Tecnología argentina

Recibió el primer cheque de Marcos Galperin y ahora levantó US$ 30 millones para acelerar su expansión mundial



Dirección copiada

La startup argentina COR sumó a FTV Capital como socio tras cerrar 2025 con una suba de ingresos del 51% y presencia en 38 países. El respaldo apoya su apuesta por coordinar personas y agentes de inteligencia artificial sin perder rentabilidad.

Publicado el 30 de jul de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



Tres integrantes del equipo de COR posan en una oficina frente al logotipo de la compañía tecnológica argentina.
COR nació en la Argentina y extendió su plataforma de gestión y rentabilidad a miles de equipos distribuidos en 38 países. (Foto: COR)

El primer respaldo financiero de COR llegó de Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre. Años después, la empresa creada por los argentinos Santiago Bibiloni y José Gettas cerró una inversión de US$ 30 millones con FTV Capital para acelerar el desarrollo de su tecnología y reforzar su presencia internacional.

La compañía ofrece una plataforma que utiliza inteligencia artificial para medir y mejorar la rentabilidad de proyectos en agencias, consultoras y firmas de servicios profesionales. Con el nuevo capital, COR ampliará sus capacidades de IA, incorporará funciones para gestionar equipos híbridos y buscará clientes fuera de su mercado original, ligado a la publicidad y el marketing.

La operación abrió una nueva etapa para una empresa que ya trabaja con miles de equipos en 38 países. Entre sus clientes figuran organizaciones como Globant GUT, Publicis Groupe y Sancho BBDO. La plataforma centraliza la gestión de proyectos, el registro automático de horas, la planificación de recursos y el análisis financiero de cada trabajo.

Del primer cheque de Galperin a una red de inversores tecnológicos

La historia empresarial de Bibiloni comenzó antes de la creación de COR. A los 21 años, fundó Balloon Group, una agencia de marketing especializada en comercio electrónico. Gettas se incorporó luego como socio y ambos participaron en la expansión y la posterior venta de esa compañía.

Tras esa experiencia, los emprendedores detectaron un problema recurrente en las empresas de servicios. Muchas podían conocer su facturación general, pero carecían de información precisa sobre la rentabilidad de cada proyecto, las horas utilizadas, los retrabajos y la distribución de tareas entre los equipos.

Ese diagnóstico dio origen a COR, que recibió su primer cheque de Galperin. El apoyo del empresario argentino aportó capital y una señal de confianza a una firma que todavía se encontraba en una etapa inicial.

A los 27 años, Bibiloni se mudó a Silicon Valley y vivió allí durante cinco años. Esa etapa permitió a la empresa establecer vínculos con referentes del sector tecnológico, captar clientes internacionales y diseñar una estrategia comercial de alcance global.

Con el tiempo, COR incorporó como inversores a otros siete fundadores de compañías tecnológicas valuadas en más de US$ 1.000 millones. También recibió capital y respaldo de ejecutivos vinculados a empresas como Google, Walmart y Yahoo!, así como de fondos institucionales como GFC 500 Global.

El desarrollo tecnológico quedó a cargo de un equipo liderado por Gabriel Marin, CTO de la empresa. La compañía construyó una herramienta orientada a conectar la operación diaria con los resultados económicos, una necesidad que cobró relevancia con el avance de la inteligencia artificial en las firmas de servicios.

La nueva inversión incorporó, además, a Alex Malvone, partner de FTV Capital, y a Tommy Tighe, principal del fondo, al directorio de COR. La participación de ambos apunta a acompañar la expansión comercial y la evolución del producto.

La inteligencia artificial cambia la rentabilidad de las empresas de servicios

Las agencias y consultoras coordinaron durante décadas el trabajo de las personas. La incorporación de agentes de IA modificó esa estructura, ya que una parte de las tareas puede quedar en manos de sistemas con costos, plazos y formas de cobro diferentes.

El principal gasto de estas compañías sigue correspondiendo al tiempo de sus equipos. Por ese motivo, la automatización no elimina la necesidad de controlar las horas, los recursos y los márgenes. Al contrario, suma nuevas variables como el consumo de tokens, el costo de los agentes digitales y la distribución de tareas entre personas y sistemas.

Muchas firmas todavía utilizan planillas, procesos manuales o herramientas genéricas de gestión de proyectos. Esos recursos suelen ofrecer información parcial y dificultan el cálculo preciso de la rentabilidad. También complican la detección de desvíos, de horas excedidas y de trabajos que requieren correcciones.

COR busca resolver ese problema con un sistema que reúne la gestión de proyectos, el registro automático de horas, la planificación de recursos, el control de agentes de AI y el análisis de rentabilidad en tiempo real. La plataforma permite conocer cómo se ejecuta cada proyecto, qué recursos consume y qué margen deja para la empresa.

La compañía cerró 2025 con una suba interanual de ingresos del 51%, una rentabilidad positiva y una alta retención de clientes. Ese desempeño fortaleció su posición para captar la inversión de FTV Capital y extender su propuesta a nuevas actividades.

El próximo paso incluirá el ingreso a sectores como consultoría, estudios jurídicos y firmas contables. Estas organizaciones comparten una estructura basada en horas profesionales, proyectos complejos y equipos que deben justificar los costos ante sus clientes.


Canales

Artículos relacionados