El pasado 16 de septiembre, más de 1.700 profesionales de la logística, el transporte, el comercio electrónico y el comercio exterior participaron de Management Logístico 2026. El encuentro se realizó el en GoldenCenter, Ciudad de Buenos Aires, y reunió conferencias, casos empresariales y un área de negocios con más de 70 stands.
A lo largo de la jornada, representantes de empresas, operadores y cámaras sectoriales discutieron problemas que atraviesan toda la cadena de abastecimiento. El costo de cada operación, la promesa de entregas más rápidas, el uso de tecnología y la preparación de los equipos fueron algunos de los ejes de las conversaciones atravesadas por el objetivo compun de mejorar el servicio sin perder rentabilidad ni interrumpir el negocio.
“Hoy la conversación pasa por ganar eficiencia, incorporar tecnología con sentido, responder a un consumidor cada vez más exigente y construir operaciones capaces de adaptarse sin perder continuidad”, señaló Tomás Hirsch, director de Management Logístico. Ese desafío recorrió buena parte de los debates de la edición 2026.
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La rentabilidad volvió al centro del debate logístico
Con márgenes ajustados, revisar costos dejó de ser una tarea reservada para momentos de crisis. En el panel de apertura, referentes de FADEEAC, CEDOL y ARLOG, acompañados por el economista Santiago Bulat, analizaron cómo mejorar la productividad y encontrar oportunidades de eficiencia en la logística y el transporte argentino.
Una de las cuestiones planteadas fue el cambio de contexto económico. Con una inflación menor, ciertos costos que antes quedaban diluidos en las variaciones de precios se vuelven más visibles. Para las empresas, esto exige mirar con mayor precisión los procesos, la utilización de recursos y las decisiones que afectan cada tramo de la operación.
El caso de YPF mostró otra dimensión del problema. Walter Actis, vicepresidente de Supply Chain de la compañía, describió una operación que recorre diariamente más de 600.000 kilómetros para abastecer de combustible al país. En una red de esa escala, la eficiencia requiere coordinación entre compras, logística, proveedores y usuarios internos. También requiere continuidad, ya que una mejora de costos pierde sentido si pone en riesgo el abastecimiento.
El crecimiento del e-commerce pone a prueba las operaciones
El comercio electrónico aumentó el volumen de actividad y elevó las expectativas sobre los plazos de entrega. Según los datos presentados durante el encuentro, su facturación en la Argentina llegó a $19,5 billones en el primer semestre de 2026, un 28% más que en el mismo período del año anterior. El 37% de las entregas ya se realiza en un plazo de hasta 24 horas, mientras que seis de cada diez consumidores eligen recibir sus compras en el domicilio.
Detrás de una entrega rápida hay decisiones sobre inventario, transporte, cobertura y costos. Los casos compartidos por Newsan, Grupo Corven, OCA y Zipnova mostraron distintas formas de trabajar sobre esos puntos. El desafío es cumplir la promesa hecha al comprador sin que el costo de la entrega absorba el margen del canal.
Federico Alexay, director de Transporte para Argentina y Uruguay de Mercado Libre, planteó que simplificar la experiencia del consumidor exige una red más compleja detrás de cada pedido. Los datos en tiempo real y la coordinación con socios logísticos ayudan a anticipar la demanda, ampliar la cobertura y responder cuando cambia el volumen de envíos.
Esa presión también influye en la ubicación de los espacios logísticos. Los microhubs y los centros de preparación de pedidos cercanos a las zonas de consumo buscan reducir distancias y tiempos de distribución en ciudades congestionadas. Especialistas de Cushman & Wakefield y AECAUM analizaron la ubicación de estos espacios se evalúa cada vez más por los tiempos de respuesta que permite alcanzar.

La discusión llegó incluso a la “última yarda”: el recorrido entre el depósito y la góndola. Daniel Padín, de ZeeTrex, señaló la importancia de contar con información y trazabilidad para detectar faltantes antes de que afecten la disponibilidad de los productos. Es otra muestra de que la experiencia del consumidor depende de decisiones tomadas en muchos puntos de la cadena.
Datos, automatización e IA: qué aprendieron las empresas
La tecnología tuvo un lugar destacado en Management Logístico 2026, aunque las experiencias presentadas dejaron claro que las herramientas requieren procesos ordenados y datos confiables para dar resultados. Ejecutivos de Saint-Gobain, Loginter, YPF y Unigis abordaron aplicaciones de digitalización, automatización e inteligencia artificial para mejorar la planificación, la visibilidad de las operaciones y la capacidad de anticipar desvíos.
Esa base importa tanto como la elección de una solución. Si la información está dispersa o los procesos no están definidos, incorporar una herramienta puede añadir trabajo sin resolver las demoras existentes. Por eso, los casos de uso y las necesidades de cada operación ocuparon un lugar central en la conversación sobre inversión tecnológica.
Las experiencias de Maximiliano Pucheta, de Grupo Falabella, y Ramiro Serra, de Frávega, pusieron el foco en la implementación. Cambiar una operación exige planificar etapas, preparar a quienes trabajan en ella y sostener el servicio mientras se adoptan nuevas formas de trabajo. Los beneficios de una solución dependen también de cómo se integra al funcionamiento diario.
La inteligencia artificial abrió preguntas adicionales. Juan Pablo Cosentino, del IAE de la Universidad Austral, analizó el avance de agentes capaces de planificar y ejecutar acciones, además de responder consultas. Esas posibilidades amplían los usos potenciales de la IA en las organizaciones, pero también obligan a definir mecanismos de supervisión y responsabilidades frente a errores o sesgos.
Cómo se prepara la logística aérea para el comercio transfronterizo
Las compras internacionales agregaron otra exigencia a la cadena de abastecimiento. Durante la jornada se informó que los envíos por courier se duplicaron respecto del año anterior y se proyectó que las cargas superen los US$1.200 millones en valor FOB al cierre de 2026.

Representantes de Andreani, OCASA, Galeón Logistics Solutions y Aeropuertos Argentina Cargas analizaron qué necesita este segmento para acompañar el crecimiento. Acortar los tiempos de entrega es parte de la tarea, pero los compradores también esperan poder seguir sus pedidos, resolver pagos con facilidad y contar con opciones de devolución. El objetivo planteado durante el encuentro fue acercar la experiencia de una compra internacional a la de una compra local.
Ese objetivo exige capacidad física y coordinación entre los actores que intervienen en cada envío. Aeropuertos Argentina Cargas anticipó nuevas instalaciones para absorber el aumento del volumen. A medida que crecen los pedidos, la infraestructura y la organización de los procesos adquieren tanto peso como la velocidad del transporte.
Por qué la transformación logística también depende de los equipos
Los casos expuestos durante el evento mostraron que modificar procesos, incorporar tecnología o reorganizar una red afecta el trabajo de las personas que la sostienen. Preparar a los equipos y mantener la operación en marcha son partes de una misma decisión.
El cierre de la jornada retomó esa dimensión. Fabián Jalife, socio fundador de BMC Strategic Innovation y director metodológico de la docuserie El Método Scaloni, habló sobre liderazgo, estrategia y cultura organizacional. A partir de la idea de “ganabilidad”, puso el foco en cómo se construyen equipos capaces de adaptarse, tomar decisiones y sostener resultados en contextos cambiantes.
Management Logístico 2026 dejó una agenda que va más allá de sumar capacidad o acelerar entregas. Las empresas necesitan conocer mejor sus costos, coordinar redes cada vez más exigidas y elegir tecnologías que resuelvan necesidades concretas. Llevar esas decisiones a la práctica dependerá, en buena medida, de la preparación de los equipos y de la capacidad de sostener el servicio mientras la operación cambia.








