En una clínica o un laboratorio, una caída de sistemas puede demorar la atención de un paciente, bloquear el acceso a una historia clínica, interrumpir la entrega de resultados, afectar la trazabilidad de medicamentos o frenar procesos críticos de investigación y producción.
Ese es el punto desde el cual empieza a ganar peso la cloud híbrida en salud y farma, como una forma de definir qué datos deben quedar bajo mayor control, qué aplicaciones necesitan escalar, cómo se garantiza la continuidad de las operaciones y qué evidencias permiten sostener el cumplimiento regulatorio.
La discusión ya no pasa por elegir entre infraestructura propia o nube pública. Para los CIOs y CEOs del sector, el desafío es construir un modelo que permita modernizar sin exponer datos sensibles, sostener servicios críticos ante incidentes y preparar la organización para nuevas demandas de interoperabilidad e inteligencia artificial.
Índice de temas
La nube dejó de ser solo una decisión de costos
El mercado acompaña esa transformación. MarketsandMarkets proyectó que el mercado global de cloud computing en salud pasará de 73.850 millones de dólares en 2026 a 166.960 millones en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 17,7%.

El mismo informe identifica como impulsores:
- La demanda de almacenamiento rentable
- El mayor uso de historias clínicas electrónicas
- La telemedicina
- La digitalización de proyectos sanitarios
- La analítica basada en inteligencia artificial
Ese dato ordena buena parte de la discusión. En salud y farma, el punto central es dónde conviene alojar cada dato, cómo sostener la operación ante una interrupción, qué nivel de control necesita cada proceso y cómo demostrar cumplimiento cuando se trabaja con información sensible.
Según el reporte “Flexera 2026 State of the Cloud”, el 73% de las empresas ya opera bajo modelos de cloud híbrida. Además, el mismo informe muestra que la agenda cloud empieza a moverse hacia el valor de negocio, ya que el 64% usa el valor entregado a las unidades de negocio como métrica para evaluar sus objetivos cloud.

¿Por qué la cloud híbrida en salud y farma se volvió una decisión de negocio?
En salud y farma, el punto de inflexión suele aparecer cuando la infraestructura interna empieza a mostrar sus límites.
“En el sector salud, como en muchos otros, el punto de inflexión suele aparecer cuando la infraestructura deja de acompañar el ritmo operativo y empieza a convertirse en un riesgo para la continuidad del negocio”, explicó Rafael Ibáñez, CEO de SkyOnline, en diálogo con Innovación Digital 360.

La frase resume una preocupación que ya no pertenece únicamente al área de sistemas. Una clínica no puede permitirse perder acceso a turnos, estudios o historia clínica en medio de la atención. Un laboratorio no puede interrumpir procesos por falta de capacidad o fallas de infraestructura. Una farmacéutica no puede poner en riesgo información de trazabilidad, ensayos clínicos, producción o cadena de suministro.
Ibáñez sostuvo que muchas empresas comienzan con infraestructura on premise porque la asocian con control. Sin embargo, con el tiempo aparecen problemas de escalabilidad, actualización tecnológica, redundancia y capacidad de respuesta ante incidentes o picos de demanda. En ese contexto, la nube híbrida permite mantener ciertos entornos críticos bajo mayor control y, al mismo tiempo, ganar flexibilidad con infraestructura cloud.
El valor de negocio como criterio de migración
Lucas Borsatto, cofundador y director comercial de DinoCloud, planteó el problema desde otro ángulo en conversación con Innovación Digital 360. La modernización no debería empezar por lo más fácil de migrar, sino por lo que más valor puede generar. “La clave para priorizar qué migrar primero a la nube, sobre todo si se va a utilizar un modelo de nube híbrida, es empezar por el valor, no por la facilidad técnica”, afirmó.

Para CEOs y CIOs, el criterio de prioridades cambia. La migración debería empezar por los procesos con impacto directo en la operación, la experiencia del paciente, la capacidad de análisis y la reducción de riesgos, sin comprometer los sistemas que todavía sostienen el día a día del negocio.
¿Qué cargas conviene mover y cuáles deberían quedar bajo mayor control?
La cloud híbrida en salud y farma no implica llevar todo a la nube pública ni mantener todo dentro de la organización. El valor aparece en la clasificación.
Entre las cargas que suelen requerir una evaluación diferenciada aparecen:
- Historia clínica e información de pacientes.
- Imágenes médicas y estudios diagnósticos.
- Resultados de laboratorio.
- Datos de investigación clínica.
- Trazabilidad de medicamentos.
- Facturación y sistemas administrativos.
- Supply chain y operación comercial.
- Portales de pacientes y canales digitales.
- Analítica e inteligencia artificial.
En este sentido, Borsatto recomendó cruzar tres dimensiones:
- Riesgo regulatorio
- Criticidad operativa
- Potencial de transformación digital
Bajo esa lógica, los primeros candidatos a la nube suelen ser procesos donde la elasticidad pesa más que la latencia, como por ejemplo los reportes o incluso los portales de atención al paciente. En cambio, los sistemas core con restricciones regulatorias fuertes o integración profunda con dispositivos médicos pueden permanecer on premise o en entornos dedicados durante una primera etapa.
“La regulación local debe estar mapeada desde el día cero, no como validación final, sino como criterio de diseño de arquitectura desde el inicio”, señaló Borsatto.
Desde OneCloud Argentina, Nicolás Dawidziuk, gerente comercial de la compañía, comentó en diálogo con Innovación Digital 360 en que la adopción no debe ser indiscriminada. “Lo que vemos mucho en salud y farma es que no todo puede ni debe ir a una nube pública de forma indiscriminada. Hay sistemas, bases de datos o aplicaciones críticas que requieren un mayor nivel de control, tanto por cuestiones regulatorias como por confidencialidad o continuidad”, explicó.

La nube híbrida aparece entonces como una herramienta de equilibrio. Permite mezclar flexibilidad y escalabilidad con entornos dedicados, ubicación conocida de los datos, soporte local y mayor gobernabilidad sobre cargas de trabajo sensibles.
¿Cómo sostener la disponibilidad cuando una caída afecta la operación?
“Hoy la pregunta ya no es si una interrupción va a ocurrir, sino qué tan preparada está la organización para sostener la operación cuando suceda”, advirtió Ibáñez.
Esa mirada obliga a evaluar la infraestructura desde una perspectiva más amplia que la compra de hardware o la contratación de capacidad cloud. Para SkyOnline, un CEO o CIO debería revisar:
- Niveles de redundancia
- Tiempos reales de recuperación
- Capacidad de respaldo
- Monitoreo continuo
- Respuesta ante incidentes
También debería preguntarse si la infraestructura puede sostener la operación ante ransomware, fallas eléctricas, errores humanos o picos de demanda.
El punto crítico está en la prueba. Muchas empresas creen estar cubiertas porque tienen backups. Pero la pregunta decisiva es otra. Si ocurre una contingencia real, cuánto tiempo tarda el negocio en volver a operar y cuánta información puede perder sin afectar procesos sensibles. “El backup no sirve si no lo podés recuperar cuando realmente lo necesitás”, resumió Dawidziuk.
La continuidad debe pensarse como una estrategia integral, no como una carpeta de respaldo. Eso incluye alta disponibilidad, planes de recuperación, respaldos inmutables, sitios alternativos y procedimientos claros de contingencia. La conversación, según remarcó Dawidziuk, debe alcanzar a la alta dirección para medir el impacto operativo y financiero que puede provocar una caída prolongada.
El reporte “2026 Data Breach Investigations Report” de Verizon refuerza esa preocupación. El informe indica que el 48% de las brechas analizadas involucra ransomware, mientras que el 31% comienza por explotación de vulnerabilidades de software. Para las organizaciones sanitarias, esos datos vuelven más urgente revisar la recuperación, segmentación, monitoreo y respuesta ante incidentes.

¿Cómo construir confianza cuando se trabaja con datos sensibles?
En Argentina, los datos vinculados a la salud forman parte de la conversación regulatoria sobre datos sensibles. Además, la digitalización sanitaria avanza sobre recetas electrónicas, plataformas digitales, repositorios, interoperabilidad, historia clínica y trazabilidad.
Ese contexto vuelve insuficiente una respuesta genérica del tipo “los datos están en la nube”. La pregunta relevante para un CEO o CIO es cómo se protegen, quién accede, dónde se alojan, qué evidencias existen, cómo se auditan los procesos y qué ocurre ante un incidente.
“Muchas veces existe la percepción de que mantener la infraestructura dentro de las propias instalaciones implica mayor control, pero eso generalmente no se traduce en mayores niveles de seguridad o disponibilidad”, señaló Ibáñez.
Según el CEO de SkyOnline, los entornos de datacenter, nube privada y nube híbrida pueden ofrecer estándares de protección, redundancia y monitoreo difíciles de replicar internamente. “La confianza se construye cuando la organización entiende que no está perdiendo control sobre sus datos, sino incorporando una infraestructura especializada, preparada para operar entornos críticos con altos niveles de resiliencia y continuidad”, agregó.
Por su parte, Dawidziuk comentó que el valor de la nube híbrida está en permitir que las organizaciones avancen con innovación sin perder gobernabilidad. “Para un CEO o un CIO, eso significa poder avanzar en innovación sin perder gobernabilidad. Poder incorporar nuevas herramientas, automatizar procesos o escalar infraestructura, pero sabiendo exactamente dónde están alojados sus datos, quién los administra y cómo se protegen”, sostuvo.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud publicó en 2025 una guía sobre madurez de ciberseguridad y privacidad en sistemas digitales de salud. El documento remarca la necesidad de evaluar riesgos de seguridad y privacidad en un entorno expuesto a amenazas como ransomware.
Ese enfoque coincide con la preocupación en Argentina. El Registro Nacional de Plataformas Digitales Sanitarias busca ordenar sistemas de información y plataformas vinculadas a salud digital, promover interoperabilidad y velar por la seguridad de la información. En julio de 2025, una disposición publicada en el Boletín Oficial agregó requisitos técnicos y operativos para plataformas de receta electrónica.
El cumplimiento tiene que formar parte del diseño de infraestructura desde el inicio.
¿Qué cambia cuando entran la IA y la analítica avanzada?
La inteligencia artificial amplificó la discusión sobre cloud híbrida. Por un lado, abre oportunidades para mejorar diagnósticos, automatizar procesos, acelerar investigación, optimizar cadenas de suministro y personalizar experiencias. Por otro, aumenta la presión sobre calidad de datos, privacidad, gobierno, trazabilidad y control de accesos.
Borsatto fue tajante con este punto: “Lo primero que le decimos a cualquier organización que quiere arrancar con IA es que antes de pensar en modelos tiene que pensar en sus datos”.
En salud, ese diagnóstico tiene una implicancia mayor que en otras industrias. Si los datos están duplicados, incompletos, desordenados o sin dueño claro, un modelo de IA puede amplificar errores. En palabras de Borsatto, eso “no es un problema técnico sino un problema real que puede afectar decisiones sobre pacientes o procesos regulados”.
Antes de avanzar con IA sobre datos sensibles, DinoCloud recomendó resolver:
- Anonimización
- Seudonimización
- Consentimiento explícito de los titulares
- Privacidad por diseño
- Entornos de procesamiento controlados
También aparece el desafío organizacional de tener que integrar sistemas que no hablan entre sí, limpiar historiales incompletos y definir responsabilidades sobre cada dato.
La OMS también ubicó la gobernanza de datos en el centro de la discusión sobreIA en salud. En un reporte de 2025, señaló que los modelos de inteligencia artificial necesitan grandes volúmenes de datos de calidad y que la gobernanza debe asegurar que estos sean obtenidos de manera ética.
Netskope, en su reporte “Threat Labs Report: Healthcare 2026”, mostró el costado operativo de ese problema. En organizaciones de salud, el 89% de las violaciones de políticas de datos vinculadas a GenAI correspondió a datos regulados. En aplicaciones personales, los datos regulados representaron el 82% de las violaciones de políticas. La IA no puede escalar sobre una infraestructura sin gobierno.

¿Dónde aparece el retorno de negocio?
El retorno de la cloud híbrida en salud y farma no aparece igual en todas las etapas. Primero suele verse en:
- Disponibilidad
- Resiliencia
- Velocidad de implementación
- Reducción de riesgos operativos
Luego, en:
- Optimización de costos
- Escalabilidad
- Analítica
- Innovación
El caso de uso cambia según el tipo de organización. Para una clínica, el valor puede estar en sostener sistemas de atención, turnos, estudios y portales de pacientes. En un laboratorio, puede centrarse en el procesamiento, almacenamiento, respaldo y entrega de resultados. Las farmacéuticas, por su parte, pueden obtener beneficios en trazabilidad, supply chain, investigación, documentación regulatoria y capacidad de análisis.
Además, Dawidziuk agregó el eje financiero a la discusión y comentó que muchas empresas pierden previsibilidad cuando operan con modelos completamente variables. En salud y farma, hay que prestarle atención a esa incertidumbre porque las operaciones críticas no pueden degradarse para bajar costos.
“La nube híbrida también ayuda mucho a optimizar recursos. No todas las cargas necesitan el mismo nivel de criticidad o inversión, entonces se puede diseñar una arquitectura más eficiente, ubicando cada servicio donde realmente tiene sentido, tanto desde lo técnico como desde lo económico”, sostuvo.
Flexera también registra esa evolución. Si bien la optimización de costos sigue siendo una prioridad para el 68% de las organizaciones, el informe 2026 muestra una maduración hacia:
- Métricas de valor
- ROI
- Unidades de negocio
“Desde la mirada de negocio, el principal beneficio es que la infraestructura deja de ser una preocupación operativa para convertirse en un habilitador de continuidad, eficiencia y crecimiento”, planteó Ibáñez.
¿Por qué migrar no alcanza?
Uno de los errores más frecuentes en proyectos cloud es creer que la migración termina cuando una aplicación cambia de ubicación. Para DinoCloud, ese enfoque limita el impacto.

“Migrar es básicamente agarrar lo que tenías en tu datacenter y moverlo a la nube tal cual está, sin tocar nada. Y si bien eso resuelve algún que otro problema operativo, en realidad estás pagando por nube pero siguiendo pensando en on-premise”, explicó Borsatto.
La diferencia aparece cuando la empresa avanza hacia la modernización. Eso implica refactorizar aplicaciones, automatizar procesos, incorporar servicios gestionados, mejorar el monitoreo, actualizar la seguridad y optimizar la arquitectura de forma continua.
En salud y farma, esa etapa es importante porque los entornos regulados necesitan de una operación sostenida, además de actualizaciones constantes. Borsatto afirmó que los servicios gestionados cumplen un rol fundamental, ya que permiten que las organizaciones mantengan foco en su negocio mientras especialistas operan la infraestructura y sostienen disponibilidad y compliance.
¿Qué deberían evaluar CEOs y CIOs antes de elegir un proveedor?
La elección de un proveedor cloud o de datacenter no debería basarse únicamente en capacidad técnica o precio. En salud y farma, el proveedor se convierte en parte de la cadena de confianza de la empresa.
“Lo primero que debería evaluar es si el proveedor realmente está preparado para operar infraestructura crítica y no solamente para ofrecer capacidad tecnológica”, sostuvo Ibáñez.
Desde OneCloud, Dawidziuk sumó: “Yo diría que todo eso es importante, pero principalmente hay que mirar quién va a estar del otro lado cuando aparezca un problema real”.
Una evaluación ejecutiva podría ordenar la decisión en estas dimensiones:
| Dimensión prioritaria | Qué debería revisar la alta dirección |
|---|---|
| Criticidad del dato | Qué información es sensible, regulada o indispensable para la operación |
| Ubicación y control | Dónde se alojan los datos, quién los administra y bajo qué modelo |
| Continuidad operativa | Alta disponibilidad, recuperación, respaldos inmutables y pruebas periódicas |
| Cumplimiento | Seguridad, trazabilidad, auditoría, control de acceso y evidencias |
| Escalabilidad | Capacidad de crecer sin rediseñar la arquitectura ante cada nueva demanda |
| Costos | Previsibilidad, modelo de consumo y relación entre inversión y criticidad |
| Soporte | Experiencia, tiempos de respuesta, acompañamiento local y capacidad ante incidentes |
| Modernización | Capacidad para evolucionar hacia analítica, IA y servicios digitales |
La cloud híbrida gana peso cuando permite proteger lo crítico, escalar lo que crece, recuperar lo que falla y preparar el negocio para una salud cada vez más digital, más regulada y más basada en datos.









