La salud del futuro

Por qué el 5G privado gana terreno en áreas críticas de hospitales y clínicas



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El 5G privado empieza a instalarse como una opción para quirófanos conectados, ambulancias inteligentes y monitoreo continuo. Su valor está en garantizar que los datos críticos lleguen a tiempo, sin depender siempre de la nube ni de redes compartidas.

Publicado el 10 de jun de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



La conectividad 5G y el edge computing abren nuevas oportunidades para hospitales, clínicas y prestadores de salud en Argentina, desde ambulancias conectadas hasta monitoreo remoto.
La conectividad 5G y el edge computing abren nuevas oportunidades para hospitales, clínicas y prestadores de salud en Argentina, desde ambulancias conectadas hasta monitoreo remoto.

Una ambulancia llega a una guardia con un paciente crítico. Mientras avanza, transmite signos vitales, imágenes y datos clínicos al hospital que lo espera. En otro edificio, un quirófano comparte un video en alta definición con un especialista remoto. En una tercera escena, cientos de sensores y dispositivos médicos reportan en tiempo real información sobre los pacientes internados. Todo esto depende de redes capaces de transportar datos críticos con estabilidad, baja latencia y disponibilidad constante.

La consultora tecnológica india HCLTech, en su white paper de marzo de 2026 sobre Edge AI en salud, advierte que los modelos centralizados o basados en la nube pueden quedar limitados por la latencia, el ancho de banda y la dependencia de la conectividad ininterrumpida en escenarios como cirugía robótica, emergencias y monitoreo continuo. 

Ahí es donde el 5G empieza a entrar en la conversación. Sin embargo,el punto no es sumarse a una nueva ola tecnológica, sino determinar qué proceso clínico u operativo justifica una red privada 5G combinada con edge computing frente a alternativas ya disponibles como Wi-Fi, fibra, 4G corporativo o arquitecturas híbridas.

Qué son 5G privado y edge, explicado para decisores no técnicos

Una red privada 5G es una red celular dedicada a una organización, un campus o un entorno específico. Puede ofrecer más control sobre la cobertura, la seguridad, la priorización del tráfico, la disponibilidad y la segmentación que una red pública tradicional. Edge computing, en cambio, consiste en procesar datos cerca del lugar donde se generan: una ambulancia, un quirófano, una sala de monitoreo, un gateway hospitalario o un nodo dentro del propio edificio.

La diferencia es importante. No se trata de “navegar más rápido”, sino de decidir dónde viaja el dato, dónde se procesa y cuánto tarda en volver convertido en información clínica útil. HCLTech lo formula como llevar “la informática, el análisis y la toma de decisiones más cerca del punto de atención”. Esto puede significar menos latencia, menos dependencia de la nube y menor exposición de datos sensibles fuera de la red hospitalaria.

Quirófanos, imágenes y asistencia remota: donde la latencia deja de ser una métrica abstracta

El Fraunhofer IPA, instituto alemán de investigación aplicada en automatización y manufactura, desarrolló junto con socios de Alemania y Francia, el proyecto 5G-OR, orientado a quirófanos conectados. La iniciativa equipó cuatro quirófanos y tres laboratorios reales en Alemania y Francia con redes 5G para validar el monitoreo asistido por IA de signos vitales, el análisis quirúrgico asistido por IA, la telesurgery robótica y el soporte de robots móviles en quirófano.

De todas formas, la organización subraya que todo depende de un prerrequisito: una conexión estable y confiable.

La propia cobertura especializada de MedtecLIVE, evento europeo de tecnología médica, aporta el freno necesario contra el hype. Johannes Horsch, de Fraunhofer IPA, advierte que una red privada 5G es una infraestructura completa que debe gestionarse, asegurarse e integrarse en flujos clínicos.

Camas hospitalarias vacías en un pasillo iluminado, en un entorno clínico preparado para la atención de pacientes.
Los hospitales necesitan redes más estables, seguras y resilientes para sostener dispositivos médicos conectados, monitoreo en tiempo real y nuevos servicios digitales de salud.

En Alemania y Francia, el proyecto 5G-OR alcanzó latencias de unos 40 milisegundos entre quirófanos. El resultado es prometedor para el envío de imágenes y datos, pero todavía plantea límites para el feedback háptico, una función en la que el tacto del cirujano depende de respuestas prácticamente instantáneas.

Monitoreo remoto y pacientes crónicos: el volumen de datos que empuja el edge

El monitoreo remoto es otro terreno donde 5G y edge dejan de sonar futuristas. No se trata solo de un wearable conectado, sino de miles de señales fisiológicas, alertas, falsos positivos, datos longitudinales y equipos clínicos que necesitan priorizar eventos.

Royal Philips, compañía neerlandesa de tecnología médica, presentó en HIMSS26 —evento de tecnología sanitaria realizado en Estados Unidos— una visión de monitoreo en la que los clínicos necesitan visibilidad continua que acompañe al paciente. Según su Future Health Index 2025, el 77% de los profesionales de la salud relevados perdió tiempo clínico por datos incompletos o inaccesibles. 

Ese cuello de botella muestra que el desafío no es solo capturar más información del paciente, sino convertirla en señales útiles, disponibles y priorizadas en el momento adecuado. Un estudio publicado en octubre de 2025 en la revista JMIRx Med evaluó durante tres meses un sistema de monitoreo de signos vitales con deep learning y 5G usando datos de 1000 pacientes en entornos de cuidados intensivos. El modelo reportó 96,5% de exactitud en pacientes críticos, 95,8% en monitoreo postoperatorio y 97,2% en pacientes de sala general.

¿Por qué una red privada y no simplemente un mejor Wi‑Fi?

El Wi-Fi seguirá siendo una capa central de conectividad dentro de los hospitales. El debate no pasa por reemplazarlo, sino por reconocer qué procesos justifican sumar una red privada celular como complemento.

Sala hospitalaria con camas, equipos médicos y monitores junto a las paredes, preparada para internación y atención clínica.
El avance de la salud digital exige infraestructura de conectividad capaz de integrar sensores, dispositivos médicos, historia clínica e información crítica del paciente.

Por ejemplo, el caso del Bordeaux University Hospital, hospital universitario francés, junto con Bouygues Telecom Business, unidad corporativa del operador francés Bouygues Telecom, y Ericsson, fabricante sueco de infraestructura de telecomunicaciones, muestra una implementación gradual. El proyecto 5MART HO5PITAL prevé cubrir con 5G 18 edificios hospitalarios en Burdeos, Francia, desde la segunda mitad de 2026, y lanzar desde 2027 unos diez casos de uso, entre ellos ambulancias conectadas, modelado 3D para cirugía y lentes conectados para asistencia visual durante operaciones.

Para cumplir requisitos de confidencialidad y resiliencia, el proyecto prevé Local Packet Gateways dentro del hospital, duplicados y ubicados en lugares distintos para asegurar redundancia geográfica y operación ininterrumpida.

Cuándo es lujo y cuándo empieza a ser infraestructura

5G privado es lujo cuando se adopta para exhibir innovación sin un proceso crítico detrás. Empieza a ser infraestructura cuando reduce tiempos de respuesta, sostiene monitoreo en tiempo real, mejora continuidad operativa, conecta zonas difíciles del hospital o habilita servicios que la red actual no puede garantizar.

En salud, la innovación no se mide por la velocidad de descarga. Se mide por algo más exigente: la capacidad de llegar antes al dato que cambia una decisión clínica.

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