Sin experiencia previa en programación de videojuegos, Pieter Levels creó un simulador de vuelo con ayuda de la inteligencia artificial y convirtió el proyecto en un negocio que factura más de US$ 72.000 al mes. La primera versión estuvo lista en apenas 30 minutos, aunque el emprendedor incorporó mejoras a medida que aumentó el número de jugadores.
Levels, conocido en la red social X como @levelsio, obtuvo esos ingresos mediante patrocinadores y el tráfico generado por unos 300.000 usuarios. El videojuego es gratuito, funciona en navegadores web y no requiere instalación. Su crecimiento demostró que una sola persona puede desarrollar un producto digital y monetizarlo sin recurrir a la estructura tradicional de un estudio.
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Un simulador creado con IA y una estética sencilla
El proyecto toma elementos de títulos como Microsoft Flight Simulator, pero presenta gráficos mucho más simples. Su estética recuerda a Minecraft y a varias experiencias disponibles en Roblox, con escenarios de aspecto básico y una propuesta orientada al entretenimiento rápido.
Ok it's done, you can play it at
— @levelsio (@levelsio) February 22, 2025
✈️ https://t.co/6TyHKaj8lb
I've never ever made a game before and just made my own flight simulator 100% with Cursor in I'd say 3 hours by just telling it what I wanted
It didn't go 100% smooth ofc, but 80% yes, a few times I had to go back to… https://t.co/pSQL37c8zf pic.twitter.com/hEdO7O6pPz
Los usuarios pueden pilotear aviones, competir en línea contra jugadores de distintos países y participar en partidas en tiempo real. El simulador también incluye disparos y choques, dos mecánicas que ampliaron las posibilidades del juego y ayudaron a mantener el interés de la comunidad.
Levels desarrolló el producto con Cursor, un programa de edición de código que incorpora herramientas de inteligencia artificial. También utilizó Claude 3.5 Sonnet, el modelo de Anthropic, para redactar instrucciones, resolver problemas técnicos y generar partes del código.
El emprendedor recurrió a prompts, es decir, indicaciones escritas que permiten solicitar tareas concretas a un sistema de IA. Esa asistencia redujo la barrera técnica y le permitió avanzar a pesar de su falta de experiencia en la industria de los videojuegos.
La versión inicial demandó cerca de media hora, pero el producto no quedó limitado a ese primer prototipo. Levels agregó funciones, corrigió errores y tomó comentarios de los jugadores. Según explicó en X, cada mejora impulsó el tráfico y aumentó los ingresos. El juego está disponible en pieter.com.
El proyecto funcionó como una prueba para conocer hasta dónde puede llegar una persona con herramientas de IA, una idea sencilla y acceso directo a una audiencia en internet.
Microsoft también apuesta por la IA para crear videojuegos
El caso de Levels apareció en medio de una carrera de las principales empresas tecnológicas por incorporar inteligencia artificial generativa al desarrollo de videojuegos. Microsoft presentó Muse, un modelo que diseñó junto con Ninja Theory y Microsoft Research.

La herramienta comprende escenarios tridimensionales, reglas físicas y acciones realizadas por los jugadores con sus controles. También puede crear secuencias coherentes, conservar modificaciones introducidas por el usuario y generar distintas situaciones dentro de una misma partida.
Microsoft entrenó el sistema con Bleeding Edge, un videojuego desarrollado por Ninja Theory. Luego puso el modelo a disposición de los investigadores a través de Azure AI Foundry, con el propósito de que otros equipos analicen sus capacidades y evalúen nuevos usos.
Uno de los posibles destinos de Muse será la preservación de los videojuegos clásicos. Muchos títulos antiguos dependen de equipos que ya no se fabrican o de sistemas incompatibles con los dispositivos actuales. La IA podría colaborar en la adaptación de esos juegos y facilitar su funcionamiento en nuevas plataformas.
Xbox también estudia cómo utilizar el modelo para crear prototipos, probar ideas de jugabilidad e incorporar contenido a productos existentes sin alterar la propuesta original de sus desarrolladores. La compañía prevé lanzar experiencias interactivas en Copilot Labs, donde los usuarios podrán conocer los cambios que estas herramientas pueden introducir en una partida.








