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El invento que promete sumar hasta tres años de vida a una notebook



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Barimah Asare creó Project Hivemind, una eGPU compacta que busca sumar potencia gráfica a notebooks que todavía funcionan, pero ya no alcanzan para tareas exigentes.

Publicado el 3 de jul de 2026

Franco Della Vecchia

Secretario de Redacción



Emprendedor junto a una eGPU y una pantalla de Project Hivemind en un evento tecnológico.
Project Hivemind propone usar una eGPU externa para sumar potencia gráfica a notebooks compatibles y reducir el recambio de equipos. (Foto: LinkedIn de Barimah Asare)

Una caja externa para tarjetas gráficas busca darle más potencia a una notebook sin obligar al usuario a comprar un equipo nuevo. La propuesta se llama Project Hivemind, fue desarrollada por Barimah Asare y apunta a extender la vida útil de una notebook hasta tres años, según la Fundación Swarovski, que apoyó el proyecto a través de su programa “Creativos para Nuestro Futuro”.

En 2022, el mundo generó cerca de 62 millones de toneladas métricas de residuos electrónicos, según el Monitor Mundial de Residuos Electrónicos de las Naciones Unidas. Apenas el 22,3% se registró como recolectado y reciclado mediante sistemas formales con estándares ambientales. La generación de basura electrónica avanzó casi cinco veces más rápido que el reciclaje registrado.

Asare entendió el valor de una computadora potente cuando era estudiante. Con ese equipo pudo acceder a programas, herramientas e información que necesitaba para formarse. Más tarde, durante su formación en diseño de productos, el software exigió más capacidad de procesamiento y aquella máquina que todavía funcionaba empezó a quedarle chica. El problema era la falta de potencia para usar las herramientas que necesitaba.

Una GPU externa para estirar la vida útil

La solución habitual consistía en cambiar la computadora por completo. Asare eligió otro camino. Project Hivemind propone una eGPU, una unidad de procesamiento gráfico externa, compacta y diseñada para que una notebook compatible utilice una tarjeta gráfica de escritorio reemplazable. Esa potencia extra sirve para videojuegos, producción de video, diseño, gráficos y tareas que demandan un mayor rendimiento visual. El proyecto busca ofrecer al usuario una opción viable para aumentar la capacidad de procesamiento sin tener que comprar otra notebook.

Caja eGPU negra en el piso de una sala técnica, junto a una persona de pie, como parte de Project Hivemind.
La eGPU de Project Hivemind apunta a sumar potencia gráfica externa a notebooks compatibles y extender su vida útil. (Foto: LinkedIn de Barimah Asare)

El prototipo ya salió de la etapa inicial de bocetos y diseño. El próximo paso será poner unidades funcionales en manos de los usuarios, recibir información de uso real y avanzar con un sistema de producción sostenible. La meta es contar con unas 100 unidades disponibles para los usuarios dentro de un año. Sin embargo, el proyecto todavía necesita capital para ampliar su desarrollo.

Las tarjetas gráficas externas ya existen. Empresas como Sonnet Technologies y Razer venden cajas externas que permiten conectar GPUs de escritorio a ciertas notebooks. La Sonnet Breakaway Box 850 T5 funciona con equipos Thunderbolt 5 y con algunos sistemas Windows que admiten Thunderbolt 4 y USB4. La Razer Core X V2 sigue una lógica similar. Esos productos demuestran que la categoría tiene respaldo técnico.

La oportunidad para Hivemind surge de los puntos que frenaron la llegada masiva de las eGPU al usuario común. Las cajas externas tradicionales suelen ser grandes, caras y difíciles de configurar. El comprador puede necesitar elegir una tarjeta gráfica por separado, sumar una fuente de alimentación adecuada y verificar la compatibilidad del notebook, del sistema operativo y de los controladores.

El producto deberá ser simple y tener un precio razonable. También tendrá que demostrar su aporte al medio ambiente. Una eGPU requiere materiales, fabricación, electricidad y un plan para su propia fase de final de vida útil. Si el usuario cambia de tarjetas gráficas con frecuencia, podría generar residuos adicionales, aunque conserve la notebook original.

Dispositivo eGPU conectado a una pantalla, teclado y mouse en una estación de trabajo para tareas de diseño.
Una eGPU permite sumar potencia gráfica externa a una notebook compatible y mejorar el rendimiento en software de diseño, video o gráficos. (Foto: LinkedIn de Barimah Asare)

Hivemind deberá demostrar que evita más producción y descarte de los que produce. Esa prueba excede el diseño industrial y se vincula con los hábitos de compra. La estimación de la Fundación Swarovski marca una posible extensión de la vida útil de una notebook hasta tres años, aunque ese cálculo todavía necesita validación independiente.

El desafío de reducir la basura electrónica

Otras compañías exploran caminos distintos para abordar el mismo problema. Framework Computer diseña notebooks que los usuarios pueden reparar y actualizar por dentro. En lugar de sumar una mejora externa a los equipos tradicionales, incorpora esa lógica al propio producto. Su framework Laptop 16 incluye gráficos actualizables y los componentes lanzados para las nuevas generaciones del Laptop 13 mantienen la compatibilidad con el modelo original.

Circular Computing trabaja por otra vía. La empresa reacondiciona notebooks corporativas usadas mediante un proceso industrial estandarizado. El Instituto Británico de Normas certificó ese procedimiento, que busca entregar computadoras con rendimiento y garantía comparables a los de equipos nuevos. Esa alternativa puede tener peso en compañías, escuelas y gobiernos que administran grandes parques tecnológicos.

Dispositivo eGPU conectado a una notebook y a un monitor externo con una tarjeta gráfica en pantalla.
La eGPU de Project Hivemind busca sumar rendimiento gráfico a notebooks compatibles y reducir la necesidad de cambiar el equipo completo. (Foto: LinkedIn de Barimah Asare)

Fairphone aporta otra lección desde smartphones y audio. La firma europea diseñó productos con piezas reemplazables y soporte de software extendido. La durabilidad física no se mantiene si desaparecen las actualizaciones, los parches de seguridad o los repuestos.

Hivemind enfrentará esa misma restricción. Su mayor utilidad se verá en computadoras cuyo principal límite sea el rendimiento gráfico.

El desarrollo de Hivemind avanzó gracias a los aportes de usuarios potenciales. Asare publicó prototipos iniciales en comunidades online, incluidas discusiones en Reddit, y usó esas respuestas para ajustar el producto. Esa dinámica ayudó a pulir la propuesta antes de llevarla a una prueba con unidades funcionales. La próxima etapa mostrará si esa comunidad convierte el interés en uso real.

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