Trazabilidad logística

RFID en logística: la tecnología que reduce errores de carga y mejora la trazabilidad



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Cada error de lectura puede terminar en un paquete perdido, una ruta mal armada o una promesa incumplida. En operaciones de alto volumen, implementar RFID es una forma de darle más inteligencia al movimiento físico de la mercadería.

Publicado el 24 de jun de 2026

Álvaro Zaffaroni

Especialista en contenidos digitales para medios y marcas



Paquetes con etiquetas RFID avanzan por una cinta transportadora en un centro logístico con sensores de lectura automática.
RFID permite identificar paquetes en puntos críticos de la operación, como muelles, cintas o zonas de carga, sin depender de escaneos manuales.

En logística, saber dónde está un paquete es mucho más que una necesidad operativa. Es información que impacta en la promesa de entrega, el cumplimiento de acuerdos de servicio, la productividad del almacén y la experiencia del cliente.

El problema es que muchas operaciones todavía dependen de procesos manuales, etiquetas difíciles de leer o sistemas que registran eventos cuando ya es tarde para corregir un desvío. Esa falta de visibilidad puede convertirse en errores de entrega, pedidos incompletos o demoras, sobre todo en entornos de alto volumen.

Con información útil a disposición, se puede decidir antes, reducir errores y escalar la trazabilidad en toda la operación. Por eso, cada vez más empresas optan por implementar RFID, una tecnología clave para automatizar la identificación de paquetes y generar datos más precisos sobre su movimiento.

Por qué la trazabilidad logística se volvió un problema de eficiencia

Cuando una empresa no puede identificar con precisión qué paquete entró, salió, fue cargado o quedó retenido, la eficiencia de toda la operación se resiente. El impacto se puede observar en pedidos mal preparados, incumplimiento de SLA, reprocesos, consultas de clientes y pérdida de productividad en almacenes o centros de distribución.

Según el informe Advancing Logistics Operations Through Intelligent Data Capture de GS1 y VDC Research, el 70% de las operaciones logísticas tiene problemas semanales de legibilidad de códigos de barras, por mala calidad de etiquetas, sistemas antiguos o rotulación inconsistente. El dato muestra que el punto de captura de información, muchas veces considerado básico, todavía es una fuente recurrente de fricción.

Operario escanea paquetes en un almacén, proceso que puede complementarse con RFID en logística para mejorar la trazabilidad.
El código de barras sigue siendo una herramienta clave, pero en operaciones de alto volumen puede generar puntos de fricción cuando hay etiquetas ilegibles o lecturas omitidas.

A esto se le suma la presión sobre los equipos de almacén. En este sentido, el informe The Formula for High-Performance Warehousing de Zebra indica que el 51% de los líderes de almacén tiene dificultades para mantener tasas de fill rate comprometidas por SLA y el 47% para preparar pedidos según esos acuerdos. Además, señala que la precisión de pedidos y los procesos de salida son dos grandes desafíos operativos.

Estos hallazgos ayudan a entender por qué la visibilidad no es solo una promesa para el cliente. También es una condición para operar mejor, porque si la captura de datos falla, la organización pierde capacidad para detectar desvíos, corregir errores antes de la salida y sostener niveles de servicio en entornos de alta demanda.

Qué es RFID y cómo automatiza la identificación de paquetes

RFID, o identificación por radiofrecuencia, permite reconocer objetos mediante etiquetas y lectores que intercambian información sin necesidad de contacto directo ni lectura visual, como ocurre con un código de barras. En logística, es útil para identificar paquetes, pallets o activos cuando pasan por determinados puntos de la operación, como puertas, vehículos, cintas transportadoras o zonas de carga.

La diferencia principal está en la automatización del evento. En lugar de depender de que una persona escanee cada paquete de forma manual, el sistema puede registrar su paso de forma automática y leer múltiples etiquetas a la vez. Eso genera datos más frecuentes y confiables en puntos críticos del flujo, y permite actuar antes si un paquete no está donde debería estar.

De acuerdo con el Annual Industry Report 2026 de MHI y Deloitte, el 40% de las empresas ya usa Internet of Things o sensores en la cadena de suministro, mientras que otro 35% espera adoptarlo dentro de los próximos cinco años. Este nivel de adopción muestra que las compañías buscan capturar más datos desde la operación física para mejorar visibilidad, control y capacidad de respuesta.

Para una empresa logística, el principal valor de RFID está en reducir puntos ciegos. Si la organización puede saber con más precisión cuándo un paquete fue recibido, clasificado, cargado o transferido, puede medir mejor el desempeño de la operación y detectar excepciones con mayor rapidez.

Cómo UPS logró reducir errores de carga con una red de lectura inteligente

Este año, UPS anunció el despliegue de RFID sensing en su red de paquetes pequeños de Estados Unidos. La tecnología está instalada en todos sus vehículos de entrega del país, en sus instalaciones y en cada paquete enviado a través de más de 5.500 ubicaciones, incluidas devoluciones. El caso enseña cómo RFID puede pasar de ser una tecnología de identificación a una red de datos operativos.

Tal como indica UPS, es el primer gran proveedor logístico en desplegar RFID en una red integrada. A su vez, la compañía ya invirtió más de USD 100 millones en desarrollar e implementar la tecnología. El objetivo es pasar de un modelo basado en escaneos puntuales a uno donde los paquetes sean detectados de forma automática a medida que se mueven por la red.

“Gracias a la tecnología RFID integrada en las etiquetas, en nuestros vehículos y en nuestros muelles de carga, los clientes disfrutan de una visibilidad total durante todo el proceso de envío, desde la recogida hasta la entrega, sin necesidad de escaneo manual”, afirmó Matt Guffey, vicepresidente ejecutivo y director comercial y de estrategia de UPS.

Ejecutivo vinculado a logística y tecnología RFID para mejorar la trazabilidad de paquetes en operaciones de distribución.
Matt Guffey, vicepresidente ejecutivo y director comercial y de estrategia de UPS, señaló que, gracias a RFID, los clientes disfrutan de una visibilidad total durante todo el proceso de envío.

La mejora más concreta aparece en los errores de carga. UPS explica que sus sensores pueden advertir si un paquete fue cargado en el vehículo equivocado, y que esa tecnología ya ayudó a reducir los mislods, o cargas incorrectas, casi un 70%.

Para una red de ese tamaño, el beneficio está en intervenir antes. Si el sistema detecta una carga incorrecta durante el proceso, el error puede corregirse antes de que el vehículo salga a ruta. Si el paquete confirma su retiro de manera automática, el cliente tiene una señal más confiable. Y si el flujo genera más datos, la empresa puede responder mejor ante condiciones cambiantes, como demoras, clima u otras excepciones operativas.

Qué necesita una empresa para escalar RFID en su operación logística

Escalar RFID no es pegar una etiqueta y esperar resultados. Requiere entender dónde se pierde información, qué eventos conviene automatizar y qué decisiones se van a tomar con cada lectura. Una implementación puede empezar en un punto acotado y luego ampliarse a más centros, rutas, vehículos o tipos de envío.

El primer paso es definir el caso de uso. No es lo mismo usar RFID para reducir errores de carga que para validar inventario, controlar activos retornables, confirmar retiros o mejorar procesos de devolución. Cada objetivo cambia la infraestructura necesaria, como el tipo de etiqueta, la ubicación de lectores, la configuración de antenas, la integración con WMS o TMS, las reglas de alerta y los tableros para supervisión.

El segundo punto es la integración. RFID genera valor cuando el dato entra en los sistemas que coordinan la operación. Cuando la lectura se conecta con WMS, TMS, ERP, sistemas de atención al cliente o herramientas de visibilidad, puede actualizar estados, bloquear errores, generar alertas y alimentar indicadores de desempeño.

El tercer punto es el costo y el retorno. En el reporte State of Visibility 2025 de Tive, que identificó las principales barreras para proyectos de visibilidad, el 48% de las empresas mencionó el costo, y el 37% la dificultad de justificar el ROI. Ante esto, las empresas deberían comparar el costo del sistema con el costo de seguir operando con lecturas manuales, etiquetas ilegibles y huecos de información. Por su parte, el ROI debería medirse con indicadores operativos claros, como la reducción de errores de carga, la caída de reclamos o el mejor cumplimiento de SLA.

La tecnología ya está probada, pero su impacto depende de la ejecución. RFID puede mejorar la trazabilidad logística, reducir errores y darle más velocidad a la operación. Sin embargo, para que eso ocurra, debe formar parte de una arquitectura más amplia de datos, sensores, sistemas y procesos.

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