La inteligencia artificial abrió uno de los segmentos mejor remunerados del mercado laboral de Estados Unidos. Una oferta típica de empleo en IA paga alrededor de US$ 177.000 al año. Un puesto que no está relacionado con esta tecnología ofrece cerca de US$ 80.000.
El salto salarial contrasta con una fuerte diferencia de género. En 2025, las mujeres representaron apenas el 26% de las contrataciones vinculadas con IA en Estados Unidos. En las profesiones ajenas a esta tecnología, alcanzaron el 50%.
Los datos surgen de un estudio de LinkedIn. La investigación tomó historiales laborales de miembros de la plataforma en 24 países. También analizó ofertas de empleo estadounidenses entre 2023 y 2026. El mercado laboral relacionado con esta tecnología avanzó con rapidez. Las ofertas de empleos en IA se duplicaron aproximadamente desde 2023.
El puesto de AI Engineer, o ingeniero de IA, ya superó al de Machine Learning Engineer. Este último corresponde al rol de ingeniero de aprendizaje automático. El primero pasó a ser la ocupación de IA más frecuente entre las ofertas publicadas en LinkedIn.

La demanda también alcanzó a los niveles ejecutivos. Las vacantes para vicepresidentes de IA se multiplicaron aproximadamente por seis. A ese avance se sumaron otros perfiles. Entre ellos aparece el Forward Deployed Engineer, o ingeniero de despliegue en campo. Su tarea apunta a ayudar a las organizaciones a implementar soluciones de inteligencia artificial.
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La brecha aparece desde el ingreso a los empleos en IA
La menor participación femenina se observa desde la contratación. En términos generales, la presencia de mujeres en empleos de IA queda un 10% por debajo de la registrada en otros puestos.
La diferencia aumenta en algunos cargos de alta remuneración. Las mujeres representaron el 20% de las contrataciones para Head of AI, o jefe de IA. En el caso de Director of AI, la proporción alcanzó el 26%. Para Member of Technical Staff, o miembro del personal técnico, cayó al 18%.
La situación cambia en algunos puestos con salarios más bajos. Los trabajos relacionados con la anotación de datos muestran una mayor participación femenina. La desigualdad también aparece cuando aumenta la responsabilidad. Las mujeres ocupan el 39% de los puestos de liderazgo a nivel global. En las posiciones de liderazgo relacionadas con la IA, la proporción baja al 31%.

La distancia resulta todavía mayor en la cúpula. Las mujeres ocupan apenas el 13% de los puestos ejecutivos vinculados con IA en empresas centradas en esta tecnología.
El estudio detectó que la diferencia empieza antes de alcanzar esos cargos. La menor representación ya aparece en puestos de director o superiores. Luego aumenta a medida que crecen la responsabilidad y la especialización.
Las empresas centradas en IA muestran otra diferencia
El tipo de compañía también influye en la representación femenina. La proporción de mujeres en empresas centradas en IA resulta aproximadamente un 5% menor. La comparación corresponde a compañías similares que no tienen la inteligencia artificial como actividad principal. El cálculo mantiene constantes otros factores.
La brecha tampoco se limita a Estados Unidos. LinkedIn analizó la situación del liderazgo en 27 países. En todos los mercados estudiados, encontró una menor representación femenina en posiciones de liderazgo y empleos relacionados con IA. La diferencia también se observó entre las compañías especializadas en esta tecnología. En ese grupo, las mujeres tuvieron una presencia menor en 24 de los 27 países analizados.
La investigación también observó distintas industrias. El 41% de las empresas de IA de la muestra pertenecen a servicios profesionales. Otro 31% corresponde a tecnología. Los servicios financieros explican un 8% adicional. En conjunto, esos tres sectores concentran alrededor del 80% de las compañías analizadas.

La magnitud de la diferencia cambia entre industrias. Sin embargo, LinkedIn encontró una menor representación femenina en los puestos ejecutivos de todas las actividades estudiadas.
El tamaño de las compañías agrega otra variable. Las empresas con entre 51 y 200 empleados tienden a presentar una brecha de liderazgo en IA mayor. La comparación se realiza frente a organizaciones de mayor tamaño.
El título universitario limita el acceso a los puestos mejor pagos
El género no es la única diferencia que aparece en la investigación. El nivel educativo también marca quiénes acceden a los empleos en IA. El 91% de los trabajadores de IA cuenta con un título universitario o superior. La proporción supera el 95% en varias de las ocupaciones mejor remuneradas.
El dato refleja una fuerte concentración de estos puestos entre profesionales con estudios universitarios. Esto reduce las posibilidades de acceso para quienes no cuentan con esas credenciales. La cuestión adquiere más peso por los salarios que ofrece el sector. Los US$ 177.000 anuales de una oferta típica de IA superan ampliamente los US$ 80.000 de un puesto no relacionado con esta tecnología.
Además, las empresas buscan capacidades cada vez más específicas. Necesitan ingenieros, especialistas técnicos y profesionales capaces de implementar soluciones de inteligencia artificial. También requieren ejecutivos que puedan dirigir esas áreas.

La expansión del mercado creó nuevas categorías laborales. A la vez, elevó la demanda de perfiles especializados.
El desafío pasa por ampliar el acceso a estas carreras
La velocidad con la que avanza este mercado plantea un desafío para empresas, instituciones educativas y responsables de políticas públicas. LinkedIn advierte que ampliar el acceso a las carreras relacionadas con IA será uno de los temas centrales de los próximos años.
La cuestión adquiere peso porque estos puestos concentran algunas de las remuneraciones más altas del mercado. Quedar fuera de ellos también implica una menor participación en las oportunidades económicas vinculadas con el desarrollo de la inteligencia artificial.
La investigación muestra que esa desigualdad ya aparece en las primeras etapas de la carrera profesional. Por eso, el acceso a estos empleos determinará en buena medida quiénes podrán participar de una parte de las oportunidades laborales que genere la expansión de la IA.








