamiento de un modelo que se integrará a Cursor y a Grok Build. Esa vía le daría a la unidad de IA de Musk acceso a millones de desarrolladores profesionales y a un producto que ya forma parte del trabajo diario de equipos técnicos.

Cuatro fundadores formados en el MIT

La historia de Cursor empezó en 2022, cuando cuatro amigos que se conocieron en el MIT decidieron crear una compañía de software. Todos tenían menos de 30 años y habían sido reconocidos por el ranking Forbes 30 Under 30, una señal temprana del perfil técnico y emprendedor del grupo.

Imagen ilustrativa de programación.
Los primeros intentos de Cursos no estuvieron ligados a la programación.

El primer intento del equipo no estuvo vinculado con la programación. Los fundadores comenzaron con modelos de inteligencia artificial para programas de diseño asistido por computadora, pensados para ingenieros mecánicos. El proyecto perdió fuerza por la falta de experiencia del grupo en ese campo, así que decidieron concentrarse en un terreno que conocían mejor, la ingeniería de software.

De ese cambio nació Cursor, un editor de código impulsado por inteligencia artificial. Su objetivo era crear un producto capaz de ayudar a escribir, editar y corregir código con mayor velocidad, sin obligar a los desarrolladores a modificar por completo su forma de trabajo.

El crecimiento de la startup fue exponencial. Cursor, único producto de Anysphere, ya es utilizado por millones de desarrolladores y por integrantes de unos 50.000 equipos en empresas como Nvidia, Adobe, Uber, Shopify y PayPal.

En 2025, la empresa recaudó en total US$ 3.380 millones de firmas de capital de riesgo como Accel, Thrive Capital, Coatue, Andreessen Horowitz y DST Global. A comienzos de este año, sus ingresos recurrentes anuales pasaron de US$ 1 millón en 2023 a US$ 100 millones en apenas 12 meses, una señal de tracción poco común incluso dentro del sector tecnológico.

La venta a SpaceX corona esa carrera meteórica. Cursor nació como una herramienta para programadores y terminó en el centro de la estrategia de IA de una de las empresas más influyentes de Elon Musk. La operación por US$ 60.000 millones muestra hasta qué punto el software de programación con IA ya no es un nicho técnico, sino una pieza decisiva dentro de la competencia global por los modelos, los usuarios y la distribución.

Elon Musk, CEO y founder de SpaceX.
Elon Musk, CEO y founder de SpaceX.

Ese desempeño explica por qué una empresa como SpaceX decidió pagar US$ 60.000 millones en acciones. De esta forma, la compañía de Musk suma una herramienta con usuarios reales, ingresos fuertes y presencia diaria dentro de equipos de software de grandes compañías.

El producto que captó la atención de Musk

Cursor permite que los ingenieros utilicen modelos de OpenAI, Anthropic, Google y xAI para escribir y editar fragmentos completos de código. También ayuda a detectar errores y corregirlos, una tarea central para los equipos que trabajan sobre bases de código complejas.

En octubre del año pasado, la startup presentó Composer, su propio modelo entrenado para generar código con mayor rapidez. Esa herramienta también automatiza tareas como la edición de archivos y la gestión de bases de código. Su desarrollo podría reducir la dependencia de Cursor frente a modelos de terceros, cuyo costo de implementación resulta extremadamente alto.

Cohete de SpaceX minutos antes de su lanzamiento.
SpaceX decidió pagar US$60 millones por Cursor.

La autonomía tecnológica de Cursor aparece como un factor relevante en la compra. Si la empresa logra potenciar sus propios modelos, SpaceX podría sumar una capa de IA para programación con menor dependencia de proveedores externos. A la vez, el vínculo con Grok Build le daría a Musk un canal directo hacia desarrolladores profesionales.

El recorrido de sus fundadores

Michael Truell, director ejecutivo de Cursor, empezó a programar cuando era muy chico. En la secundaria creó Halite, un juego de programación en el que miles de usuarios controlaban bots mediante distintos lenguajes.

Más tarde, Truell hizo prácticas en Octant, una empresa de descubrimiento de fármacos, donde trabajó en química computacional. También pasó por Google, donde entrenó modelos de recomendación de noticias. Su talento llamó la atención de Ali Partovi, uno de los primeros inversores de Facebook, después de completar en tiempo récord una prueba de programación escrita a mano.

Ese episodio le abrió la puerta a Neo, un programa de formación para startups que identifica talento universitario, lo guía, lo conecta con referentes de Silicon Valley e invierte en sus proyectos. Aman Sanger, también de 25 años, formó parte del mismo programa.

Sualeh Asif, de 25 años y nacido en Karachi, Pakistán, representó a su país en la Olimpiada Internacional de Matemáticas. Arvid Lunnemark también fue campeón en esa competencia. Lunnemark dejó Anysphere en octubre de 2025 y lanzó Integrous Research, una startup orientada al desarrollo de sistemas para una “IA más segura”, según sus documentos de constitución.

Artículos relacionados