La industria de los smartphones sumó uno de sus lanzamientos más particulares del año. Honor puso a la venta en China el Robot Phone, un celular que rompe con el diseño tradicional al incorporar un brazo robótico dentro del módulo de cámaras. El sistema puede desplegarse, seguir personas, estabilizar videos y hasta realizar movimientos que simulan gestos humanos.
El equipo llegó oficialmente al mercado chino el 12 de agosto de 2026, después de varios meses de anticipos y demostraciones públicas. Su versión inicial incluye 12 GB de RAM y cuesta 9.999 yuanes, alrededor de US$ 1.482, una cifra que lo coloca dentro del segmento de los celulares premium más caros.
El principal diferencial aparece en la parte trasera. Debajo de una cubierta transparente, Honor integró un pequeño brazo mecánico que funciona como estabilizador físico de la cámara. Una vez desplegado, el sistema mueve el sensor para seguir al protagonista de una escena y reducir los movimientos durante una grabación.
La compañía orientó buena parte del desarrollo hacia los creadores de contenido, que suelen recurrir a accesorios externos para conseguir videos más estables. Con esta solución, Honor intenta llevar al propio teléfono parte de la experiencia que ofrecen dispositivos específicos como la DJI Osmo Pocket o la Insta360 Luna Ultra.
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Una cámara de 200 MP que se mueve sola
Honor bautizó el mecanismo como Estabilizador Ágil de Titanio 4DoF. Según la empresa, el módulo ocupa un 65% menos de espacio que otras soluciones convencionales de estabilización.
El brazo integra una cámara principal de 200 MP y puede realizar movimientos físicos de inclinación y seguimiento. El teléfono suma además un teleobjetivo periscópico de 200 MP, con zoom óptico de 2,7x, y una cámara ultra gran angular de 50 MP.
La compañía trabajó junto con ARRI, uno de los nombres históricos de la tecnología cinematográfica, para reforzar las capacidades de video. El Robot Phone incorpora un modo específico de ARRI dentro de la cámara, permite grabar en LOG y ofrece distintos filtros que buscan acercar la estética de las imágenes a una producción cinematográfica.
El software incluye seis modos dinámicos de cámara, entre ellos AI SpinShot, estabilización convencional, bloqueo de inclinación, súper estable y alternativas para grabaciones FPV. El estabilizador también puede controlarse desde la pantalla mediante un mando virtual que permite dirigir el movimiento del brazo.
El seguimiento automático funciona mejor cuando existe buena iluminación y el sujeto aparece claramente identificado. En espacios oscuros o escenas con varias personas, el sistema puede perder precisión.
El mecanismo admite video vertical y horizontal. En formato vertical, sin embargo, el teléfono aplica un recorte digital y la resolución baja de 4K a 2,7K. La otra alternativa consiste en utilizar el equipo en posición horizontal, aunque esa postura puede resultar menos cómoda durante sesiones prolongadas.
Un brazo robótico que también interactúa
La apuesta de Honor no termina en la cámara. El brazo mecánico también funciona como una extensión física de Yoyo, el asistente de inteligencia artificial de la marca.
El usuario puede activar el sistema mediante un gesto frente al teléfono. A partir de ese momento, Yoyo responde consultas y ejecuta algunas tareas compatibles con los servicios disponibles en China. Durante una demostración, el asistente interpretó una orden en inglés para pedir un té helado y completó el proceso tras la autorización del pago.
Honor incorporó 10 gestos diferentes al mecanismo para darle una interacción más expresiva. El brazo puede asentir, inclinarse como si estuviera pensando o moverse al ritmo de una canción. La pantalla suma más de 100 emojis que aparecen según la actividad del dispositivo.
Yoyo también existe en otros celulares de Honor vendidos en China. La diferencia del Robot Phone reside en la presencia física del brazo, que acompaña determinadas respuestas con movimientos y animaciones.
Snapdragon, batería grande y carga de 120 W
Por fuera del sistema robótico, las especificaciones corresponden a las de un celular de alta gama. El Honor Robot Phone cuenta con una pantalla OLED de 6,31 pulgadas, resolución de 2640 x 1216 píxeles y un brillo máximo HDR anunciado de 6.800 nits.
En el interior utiliza el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 y puede configurarse con 12 GB o 16 GB de RAM. La batería alcanza los 7.060 mAh y admite carga rápida por cable de 120 W, además de carga inalámbrica de 50 W.
El sistema operativo es MagicOS 10, basado en Android 16. Por ahora, la compañía confirmó que el dispositivo se venderá únicamente en China y no anunció planes para llevarlo a otros mercados.
Ese límite comercial reduce sus posibilidades de convertirse en un producto masivo, pero no disminuye la particularidad de la propuesta. El Robot Phone mezcla un celular premium, un estabilizador motorizado y un asistente de inteligencia artificial con movimientos físicos dentro de un solo dispositivo.
El precio cercano a US$ 1.500 también deja claro el público al que apunta. Honor eligió competir con una propuesta experimental y costosa, centrada en usuarios que producen video y buscan funciones poco habituales en un smartphone. En un mercado en el que buena parte de los fabricantes compite con mejoras graduales de cámaras, procesadores y pantallas, el brazo robótico convirtió al nuevo teléfono de Honor en uno de los lanzamientos tecnológicos más singulares de 2026.








