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Silicon Valley les dijo que no 45 veces: hoy su startup vale más de US$1.200 millones



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Tras recibir 45 rechazos de inversores, Jon Wang y Jeff Liu cerraron una ronda de US$120 millones para Assort Health, la startup que usa inteligencia artificial para ordenar citas médicas.

Publicado el 24 de jun de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



Los cofundadores de Assort Health, Jeff Liu (izquierda) y Jon Wang.

Los inversores les dijeron que no 45 veces. Hoy, Jon Wang y Jeff Liu, cofundadores de Assort Health, dirigen una startup que vale más de US$1.200 millones y que acaba de cerrar una nueva ronda por US$120 millones, liderada por Menlo Ventures. La compañía desarrolló un asistente de voz con inteligencia artificial que atiende llamadas de pacientes y organiza citas médicas, un problema cotidiano que consume tiempo, dinero y paciencia en el sistema de salud.

La historia llamó la atención de Silicon Valley por la velocidad del salto. En apenas 14 meses, Assort obtuvo tres rondas de capital de riesgo y reunió fondos por US$222 millones, entre ellos Lightspeed, First Round, Chemistry y Menlo Ventures. La nueva valuación implicó un aumento superior al 70% respecto de los US$700 millones que la empresa alcanzó en septiembre pasado.

El producto de Assort Health trabaja sobre una tarea que parece menor hasta que falla. Cuando un paciente llama y nadie contesta, puede abandonar la atención. Cuando un consultorio asigna mal una derivación, pierde tiempo clínico y administrativo. Cuando una persona no completa documentación o falta al turno, la clínica resigna capacidad. La herramienta creada por Wang y Liu revisa calendarios, identifica disponibilidad, cruza reglas internas de cada especialidad y asigna el turno según la necesidad del paciente.

La compañía ya trabaja con cerca de 15.000 médicos, en especialidades como ortopedia, dermatología y urología. Según datos de la empresa, su sistema procesó 190 millones de interacciones con pacientes. Forbes estimó que sus ingresos anuales superan los US$30 millones, mientras que Assort sostuvo que la facturación se multiplicó por 20 en los últimos 15 meses. Además, la firma afirmó que sus agentes redujeron un 75% los tiempos de espera telefónica y que apenas el 5% de quienes llaman corta la comunicación cuando los atiende la tecnología.

Healthcare That Remembers | Assort Health

La puesta en escena de sus fundadores también aportó identidad. Wang y Liu adoptaron sombreros de vaquero como sello propio, incluso en reuniones con inversores. La imagen resultó funcional para una empresa que vende orden en uno de los sectores más fragmentados de Estados Unidos.

El problema que transformaron en negocio

Concertar una cita médica exige más que mirar una agenda. Cada consultorio maneja reglas específicas, criterios por especialidad, tipos de consulta, tiempos mínimos y requisitos previos. En ortopedia, por ejemplo, un médico deportivo y un cirujano de mano no atienden los mismos casos. Esa complejidad fue el punto de entrada elegido por Assort cuando la empresa empezó a operar en 2023, con sede en San Francisco.

JP Sanday, socio de Menlo Ventures, destacó que la agenda médica depende de normas que a menudo quedan consignadas en manuales internos o en la memoria del personal administrativo. Su lectura explica por qué el producto atrajo capital. Si una herramienta interpreta bien esas reglas y asigna turnos con precisión, el consultorio gana eficiencia y el paciente recibe una respuesta sin pasar por esperas interminables.

El modelo ya se expandió más allá de la reserva de turnos. Assort trabaja sobre llamadas de seguimiento, reprogramaciones, gestión de documentos y facturación. La próxima etapa apunta a que el sistema recuerde al paciente en cada interacción, para que no deba repetir antecedentes, solicitudes o datos básicos cada vez que se comunica. La compañía indicó que US$70 millones de la ronda reciente irán a esa tecnología, con lanzamiento previsto para el tercer trimestre.

Los cofundadores de Assort Health, Jeff Liu (izquierda) y Jon Wang.

La trayectoria personal de los fundadores ayuda a entender la apuesta. Liu, de 29 años, creció en el norte de Virginia, quiso ser piloto de combate y trabajó como voluntario en un hospital local. Estudió en Duke con idea inicial de seguir medicina, pero luego pasó a informática. Antes de Assort, trabajó en Athelas, una empresa valuada en US$7.000 millones, donde lideró ingeniería de producto y desarrolló sistemas de transcripción automática para convertir conversaciones clínicas en notas médicas.

Wang, también de 29 años, creció en Minnesota, hijo de un médico inmigrante. Inició estudios de medicina en UCSF, pero dejó ese camino para crear empresas tras publicar siete trabajos sobre inteligencia artificial y salud. Cofundó Shimmer, una startup respaldada por Y Combinator orientada a salud mental preventiva, y luego fue jefe de gabinete en Elemy, una firma dedicada al autismo. Ambos se conocieron por medio de un inversor y lanzaron Assort en enero de 2023.

Del rechazo al interés de los grandes fondos

El primer capital no llegó fácil. Los fundadores contactaron a unos 45 inversores antes de cerrar una ronda inicial por US$3,5 millones, liderada por Quiet Capital en marzo de 2024. Liu recordó que la mayoría no creyó en el proyecto, incluso el inversor que los presentó. Poco más de un año después, esa misma idea atrajo a algunos de los fondos más relevantes del ecosistema tecnológico.

El caso de MDCS Dermatology, una clínica con sedes en Nueva York y Nueva Jersey, muestra por qué el producto ganó tracción. La doctora Parinita Amin, directora ejecutiva del grupo, buscaba ordenar la agenda de una operación con 33 profesionales y 120.000 visitas anuales. Tras evaluar proveedores, eligió una implementación gradual de Assort por temor a que la tecnología no rindiera como prometía.

El resultado cambió esa percepción. Según Amin, las citas aumentaron más del 20%, en parte porque la clínica sumó más profesionales y captó pacientes que antes podían perderse por falta de respuesta durante el fin de semana. La ejecutiva dijo que, al comparar con el esquema anterior, el equipo no quiso volver atrás. Para una clínica, cada llamado perdido puede implicar una consulta menos, menos ingresos y peor experiencia para el paciente.

La competencia ya tomó nota. El mercado de IA para salud sumó jugadores como EliseAI, respaldada por Andreessen Horowitz y valuada en US$2.200 millones. Wang aceptó que la llegada de más empresas prueba que existe una demanda real. Su deseo, resumido con ironía, fue que el gran derrotado sea el teléfono fijo, símbolo de un sistema que todavía depende de esperas, internos ocupados y mensajes que nadie devuelve.

Assort ingresó en la lista Forbes Next Billion-Dollar Startups 2025 y sus fundadores fueron incluidos luego en Forbes 30 Under 30 2026. Pero el dato que mejor resume su avance no está en una lista, sino en la distancia que recorrieron entre aquellos 45 rechazos y la valuación actual. En un sector donde conseguir un turno puede ser una pesadilla, Wang y Liu encontraron un negocio de más de US$1.200 millones al atender una llamada que casi nadie quería atender.

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